 En las Comisiones de Protección e Higiene
del Trabajo
Promoverán discusión sobre enfermedades profesionales

Silvia Martínez
Acciones de Salud Pública, el Ministerio de Trabajo y la CTC van
dirigidas a que los casos diagnosticados por enfermedades profesionales, y sobre todo sus
causas, sean discutidos con el mismo rigor que se tiene con los accidentes graves y
mortales por parte de las comisiones de Protección e Higiene del Trabajo.
Se argumenta al respecto que todas las enfermedades profesionales
son prevenibles si de verdad existiera un control de riesgos, y además en muchos casos
son invalidantes. La mayoría de las que se diagnostican exige como mínimo una
separación o cambio, temporal o definitivo del puesto de trabajo.
Entre las estrategias mayores está ahondar en la pesquisa, pues
está demostrado que existe un mayor número de personas con afecciones de este tipo que
las reportadas como tal, situación que no permite actuar sobre las causas que las
originan pues es incompleta la información sobre su incidencia. Se sabe que este
subregistro está presente en las llamadas dermatitis por contacto con hidrocarburos
(internacionalmente también tiene gran relevancia) y la hipoacusia ocupacional.
La doctora María Elena Reyes García, jefa del departamento de
Salud Ocupacional del MINSAP, explicó a este diario, que las enfermedades profesionales,
aún cuando su control y atención existen desde 1960, no en todos los casos y tipos de
patologías se hacía un examen epidemiológico, sistema regulado este año y junto a él
la obligatoriedad de reportar los casos para ser evaluados por comisiones especializadas,
de las cuales existen 48 en todo el país, con cobertura incluso para todos los municipios
de la capital.
La existencia de médicos en centros de trabajo con mayores riesgos
-el cálculo es de 2 224- favorece la pesquisa, añade, a través del examen médico
periódico y a la menor sospecha los pacientes son remitidos a la consulta de enfermedad
profesional para llegar a un diagnóstico de certeza. El coherente sistema de información
-antes disperso y sin procesar- que se establece con este programa, precisa María Elena,
permite hacer comparaciones, alertar y trazar estrategias.
Laboral y salarialmente la enfermedad profesional se trata igual que
los accidentes de trabajo, con un 10 por ciento por encima de lo que se percibe como
enfermedad común, y los gastos de medicinas y otros se cubren por la Seguridad Social.
Ello explica la importancia de un diagnóstico certero, el cual va aparejado a un
movimiento de evaluación de las condiciones que le dieron origen y la búsqueda de otros
posibles enfermos dentro del colectivo. |