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 Astilleros
del Caribe
Se rompió un mito
Acaban de terminar la reparación
del tanquero Athamas, de 29 000 t, cinco días antes de
lo pactado y con alta calidad. El volumen de trabajo
ascendió al cambio de 227 toneladas de acero

Emilio del Barrio Menéndez
Los trabajadores de Astilleros del
Caribe (ASTICAR), acaban de destrozar un mito: asumieron
la reparación de un buque-tanque de 29 000 t de peso
muerto, la cual terminaron con alta calidad y cinco días
de antelación a lo pactado en los contratos.
En la cubierta principal del
Athamas, buque de 178 metros de largo y 25 de ancho, se
cambió el 80 por ciento de las planchas de acero de su
cubierta principal. Según su capitán, Héctor Broche,
en las inspecciones de calidad, no hubo ni una sola
remarca. "Eso es alta calidad sin dudas".
Cuando el tanquero Athamas de
bandera maltesa y propiedad de una entidad griega,
atracó en las instalaciones del astillero de la
Asociación ARGUS, del Ministerio de la Pesca, con una
orden de trabajo para el cambio de 227 t de acero,
fundamentalmente de su cubierta principal, y la
construcción de las dos cajas de cadenas de las anclas
de proa, muchas fueron las expresiones de incredulidad.
Sin embargo, 102 trabajadores
-paileros, soldadores, montadores y electricistas, entre
otros-, divididos en dos turnos de 12 horas, no solo
echaron por la borda la incredulidad de otros, sino que
abrieron definitivamente una etapa de optimismo para la
industria naval estatal cubana: lograron un promedio de
3,25 t de acero conformado, soldado y montado cada día
de trabajo.
El más alto alcanzado en esta
instalación industrial fue en 1995, cuando se
promediaron 1,6 t de acero. De acuerdo con expertos, los
trabajos del Athamas son los más grandes realizados por
un astillero estatal cubano.
Tal vez lo más relevante no es el
resultado en sí, sino las perspectivas que abre en el
mercado internacional. De hecho es un importante aval,
certificado en cuanto a calidad por la sociedad
clasificadora francesa Bureau Veritas, para los navieros
de otros países que requieran de reparaciones.
Héctor Broche, capitán del
tanquero, opina que la fuerza de trabajo de ASTICAR es de
muy alta calificación y disciplina. "No tiene nada
que envidiarle a la de ningún astillero del mundo. Sus
posibilidades son ilimitadas. Lo acaban de demostrar en
mi barco".
El ingeniero Jorge Muñoz, Director
de ASTICAR, expresó que ya hay en cartera un buen
número de solicitudes de reparaciones de naves de otros
países, entre ellas la de un tanquero de 40 000 t de
peso muerto.
"Estamos en condiciones, dijo,
de hacerles frente, en cada vez menores plazos de tiempo
y con precios de competencia; sin embargo, para poder
cumplir con nuestra prioridad -la flota cubana-, y
responder a la demanda internacional, los navieros
nacionales tienen que cumplir estrictamente con su
programación de entrada a la instalación.
"El perfeccionamiento
empresarial en el cual ASTICAR está enfrascado, la
economía del país y de nuestra industria, así lo
imponen".
Al decir del jefe de la
reparación, el ingeniero Manuel Ramírez, "con este
trabajo nuestros hombres se han vestido de largo. Les han
dado una garantía de competitividad a nuestro astillero
en la arena internacional. No es solo trabajar duro y
bien, sino hacerlo, cuando menos, en el tiempo pactado.
Eso es seguridad para los clientes, y esa la estamos
dando con organización, disciplina laboral y
tecnológica, alta calificación y entrega al
trabajo".
"El tiempo ganado y la calidad
de la ejecución en el Athamas, son señales muy claras
de lo que podemos hacer. Y eso ya lo saben los navieros,
las noticias, en este sector, corren como llama en la
pólvora", afirmó Ramírez.
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