NACIONALES

Balance anual de la producción agropecuaria

Estamos en condiciones en producción, sino de avanzar no solo en eficiencia

Analizó Carlos Lage las importantes transformaciones ocurridas dentro del período especial en la agricultura, al resumir la reunión donde se pasó revista a los resultados del pasado año


Raisa Pagés

Con la estructura actual de la tenencia de la tierra y la diversificación de las formas de producción, se requiere más trabajo, exigencia, organización, disciplina y control en el uso del suelo, dentro de la producción agropecuaria.

A tal consideración llegó Carlos Lage, secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, cuando resumió el balance anual del Ministerio de la Agricultura, en el que también se expusieron los objetivos para 1998.

Detalló las importantes transformaciones ocurridas en la agricultura durante el período especial, como la creación de las UBPC, los mercados agropecuarios, la entrega de tierras en usufructo, la vinculación de los ingresos a los resultados productivos, los sistemas de estimulación, la racionalización del aparato central del organismo del MINAGRI, la reorganización de la producción en asociaciones que cierran un ciclo completo hasta la comercialización y el autofinanciamiento en divisas de una buena parte de los recursos, a partir de los propios ingresos de sus fondos exportables.

Estamos en condiciones de avanzar no solo en términos de producción, apuntó Lage, sino en eficiencia, rendimiento y ahorro de insumos. El hecho de que la agricultura pueda planificar y comprar sus propios insumos en divisas -incluso el combustible-, posibilita un uso más racional de los recursos, lo cual ya se aprecia en algunos datos reveladores de los últimos cuatro años.

Durante 1997, siete de las principales producciones del MINAGRI aunque aún insuficiente crecieron en relación con 1996: granos, arroz, cítricos, leche, miel de abejas, huevos y madera, en tanto que otras cinco decrecieron como las viandas y hortalizas y las carnes vacuna, de cerdo y ave.

Lage señaló que el pasado año fue difícil por las secuelas del ciclón Lili, las condiciones climáticas adversas, la plaga del Trips palmi -introducida deliberadamente en el país- y los efectos de la Ley Helms-Burton en la situación financiera. Por eso, añadió, se impone un esfuerzo mayor.

Orientó desarrollar a pequeña escala lo más novedoso de la ciencia y la técnica en función de la producción agropecuaria, de manera de asimilar esos conocimientos e irlos generalizando en la medida de las posibilidades materiales.

El crecimiento medio de los valores de la producción agropecuaria, en los últimos cinco años, ha sido de un 4,64 por ciento y durante 1998 se pronostica continuar el ascenso.

Las acciones emprendidas para rebajar los costos permitieron reducir las pérdidas netas de 1 812 000 000 de pesos en 1993, a cerca de 300 000 000 en 1997, cifra que aún es alta y que se concentra fundamentalmente en los territorios de La Habana (93 000 000); Pinar del Río (84 000 000); Camagüey (40 000 000); Granma (32 000 000); y Sancti Spíritus (28 000 000). Alfredo Jordán, ministro de la Agricultura, en una de sus intervenciones, manifestó su confianza en los movimientos populares como los organopónicos y huertos intensivos, el arroz, los frutales y el de la crianza animal. Si se potencian estas producciones de bajos insumos, con recursos locales, serían un buen complemento al balance alimentario del país.

Durante la reunión se abordaron los problemas de la producción de tomate y pimiento, por la influencia nefasta de plagas y del clima tropical y se indicó aumentar el cultivo a pequeña escala con cobertores, método que se utiliza para estas hortalizas en el mundo entero, máxime en nuestro clima tropical.

Tanto Jordán como Lage consideraron que son insuficientes las entregas de productos con destino al mercado interno en divisas, el cual no ha sido aprovechado convenientemente para aumentar los ingresos y así disponer de más recursos financieros.

Participaron en la reunión representantes de todas las formas de producción de la agricultura como administradores destacados de organopónicos, granjas del EJT, usufructuarios y finqueros, cooperativistas y productores individuales.

Fueron estimuladas como cumplidoras, por los resultados del pasado año, las provincias de Ciego de Avila, Ciudad de La Habana, Cienfuegos y Santiago de Cuba y en especial sobresalió la gestión de Matanzas, por ser la que más ha avanzado, al obtener crecimientos en la mayoría de sus indicadores y una ganancia global de 12 000 000 de pesos.

A la reunión, efectuada en el teatro de la sede central del MINAGRI, asistieron, además, José R. Fernández, vicepresidente del Consejo de Ministros; Orlando Lugo, presidente de la ANAP; el general de división Guillermo Rodríguez del Pozo, sustituto del Ministro de las FAR y jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil; el general de brigada Juan Antonio Díaz, segundo jefe del EJT; Blas Berrier, secretario general del Sindicato Agropecuario y Forestal; Lázaro Aguilar, secretario general del Sindicato Tabacalero así como ministros de diversos organismos centrales del Estado y representantes de otras instituciones.


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