 Música y caldo

ROLANDO PEREZ BETANCOURT
Enviado especial de Granma
PESCARA, Italia.-En los últimos
días el calor parece haber abandonado los desiertos más
cocinados e instalarse en las ciudades italianas
estableciendo records que los periódicos no dejan de
publicar en sus primeras páginas. Parece como si las
gotas rojas de los termómetros emprendieran una loca
carrera hacia un tope que amenazan con hacer añicos. Las
duchas se abren tres y cuatro veces al día, el ejercicio
de abanicarse ha pasado a ser una de las acciones más
importantes y los programas televisivos de mayor
audiencia no son las telenovelas ni los musicales, sino
aquellos en que unos sudorosos conductores dan parte de
las condiciones del tiempo. Los accidentes del tránsito
aumentan provocados por la fatiga de los conductores y
según los entendidos los motociclistas son víctimas
fáciles de la intensa humedad que azota a buena parte de
la bota itálica.
Las playas del Adriático se tornan
refugio de cientos de miles de personas empeñadas en
retornar a sus ancestros anfibios y sin duda la palabra
que más se pronuncia es caldo (calor), que alguna
relación debe tener con la otra tan conocida por
nosotros. Una escapada a Roma permite ver la siempre
acosada Fontana de Trevi, ahora floreciendo bajo los
efectos de un agua más cristalina que antaño. La misma
Fontana donde se bañara Anita Ecberk en La Dolce Vita
frente a la mirada de un desconcertado Marcelo
Mastroianni, tembloroso él frente a aquel mamífero de
lujo (la expresión es de Fellini) calificándola con un
término que pasaría a la historia del cine. Tú eres
-le diría Marcelo casi sin aliento- la prima donna della
creazione. Y ya no haría falta más.
En esa Fontana y en otras más a
diario mancilladas durante segundos por algún que otro
cuerpo desesperado por el calor, no es difícil descubrir
en casi todos los ojos visitantes los deseos de lanzarse
con ropa y todo dentro de ellas. En Roma, a la hora del
mediodía, solo los turistas más inexpertos se atreven a
transitar sus calles o adentrarse en las ruinas
históricas del circo.
Un romano sabe que el mediodía no
le pertenece.
La noche, aunque también calurosa,
es otra cosa. Anoche la RAI transmitió aspectos de las
actuaciones de Los Van Van junto a Chucho Valdés. Otras
orquestas cubanas han pasado en estos días por
diferentes regiones de Italia y en Pescara, participando
en el II Festival de la Cultura Cubarriba, se encuentra
la Caribean Show, muy prometedora, al igual que el
Quinteto Fénix, jóvenes soneros ejecutores de una
música de altísima calidad.
Todos ellos han demostrado que a
pesar del caldo, abanico en mano o no, la música cubana
-muy en alza por aquí- es capaz de poner pies danzantes
a los termómetros a punto de estallar.
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