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Trascendental actuación en Europa
Judo: los hombres también
Oscar Sánchez
Por varios años al escribir del judo (m), al margen de algunos resultados individuales, siempre nos vimos obligados a no pocas reseñas pálidas.
Ahora los judocas, comandados por el profesor Justo Noda, han convertido en realidad los propósitos de ganar el espacio perdido. Acaban de protagonizar una actuación, sin precedentes en esta década, en el circuito europeo clase A.
Nunca antes habían terminado con balance tan favorable. Celebraron 132 combates con la elite de este deporte y vencieron en 83 para un 63 por ciento. Ese índice aportó la cifra de ocho medallas (2-1-5), también un salto cualitativo impresionante y que pudo ser mayor, pues los seis quintos lugares obtenidos representan la misma cantidad de disputas por una presea.
Relevante es la actuación de Manolo Poulot en los 60 kg. En este tipo de periplo su cosecha de dos doradas y una bronceada es una marca para judocas cubanos. Pero aún más importante es la faena que rindió en la misma división el juvenil de 18 años, Yordani Arencibia, con un debut internacional de máxima exigencia, en el cual logró dos premios de tercer puesto.
Como si fuera poco, en estas giras no se conocía de una labor de conjunto como la de 1998, acreedora de dos terceros lugares (Judo World Masters y Cita Di Roma) por naciones.
Si agregáramos que cuatro de los nueve judocas participan por primera vez en Europa, el resultado es todavía más halagüeño. Precisamente, Justo Noda, contactado telefónicamente por Granma, dijo:
Lo principal ha sido la faena de los muchachos nuevos, pues confirman sus perspectivas de desarrollo. Por supuesto, lo de Manolo es impresionante y corrobora que su calidad es para mucho más. Los resultados son un gran motivo, y además, un impulso para enfrentar los Centrocaribe de Maracaibo con un compromiso medallista en cada peso.
La versión cubana de 1998 encontró eco en la prensa del Viejo Continente, que no estaba acostumbrada a tal "intromisión" en los podios de esas selectas lides. Varios espacios en las páginas deportivas de diarios franceses resaltaron los triunfos caribeños en el tatami.
El circuito clase A saca a flote las palabras de Noda en octubre pasado: Vamos por un buen camino, los muchachos comienzan a responder a los nuevos parámetros de disciplina y empiezan a tener confianza en ellos.
Hasta finales de abril permanecerán los judocas en el otro lado del Atlántico. Tenían fijado regresar antes, pero la misma calidad exhibida hizo que organizadores de campos de entrenamiento y otros certámenes competitivos les invitaran.
Tanto ellos, estimulados por las nuevas glorias, como las muchachas, con su tradicional imagen de ganadoras, estarán animando en mayo los campeonatos nacionales, previstos para Ciudad de La Habana.