Calurosa bienvenida a Fidel a su llegada a Jamaica

Cubanos y jamaicanos compartimos
la misma mezcla de sangre y el mismo espíritu de rebeldía

NIDIA DIAZ,
enviada especial de Granma

MONTEGO BAY, 29 de julio.-Como si el tiempo se hubiera detenido en aquel 18 de octubre de 1977 para hacer perdurable la amistad entre Cuba y Jamaica, durante la primera visita de nuestro Comandante en Jefe aquí, el pueblo de Montego Bay desbordó hoy al igual que entonces la Plaza de Sam Sharpe para recibir nuevamente al amigo.

La lluvia, impertinente en ocasiones, esta vez confirmó lo común entre nuestros dos pueblos y fue Fidel quien al calificarla de regalo de la naturaleza explicó que cubanos y jamaicanos compartimos el mismo clima, la misma condición insular, la misma mezcla de sangres, el mismo temperamento y el mismo espíritu de rebeldía.

Alrededor de 10 000 montegobeños se dieron cita en la histórica Plaza Sam Sharpe en la que el alcalde de Montego Bay, Arthur Gilchrist le entregó las llaves de la ciudad al ilustre huésped luego de calificarlo del hombre más destacado y especial de este tiempo.

Fue el ministro de Turismo, Francis Tulloch, devenido maestro de ceremonias quien jocosamente le dijo a Fidel: "Todo el mundo sabe que usted es uno de los hombres más ilustres de Cuba pero ahora le recordamos que es conciudadano nuestro".

Anteriormente, el Obispo de la ciudad, Charles Dufour ofreció una plegaria por la presencia del líder de la Revolución Cubana, al tiempo que oró por la unidad de todos los pueblos del Caribe, porque en la unidad está la fuerza, dijo.

El primer ministro, Percival Patterson en sus palabras de recibimiento reiteró "la determinación de mantener nuestra amistad firme con Cuba y de hacer unir nuestras voces en todos los foros del mundo para apoyar el derecho de todas las naciones a la soberanía nacional".

Se refirió al compromiso de luchar por la integración de la región porque es índice de la estabilidad regional de los países en desarrollo con el objetivo de poder llegar mejor al proceso actual de globalización y en esto, subrayó, vemos que el futuro de Cuba y Jamaica está ligado.

En un discurso de reafirmación de la amistad hacia Cuba, el Primer Ministro jamaicano le comentó a Fidel que estamos en una plaza consagrada por la sangre derramada de nuestros compatriotas, quienes tuvieron el coraje de responder al llamado de sus hermanos y hermanas por la libertad.

Al explicar el significado del nombre de la Plaza de Sam Sharpe, quien lidereó la mayor sublevación de esclavos de Jamaica por lo que fue ahorcado, Patterson dijo a Fidel que los historiadores describieron a Sam Sharpe como un líder excelso, que impresionó a todos con su personalidad.

"Lo mismo puede decirse de Fidel Castro a quien ni siquiera sus detractores pueden poner en tela de juicio su sinceridad, su sabiduría intelectual, sus capacidades de orador y su carisma personal".

Hoy le damos la bienvenida como amigo, como vecino, como hermano en la lucha contra la injusticia, el racismo y el imperialismo, añadió.

Finalmente, con una potente y firme voz y en medio del aplauso de la gente, el premier Patterson gritó:

"Conciudadanos, les presento a Fidel Castro, incomparable, indomable".

Acto seguido, nuestro Comandante en Jefe, visiblemente emocionado se quejó de haber traído un discurso escrito porque, según le habían explicado, dijo, solo debia agradecer brevemente el otorgamiento de las llaves de la ciudad.

Pero, ante un discurso como el del amigo y hermano, Percival Patterson, debia responder más profundamente.

Fue entonces, cuando con su elocuencia conquistó a los presentes, la mayoría gente sencilla del pueblo.

 Nuestro Comandante en Jefe se refirió a los lazos de amistad que unen a nuestros pueblos, a la riqueza espiritual que poseemos y a las posibilidades de continuar la cooperación mutuamente ventajosa como una forma superior de relaciones en el Caribe.

Fue realmente una tarde hermosa, llena de significado. En cualquier otro lugar y con cualquier otro ilustre visitante un aguacero como el que aquí cayó esta tarde hubiera deslucido el programa previsto.

En Montego Bay nadie se movió. Todos se mojaron. Como nos dijeron algunos antes de la llegada de Fidel aquí, los jamaicanos "lo esperaremos a pesar de la lluvia, porque sabemos todo lo que él hace por su pueblo, porque era amigo de Michael Manley y porque allá, en Cuba, sabemos que todos los niños van a la escuela".

Esta primera jornada de Fidel en Jamaica superó cualquier expectativa. Como dijera el Apostol "es gran gozo, vivir entre hombres así en la hora de su grandeza".

En horas de la noche, el Presidente cubano asistió a una recepción ofrecida en el Hotel Half Moon a la que concurrieron hombres de negocios y otras personalidades llegadas a esta ciudad para la ocasión.

RECIBIMIENTO EN EL AEROPUERTO

En medio de un cielo completamente cerrado a pesar de haber pasado lo peor de un inesperado aguacero, el IL-62M que trajo a nuestro Comandante en Jefe a Jamaica en la primera escala de una gira que lo llevará por tres naciones del Caribe, se posó en la losa del aeropuerto internacional de Montego Bay a las 3 y 24 minutos de la tarde, hora local.

Cinco minutos más tarde, apareció Fidel en la puerta del avión en medio de un prolongado aplauso que le ofrecieron los trabajadores del aeropuerto que se agolparon a los laterales de la pista y en varios montículos de tierra en sus zonas aledañas.

Al pie de la escalerilla, el gobernador general de Jamaica, Howard Cooke, su esposa y el primer ministro Percival Patterson le dieron la bienvenida. El comisionado de la policía y el jefe del Estado Mayor también lo esperaban.

Como estaba previsto en el protocolo, desde que la nave comenzó su maniobra de aterrizaje se escucharon las 21 salvas de artillería y, una vez en tierra el líder de la Revolución cubana pasó revista a las tropas para luego en el estrado escuchar las notas de los himnos nacionales de Cuba y Jamaica.

Al concluir la ceremonia militar, el Primer Ministro jamaicano presentó a su ilustre huésped los miembros del gabinete presentes, ministros de Estado, al líder de la oposición, el Presidente del Senado así como otras altas autoridades del país y al Cuerpo Diplomático.

Finalmente, nuestro Comandante en Jefe, presentó al Premier a sus acompañantes. La comitiva cubana está integrada por Roberto Robaina González, ministro de Relaciones Exteriores; José Miyar Barrueco, secretario del Consejo de Estado; Felipe Pérez Roque, miembro del Consejo de Estado y la embajadora de Cuba en Jamaica, Silvina Santos Guisado.

En el aeropuerto y a todo lo largo de la avenida Queens, trabajadores y turistas esperaron el paso de la caravana.

(Discurso de Fidel)

 
 
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