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Convivencia serrana con gente emprendedora
La CPA Emilio Bárcenas se ha convertido en centro de referencia nacional para la vinculación del hombre al área. ¿Qué piensan los protagonistas de este reconocimiento?
RAISA PAGES
LA BAJADA no fue tormentosa. Más bien, peligrosa. Los pies resbalaban. Osmaida Borruel, la campesina de alta productividad en la recolección de la CPA Emilio Bárcenas, aguantaba la risa para no burlarse de los apuros de los reporteros de Granma.
Kindelán, el sabio presidente de la CPA, sabe bien cómo aplicar variantes que desatan la productividad individual.
En lo profundo de las montañas, entre matas de café y frondosos árboles, no se aprecia la luz solar, pero el calor húmedo penetra en el cuerpo y el sudor pegajoso se advierte en las ropas de los cafetaleros, que parecen mojadas.
Arquímedes Kindelán, el presidente de la CPA, situada en el Segundo Frente, en Santiago de Cuba, se movía como un felino. Se conoce esas lomas como la palma de su mano. Este negro robusto y macizo, no sólo tiene fuertes los músculos, sino también un gran poder de análisis para "timonear" el colectivo campesino y llevarlo seguro al "puerto" de la eficiencia.
Las credenciales estaban puestas sobre la mesa: cooperativa de referencia nacional para la aplicación de la vinculación del hombre al área, además de Vanguardia Nacional. Sus rendimientos en café son excelentes: 153 quintales oro por caballería, tres veces el promedio del país de ese indicador en la cosecha 1996-97.
¿Quiénes son los protagonistas de estos hechos? Había que buscarlos en los cafetales. Una pregunta desató la mini-encuesta entre los recogedores de café:¿ Por qué usted cree que son tan buenos los resultados económicos de esta CPA?
-La vinculación de los cooperativistas a los resultados ha sido un estímulo muy grande para aumentar la producción (Mireya Ramos, milenaria, más de mil latas en una cosecha)
-Me remuneran bien mi trabajo si lo hago con calidad (Darlenis Isaac, milenaria)
-Tenemos autoabastecimiento, además de que uno gana según lo que hace (Waldo García)
-Uno lucha por un objetivo y cuando sobrecumple recibe parte de los valores creados por encima del plan (Santiago Ramírez)
-Lo mejor que se ha hecho es la vinculación. Además, tenemos mucho cuidado con las atenciones culturales, para que no falte una mata de café (Rafael Perdomo)
-Tenemos un buen jefe al frente de la cooperativa y todos luchamos juntos por la eficiencia (Marta Chacón).
Es evidente que las formas organizativas de la producción y las fórmulas de remuneración de los 42 socios de esta CPA son el leit motiv de la consolidación económica.
Las áreas cafetaleras, las de cultivos varios y las pecuarias se asignaron a grupos de campesinos, con un plan de producción determinado. La sumatoria de esos miniplanes se encaminó a sobrepasar el de la CPA en su conjunto. El 25 por ciento de los valores creados por encima del programa de producción, se distribuye de acuerdo al aporte personal. El resto pasa a engrosar el fondo colectivo para el desarrollo de la cooperativa. La colectividad se mantiene así intacta, sin crear minifundios.
El costo por peso es de 59 centavos y cada cooperativista recibe cinco pesos de anticipo. Cuando se hace el balance anual, tras cumplir sus obligaciones financieras, una parte de la ganancia se distribuye como utilidades. Si al anticipo se unen estos ingresos, el promedio diario de cada socio es de 12 pesos. Uno puede ganar 20 pesos diarios, si es largo en productividad, mientras otro menos hábil y esforzado gana sólo 10. El dañino igualitarismo en la economía se eliminó.
Kindelán sabe que hay que sembrar todos los años para renovar los cafetos tradicionales ya "avejentados" y elevar los rendimientos. También conoce que debe resembrar, porque los rendimientos los dan las plantas. Sólo le falta un 3-4 por ciento para alcanzar la cantidad de matas que requiere cada caballería.
Pero no sólo son cafetaleros. Su producción se diversifica con los cultivos varios y la ganadería. En total explotan 17,7 caballerías.
Tienen en producción unas cinco de café, las otras dos restantes son cafetales en desarrollo. En esta cosecha, el plan ascendía a 14 237 latas y entregaron 18 000.
Para estimular la participación familiar, allí aplican variantes de remuneración, las cuales son posibles por la solvencia económica de la CPA. Por ejemplo, en esta campaña se pagó a dos pesos la lata que se recogía entre semana y a tres el domingo. Así los socios y la comunidad se sentían motivados y ese día se llenaban los cafetales. No decaía la producción y se evitaba el café maduro derramado en el suelo.
Al subir la empinada cuesta, cuando abandonábamos la cooperativa, pensé en cuán certera es la frase: "para abajo todos los santos ayudan". Hasta a Ismael, el ligero fotorreportero, le faltaba el aire. Avergonzada vi pasar a varias cafetaleras como si caminaran sobre un lecho de rosas, mientras dentro de mi pecho retumbaban cien tambores. Y aunque mis pulmones me hacían resoplar, sentía que llevaba otro oxígeno dentro, el que se aspira en la convivencia con gente útil y emprendedora ¡ Qué mejor empujón que ese, compay!