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Copa del Mundo Villa de La Habana
Oscarito podría
convertirse en el mandamás
RAFAEL PEREZ VALDES
Oscarito García, con sus 32 años que no lo asustan, sino le dan madurez y confianza, podría convertirse dentro de pocos días en el "mandamás" de las Copas del Mundo Villa de La Habana.
En la historia de las doce ediciones celebradas solo tres hombres han podido subir un par de veces a lo más alto del podio: Oscarito (1990-1997) y los italianos Andrea Borella (1987-1992) y Stefano Cerioni (1994-1996).
Una de las características de la esgrima es que permite la longevidad de sus competidores, y eso obliga a dejar una ventana abierta..., pero el almanaque posiblemente le impida a los dos italianos empuñar una vez más en La Habana.
El lector habrá notado ya otro dato interesante: Oscarito va a defender, el 11 de enero, su corona ganada de forma inobjetable hace un año en PABEXPO.
Lo vi caminando por uno de sus salones aquel día, cuando todavía le faltaban algunos combates, y, en contra de su tradicional prudencia, no ocultó sus intenciones.
"Sí, mi meta hoy es el oro."
En ese momento ya había eliminado al campeón olímpico de Atlanta-96, Alessandro Puccini (ITA); y pensaba que el único que podría bloquearle el camino era su compatriota Rolando Tucker.
"El más difícil debe ser Tucker. Es indiscutiblemente una superestrella", nos dijo.
En definitiva Tucker cayó antes en su duelo contra el francés Franck Boidin, bronce en Atlanta, lo cual dejó planteado el enfrentamiento García vs. Boidin.
El cubano le dio un inusual "recital" de esgrima a Boidin, quizás el esgrimista más pintoresco de la competencia, con su pelo teñido de un rubio bien claro, raya al medio; letras verdes, excéntricas, con su nombre y el de su país a la espalda...
Oscarito se caracterizó en su primera etapa por ser básicamente un excelente tirador en las competencias por equipos, las cuales le encantan, pero últimamente se ha propuesto sobresalir también individualmente.
Es así, por citar dos ejemplos, como se hizo de la presea de bronce en el mundial de Atenas-94 (donde vio a Tucker como campeón), y del oro de la Supercopa Rommel-96.
Hace pocas semanas volvió a ganar el campeonato nacional, imponiéndose en la final a Elvis Gregory, otro tirador de primera línea.
La Copa del Mundo Villa de La Habana, lo hemos escrito ya otras veces, pero se debe recordar, es el único evento deportivo que se organiza anualmente en Cuba con los verdaderos jerarcas del planeta, los campeones olímpicos, mundiales...
Al parecer Oscar García no tendrá que temerle esta vez ni a Borella ni a Cerioni ni a Tucker (recién operado), pero de todas formas enfrentará a floretistas peligrosísimos, y empeñados en que no se convierta en el "mandamás".