Toni Piñera
Tanto como la novela, Cecilia Valdés es una pieza
emblemática para la escena lírica cubana. Y aunque cada
puesta pueda sumar o restar pasiones, lo más importante es
tenerla en cuenta, permitir que cada nueva generación se
asome al caudal de esta zarzuela de Gonzalo Roig.
Ese es uno de los propósitos de la decisión del Centro Pro
Arte Lírico de La Habana, que dirige el maestro Manuel
Duchesne Cuzán, al reincorporar en su repertorio una nueva
producción de esta obra, que será estrenada el 14 de marzo
(8:30 p.m.) en la sala García Lorca del GTH, y continuará
en las tablas el 15 (5 p.m.), 21 (8:30 p.m.) y el 22 (5:00
p.m.).
En lo referente al libreto -explicó Manuel Duchesne Cuzán-
Amán trabajó sobre la primera versión de Agustín
Rodríguez, la de Miguel de Grandy (1961) y otra anterior
realizada por él para la Compañía de Zarzuela en 1985.
En la nueva propuesta hay una recreación en la
interpretación, y se logra el sustento social del libreto
sin menoscabo de los valores melodramáticos de Cecilia,
amén de respetar la monumental partitura de Gonzalo Roig,
tal y como el propio maestro la concibió desde el año 1932,
porque se ha tenido acceso a sus originales. Y, según se
supo, no se va a utilizar ningún número musical que no sea
propiamente de Cecilia Valdés.
Se contará con la presencia de los artistas invitados Rosita
Fornés y Enrique Almirante, quienes los compartirán con
María Eugenia Barrios y Ramón Zamorano.
Los días 14 y 15 de abril, la nueva producción de Cecilia
Valdés subirá a las tablas del Sauto de Matanzas, en
ocasión del aniversraio 135 de la inauguración de dicho
teatro, y se espera que en próximos meses viaje más allá
de nuestras fronteras. El trabajo de investigación iniciado
con esta pieza, por su importancia dentro del arte musical
cubano, continuará con otras zarzuelas cubanas de Ernesto
Lecuona como María la O y Rosa la China y Amalia Batista, de
Rodrigo Prats, trascendió en la reunión.