| DEPORTES |
Comprendidos, pero
pendientes de solución
ENRIQUE MONTESINOS
Durante un reciente debate sobre fórmulas correctas para que los velocistas adquieran dotes tan necesarias como la resistencia a la fuerza y la resistencia a la velocidad, apareció en escena un tema colateral de importancia.
El sistema de evaluación para los entrenadores de las EIDE "descertifica" a aquellos cuyos alumnos no clasifiquen en la competencia entre los ocho primeros.
En consecuencia (independientemente de los equivocados o los que erróneamente piensan que saben mucho y quieren innovar), otros profesores se sienten compulsados y violentan la preparación de los muchachos, aplican cargas de entrenamiento que no corresponden con sus edades y se crean falsas expectativas, pues en la inmensa mayoría de los casos los muy brillantes a destiempo pasan a formar parte de los que quedan por el camino, de los malogrados.
La verdadera ciencia del entrenamiento, la que se enseña en nuestros institutos del deporte, especifica lo nocivo que es quemar etapas, pero si lo que exigen los evaluadores son resultados a toda costa...
Esa calificación del técnico así pide a gritos un cambio, aunque el engranaje emulativo de todos los deportes, a todos los niveles, en evidente contrasentido, valora los resultados y no el desarrollo armónico, por lo que no es fácil reformar dicha mentalidad de un momento para otro, aunque esperemos que no tarde hasta el próximo milenio.
Algunos han encontrado soluciones. En etapas "preEIDE", por ejemplo, el minibaloncesto cuenta con una comisión que valora el desempeño técnico de los fiñes y lo adiciona al lugar ocupado en la competencia para determinar la evaluación general.
Por otro lado, en una de las reuniones de la comisión nacional de baloncesto con la base, surgió un segundo tema de esos comprendidos, pero todavía pendientes de solución.
Los profesores de educación física en las escuelas, quienes prácticamente tienen a su cargo la masividad y el futuro deportivo del país, están dirigidos metodológicamente por el INDER, pero administrativamente por el MINED, que les paga.
Es verdad que todos somos uno, un solo país, pero no olvidemos los objetivos de trabajo específicos. Y mientras Educación nomina a la historia, el español y las matemáticas como asignaturas priorizadas, el INDER, volcado con renovados bríos hacia la masividad, quisiera que lo fueran también la educación física y todo lo que tuviera que ver con el deporte en los centros escolares.
Responder por un lado al MINED y por otro al INDER es algo que ciertamente no agrada a los profesores de educación física, quienes ya están urgidos de una respuesta.