 Venezuela
Elecciones sísmicas
JOAQUIN RIVERY
Los preludios sísmicos que se estaban anunciando en la política
venezolana se convirtieron el 8 de noviembre pasado en un verdadero terremoto para los
partidos tradicionales: la votación en las elecciones regionales y legislativas deparó a
Hugo Chávez, candidato del Polo Patriótico, una aceptación de alrededor del 30 por
ciento.
Chávez
Más que eso, las perspectivas presidenciales de Chávez se elevaron
seriamente, tanto que de inmediato comenzaron las expresiones de las demás fuerzas
políticas de Venezuela sobre la necesidad de establecer un frente común para evitar que
el líder de las encuestas de opinión llegara al Palacio de Miraflores.
La presente campaña ha puesto de manifiesto la pérdida de terreno
de los partidos tradicionales: Acción Democrática (AD, socialdemócrata) y Copei
(socialcristiano), que, de ser los rectores de la política nacional durante cuatro
décadas, se ven ahora relegados a un segundo plano, sin candidatos propios y lanzados a
la carrera en apoyo del aspirante Henrique Salas Romer para tratar de impedir el triunfo
de Chávez este 6 de diciembre.
Salas
El proceso que ha producido este cambio ha sido largo y mucho tiene
que ver con ello la situación económico-social denunciada por numerosas organizaciones y
personalidades. El centro de sacerdotes jesuitas Gumilla y el Centro de Documentación y
Análisis para los Trabajadores presentaron en abril de este año un estudio en el que
revelaban que el crecimiento de la pobreza alcanzaba ya al 85% de los hogares y alertaban
sobre la posibilidad de un estallido social.
Este proceso electoral ha demostrado como nunca antes el retroceso
de los viejos partidos. Copei le dio su apoyo a Irene Sáez gracias a que las encuestas
del año pasado la situaban en primer lugar, pero todo indica que precisamente el respaldo
copeyano fue una de las razones que aceleró la pérdida de popularidad de la candidata
independiente, y hace solo unos días abandonó a la aspirante y trasladó los votos
socialcristianos hacia Henrique Salas Romer. Ella mantuvo su candidatura aparte.
Por su parte, Acción Democrática, ante la imposibilidad de triunfo
de su líder Luis Alfaro Ucero, optó por expulsarlo de sus filas por la negativa de éste
a renunciar a la candidatura. Sus votos los desvió pública y formalmente hacia Salas
Romer.
Henrique Salas Romer, candidato de su propia organización -Proyecto
Venezuela- y ocupante del segundo lugar detrás de Chávez en los sondeos de opinión, se
ha desentendido de compromisos con Copei y Acción Democrática, aunque ha aceptado sus
votos.
Los cambios de candidatos de AD y Copei han complicado enormemente
la situación de sus electores pues ahora, si votan por Alfaro Ucero en el cuadratín de
AD o por Irene Sáez en el cuadratín de Copei, le estarán dando realmente los votos a
Salas Romer, mas puede ocurrir que marquen dos veces (es posible en Venezuela) y eso
anularía la boleta, lo que crearía serias dificultades al Consejo Nacional Electoral.
Este órgano ha tenido incluso que emitir a última hora una fe de erratas de la boleta
electoral para tratar de ayudar a resolver un problema que todos coinciden en que
complicará aún más los escrutinios y los resultados. |