| DEPORTES |
No tardarán las sonrisas
varoniles en los tatamis
OSCAR SANCHEZ
Por supuesto que no hemos olvidado ni subvalorado al sector masculino de judo.
Dos razones lo impedirían. Primero, somos del criterio de que no existe judo femenino o masculino, solo judo. Y segundo, no podríamos minimizarlo, pues si las chicas tienen el compromiso de mantener su alto rango en el planeta, frente a los hombres se levanta uno de los retos más grandes del deporte cubano: penetrar la elite mundial de este arte marcial, un coto reservado, hace varios años, casi exclusivamente para europeos y asiáticos.
Además, siendo testigo de un serio trabajo del colectivo que encabeza el profesor Justo Noda, sería muy injusto no reconocer el empeño de los judocas por recuperar el terreno cedido a partir de 1995, cuando el cetro de América dejó de pertenecer a los cubanos.
No es menester ahora, ya se ha dicho, hablar de la labor de los muchachos que al siguiente año, 1996, fueron capaces de capturar en el certamen panamericano de Puerto Rico la misma cantidad de preseas doradas que Brasil, erigido en dueño panamericano y máximo exponente latinoamericano en la justas universales (mundiales y olímpicas). En 1997 la confrontación de América en Guadalajara, más pareja entonces, concedió a los brasileños tres títulos por dos los cubanos.
Sí creemos oportuno abogar por una estrategia nacional capaz de lograr un mejor tributo (pensar más que en el número en la calidad de las figuras que promueven) a los centros de alto rendimiento y a ese nivel por un programa más certero en el cual es imprescindible el trazado y defensa de objetivos comunes.
Con Noda sostuvimos un diálogo frente a 1998.
"Nuestros propósitos tienen que seguir siendo atrevidos, osados, porque no podemos pensar en dificultades. Es decir, hay que atenderlas después de haber trabajado. Es por eso que pretendemos el mayor número de medallas de oro en los Centrocaribe de Maracaibo; con la misma idea iremos a la justa continental de República Dominicana (noviembre), donde enfrentaremos la oposición de Brasil y de una América más madura. Y en el campeonato mundial por equipos de Holanda, en septiembre, buscaremos tocar alto".
Puede pecar Noda de un exagerado optimismo, pero la personalidad emprendedora y la voluntad son dos de las características que han hecho grande al deporte cubano, y son las únicas que merecen recompensas en el podio de premiaciones.
En los primeros días de febrero los hombres saldrán hacia el fortísimo circuito europeo clase A. Tal vez no haya grandes triunfos ahora, en medio de la preparación para los grandes compromisos. Pero de lo que sí estamos seguros es de que las sonrisas desde el tatami no tardarán en tener también rostros varoniles.