NACIONALES

Cortando el paso a la delincuencia

Interesante experiencia de cederistas holguineros que puede extenderse al resto del país

Esta tranquila cuadra de la ciudad de Holguín puede convertirse en pocos minutos -si es preciso- en una verdadera ratonera para quienes agredan la tranquilidad ciudadana.


Alexis Rojas Aguilera

 



HOLGUIN.-La unidad del pueblo, de los vecinos, es la más eficaz autodefensa, la mejor protección a los bienes personales, familiares y sociales contra los que pretenden vivir del sudor ajeno y alterar la tranquilidad ciudadana.
Tal verdad la tienen muy clara los cederistas que habitan un segmento de un populoso barrio del centro de la ciudad de Holguín, en la calle Cuba, entre Unión y Rastro, donde radica el CDR 4 Camilo Cienfuegos, de la zona 34 del municipio cabecera.
Como es así, ellos están decididos a no permitir que nadie enturbie su tranquilidad, por lo cual el ejercicio de la vigilancia revolucionaria dejó atrás el formalismo de horarios rígidos para convertirse en cuestión de todos y a todas las horas.
Tanto que, ante la ocurrencia de algunos hechos delictivos en el área del CDR y otras colindantes, decidieron ponerle coto a la delincuencia. No bastaba, a todas luces, lo que venían haciendo en materia de vigilancia y encontraron nuevas vías.
Ramón Martínez, capitán jubilado de las FAR, 50 años, secretario del núcleo del Partido de zona, y otros vecinos se pusieron a buscar la respuesta al reto que imponían los delincuentes, unieron esfuerzos e inteligencia, la voluntad de cooperación de los vecinos y crearon un singular sistema de protección colectiva que ya deja sus primeros saldos.
Relata Alexis González cómo acciona el mecanismo de aviso creado en la comunidad para frenar la delincuencia.
Recientemente la coordinación provincial de los CDR rindió homenaje a este destacado CDR, tras neutralizar un intento de robo en la cuadra y mostrar ejemplarmente la eficacia de lo creado para mantener la guardia en alto.
Alexis González (43 años), militante del Partido y trabajador civil de las FAR, percibió la alarma. Con celeridad se levantó y comprobó la presencia del agresor en la azotea de su vivienda. Activó el mecanismo de aviso al barrio y salió en persecución del delincuente.
En pocos segundos, entre ocho y diez cederistas estaban en la calle, acorralando al ladrón y unos minutos después -ya casi con 300 cederistas, incluso venidos de CDR cercanos- estaba capturado y entregado a la Policía Nacional Revolucionaria. Ciento veinte horas más tarde, era juzgado y sancionado a un año y medio de privación de libertad.
Era la segunda vez que en pocos días frustraban un intento de agresión a la tranquilidad de la cuadra.
Ramón y Alexis comentaron a Granma que resulta una cuestión de principios impedir la acción de los delincuentes. "En esta cuadra no permitimos el robo ni otras ilegalidades. Somos uno, hombres, mujeres, niños, ancianos, para defender lo nuestro. La unidad es clave del éxito. Siempre hay uno o varios cederistas de guardia, pero los otros están listos y dispuestos, basta se active el aviso".
Alexis y Ramón revelaron que tienen unas cuantas sorpresas para los delincuentes, que no piensen que van a coger dormido a este CDR.
"Aplicamos soluciones propias con recursos del barrio que resultan efectivos. Los delincuentes deben saber que aquí no cogerán nunca mangos bajitos. Hay un pueblo vigilante y listo para combatir a cualquier hora", afirmó categórico Ramón, y sonríe Armando Fajardo, jefe del sector de la PNR.
Hechos similares han protagonizado otros CDR del municipio de Holguín, donde funcionan ya 29 de los 127 Destacamentos de Vigilancia Revolucionaria creados en la provincia.
Hay un renacer vital de esta primera misión de los comités.
Su V Congreso comenzó en los barrios.

 


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