 Retorna gradualmente
la calma a Kinshasa
Indican tentativa de golpe de
Estado contra Kabila

KINSHASA, 3 de agosto (PL).-La
calma retorna hoy gradualmente a esta capital tras una
noche dominical perturbada por intercambios de disparos,
que diversas fuentes atribuyeron a una tentativa armada
contra el gobierno presidido por Laurent Desire Kabila.
Al anuncio oficial de imposición
de tres días de toque de queda en Kinshasa, siguió una
alocución del viceministro del Interior, Faustin Munene,
en la que pidió a sus conciudadanos que denunciaran y
desenmascararan al enemigo.
Medios informativos europeos
acreditados aquí citaron a un responsable del Interior
explicando que soldados banyamulengues (de origen tutsi)
se rebelaron para expresar su descontento tras la salida
del ejército nacional de militares ruandeses, de esa
misma etnia.
Kabila dispuso la semana pasada la
repatriación de esos soldados a Ruanda, luego de
reconocerles su contribución al derrocamiento del
régimen de Mobutu Sese Seko, en mayo de 1997, y
destituyó al jefe de Estado Mayor, James Karabare, un
tutsi de ascendencia ugandesa.
De acuerdo con versiones
circulantes, los presuntos sediciosos atacaron la sede
presidencial y los cuarteles de Tshai, Luano y Kokolo,
pero en pocas horas fueron neutralizados por fuerzas
gubernamentales, bajo el mando personal de Kabila.
Otras informaciones sin confirmar
aseguraron que simultáneamente tropas de Ruanda cruzaron
la frontera y lanzaron un ataque contra las ciudades de
Goma y Bukavu, en la región oriental de Kivu, donde
habrían utilizado como avanzadillas a unidades
banyamulengues.
Por su parte el vocero del gobierno
ruandés, Wilson Rutaisire, negó en Kigali que las
tropas ruandesas estuvieran implicadas en ningún intento
golpista, porque todas retornaron al país.
|