 Guane
Postes del servicio eléctrico
y telefónicos para todo el país

Ronal Suárez Ramos
Esos postes negros que usted ve por
ahí en los tendidos eléctricos o telefónicos poseen su
historia, en la que mucho tiene que ver un anónimo
colectivo de trabajadores de Guane, Pinar del Río, que
conforman la Unidad Integral de Impregnación, única de
su tipo en el país.
La planta de impregnación de
Guane produce postes tratados para todas las provincias y
la Isla de la Juventud. Su extenso patio está
congestionado por cerca de 5 000 postes, por la morosidad
de algunos clientes.
Conocida anteriormente como Planta
de Creosotar, por usar el creosoto en el tratamiento de
madera, el centro tiene como objetivo preservar los
postes de eucalipto, que expuestos a la intemperie no
durarían más de cuatro o cinco años.
"Cuando hacíamos el
tratamiento con creosoto, la vida de la madera se elevaba
a 30 años; después comenzamos a utilizar el alquitrán
para no depender de recursos importados en divisas y
desde entonces garantizamos doce años de duración.
"Como en definitiva ahora
ambos recursos tienen que adquirirse en divisas, estamos
analizando cuál resulta más económico", expresa
el ingeniero Francisco Díaz Roque, jefe de la unidad.
El proceso de beneficio a que son
sometidos los bolos de eucalipto, comienza cuando se les
extrae la humedad mediante el vacío inicial; después se
les introduce el líquido preservante, para lo que son
sometidos a la temperatura y la presión establecidas,
todo ello en una gigantesca caldera que puede ser cargada
hasta tres veces en 24 horas.
El líquido debe penetrar entre dos
y dos y media pulgadas, en dependencia de las
características de cada pieza, para asegurar que está
protegida del ataque de los insectos.
Además de suministrar postes a
todas las Organizaciones Básicas Eléctricas (OBE) y
unidades de ETECSA del país, el centro guanero da
tratamiento a horcones para las construcciones
tabacaleras y a partir de este año incursiona en el
beneficio de postes para tapados de tabaco.
Solo para el servicio eléctrico,
el plan de este año asciende a 18 500 postes. "Ya
tenemos 2 000 más que todos los procesados en
1997", asegura Francisco Díaz para mostrar la
reanimación que tiene lugar en la planta.
No obstante, se queja de la
morosidad de algunos clientes para extraer el producto
terminado, lo que hace que hoy el gigantesco patio esté
congestionado, con el consiguiente entorpecimiento del
trabajo de la unidad.
Benigno Monzón, jefe de
mantenimiento fabril, muy vinculado a la historia de la
unidad desde que iniciara sus labores en 1962, piensa que
la impregnación debe generalizarse a otros usos, de
manera que el eucalipto pudiera sustituir a la madera
dura y reducir la tala de esos bosques.
Con una plantilla de 98
trabajadores, el plan de producción para este año
sobrepasa los tres millones de pesos, la tercera parte en
divisas, y durante el primer semestre obtienen ganancias
por más de 165 000 pesos.
La dirección de la planta afirma
que todavía los postes de hormigón no compiten con los
allí tratados, cuya calidad comprobada es superior a
algunos que se han importado para obras turísticas, más
bonitos por el preservante que usan en ellos, pero de
mucho menos durabilidad.
Al extender la vida de la madera,
la Unidad Integral de Impregnación contribuye a elevar
la calidad de las construcciones y, por añadidura, tiene
un efecto ecológico al reducir la tala de bosques.
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