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 Debates y noticias sobre las artes plásticas cubanas
Concluyeron las plenarias con miras al Congreso de la UNEAC

Jorge Ignacio Pérez
El reclamo de un espacio de reflexión para la arquitectura como
componente de las artes plásticas del país, teniendo en cuenta, en primer orden, una
cabal conservación; el actual deterioro de la cultura ambiental, así como la necesidad
de recuperar el diseño gráfico para bien del arte y la sociedad fueron algunos de los
temas tratados ayer en la plenaria de la Asociación de Artistas Plásticos de la UNEAC,
un preludio del Congreso de noviembre que también tratará otro asunto cardinal: la
comercialización de las obras de arte.
En el encuentro, que estuvo presidido por Abel Prieto, ministro de
Cultura, Carlos Martí, presidente de la comisión organizadora del Congreso, y por José
Villa, al frente de la Asociación de Artistas Plásticos, entre otros dirigentes de la
UNEAC, se habló de la creciente producción de pinturas, grabados, esculturas y otros
géneros que también gozan de excelente calidad y reconocimiento en el ámbito
internacional. Pero este loable presente de la plástica cubana -que no es más que un
seguimiento a los maestros actuantes en décadas anteriores- enfrenta las desventajas del
artista para vender decorosamente su obra, en el mercado internacional o a un
coleccionista privado, según se planteó.
Cuba cuenta con un mercado germinal de este arte, por lo que hay que
proponerse un estudio serio para lograr insertarnos en un mercado serio, se dijo, tomando
en cuenta que el arte ha dejado de ser solo un producto de deleite para convertirse
además en objeto de inversión. El anterior criterio corresponde al crítico y pintor
Manuel López Oliva, quien opina que el advenimiento de una crisis financiera
internacional pudiera influir grandemente en el mercado de la plástica.
En su informe a la plenaria, Villa exlicó que la comercialización
de las artes plásticas ha sido el asunto más complejo a enfrentar desde el V Congreso
hasta la fecha, que los resultados obtenidos en este terreno han quedado por debajo de las
expectativas, y que aún no está bien resuelto el problema con los derechos de autor.
Estamos ante un nuevo reto, expresó, agregando que la
comercialización significa, más que dinero, crear un sistema para la circulación de las
obras, una mayor responsabilidad en términos éticos y artísticos.
En su intervención central, el Ministro de Cultura tuvo palabras de
elogio para el consejo de Patrimonio al referir que este ha trabajado muy duro combatiendo
el contrabando de obras de arte y antigüedades, y volvió a tocar, como en reuniones
anteriores, el asunto de la seguridad social necesaria para los artistas plásticos
independientes.
El devenir de un mercado interno para la plástica nacional, dijo,
es un problema realmente complejo, pero debe encontrar alternativas para poder ofrecerle a
la gente grabados, serigrafías, reproducciones de obras originales y afiches con
suficiente valor cultural y estético. Anunció que se ha conveniado con el Banco Nacional
de Cuba un mecanismo mediante el cual se puedan comprar obras de arte a plazos.
Con respecto a la reparación y reapertura del Museo
Nacional-Palacio de Bellas Artes, se pudo conocer que ya concluyeron los proyectos civiles
y antes de que termine este año deben comenzar las obras. El Museo Nacional quedará
desglosado en dos inmuebles caracterizados: Para el antiguo Centro Asturiano, en el Parque
Central, pasan las colecciones de arte antiguo y europeo, mientras que en el edificio de
siempre se exhibirá solamente la plástica cubana.
Algunos datos ofrecidos por especialistas, dan cuenta de que, cuando
termine la remodelación, dentro de dos o tres años, el Museo podrá exhibir más del 43
por ciento de sus fondos, en contraste con un siete por ciento presentado al público
históricamente.
No obstante el tiempo de espera para la reapertura, se están
localizando espacios donde exponer algunas colecciones importantes atesoradas por esta
institución. |