 Tania la Guerrillera y sus compañeros caídos en
Bolivia
Tamara Bunke Bider (Tania)
Nació en Buenos
Aires, Argentina, el 19 de noviembre de 1937, hija de Nadia y Erick, él comunista, ella
de ascendencia judía, refugiados alemanes perseguidos por los fascistas. Desde muy
pequeña aprendió de sus progenitores del deber de luchar contra los opresores.
En la primera enseñanza siempre ocupó los primeros puestos en las aulas de la escuela
argentina. Debe añadirse al óptimo aprovechamiento docente de Tamara, la cultura
general, musical y política que adquiría en su hogar. Nadia, la madre, confirma que
amaba la naturaleza y la cultura física, la natación y la gimnasia.
La Juventud Libre Alemana le dio la oportunidad de recibir otros conocimientos.
Participa en todo el movimiento juvenil de la nueva república comunista. Su facilidad
para las lenguas la demuestra en la comunicación con jóvenes de otros países de Europa
que conoce en las aulas de estudios superiores y en actividades políticas. Su preferencia
en las relaciones son los latinoamericanos a los que sirve de traductora sin que nadie se
lo pida. Cuba llegó pronto a sus oídos mediante informaciones radiales sobre la lucha en
la Sierra Maestra y decidió traducir al alemán la Marcha del 26 de Julio. Al triunfo de
la Revolución Cubana expresa su deseo de venir a la Isla. Sus contactos con los primeros
revolucionarios cubanos que arriban a la RDA no se hacen esperar. La llegada del Che al
frente de una delegación fue lo más grande que le podía suceder, así conoció al
cubano, nacido argentino, guerrillero y político excepcional. En la reunión del Che con
jóvenes latinoamericanos en la Universidad de Humboldt ella es su traductora.
Alicia Alonso con el Ballet Nacional de Cuba en Berlín hará realidad su sueño. Se
convierte en la traductora de Alicia y demás integrantes del Ballet.
Tamara llega a Cuba con el Ballet Nacional. El ICAP, la Asociación de Jóvenes
Rebeldes, el Ministerio de Educación, la Federación de Mujeres Cubanas, la Universidad
de La Habana, los Sindicatos, los CDR, Radio Habana Cuba, son los lugares donde Tamara
tiene vida laboral, estudiantil o social.
Pero su meta no es esa. Trabaja para la Revolución, pero ella quiere la revolución
para América Latina, empezando por Argentina. No es difícil imaginar lo indispensable
que resultaba para quien sería Tania un proyecto como el del Che. Tamara es una
personalidad excepcionalmente dotada para la organización de una lucha guerrillera como
la que se planteó el Comandante Ernesto Guevara para Bolivia.
Los testimonios de bolivianos que la conocieron en La Paz o en Cochabamba como Laura
Gutiérrez Bauer, investigadora del folclore boliviano, subrayan que para ellos aún hoy
Tamara es Laura. Las misiones de trabajo clandestinas las realiza con igual rigor y
prepara la recepción de los que serían combatientes de la guerrilla en Bolivia.
Ese mismo sentido de la responsabilidad la hace ingresar en el campamento guerrillero.
Luego se sucederían, una tras otras, las contrariedades que no permitieron su salida para
poder continuar trabajando en La Paz como retaguardia indispensable de la guerrilla. El
relato de su muerte es tan trágico como el destino de la travesía incierta y desesperada
del grupo de Joaquín (Vilo Acuña), cae en el combate de Río Grande y su cadáver
apareció 7 días después en el río Bravo.
Octavio de la Concepción y de la Pedraja (Moro)
Con la
calificación de muy bueno, evaluó Che a Octavio de la Concepción y de la Pedraja el 11
de marzo de 1967, a los tres meses exactos de la llegada del cubano al grupo guerrillero.
Ganado por la capacidad profesional del médico, probada durante la campaña en el Congo,
el Guerrillero Heroico incluyó al Moro en el destacamento para ser cirujano. Moro había
nacido en La Habana y muy joven se incorporó al Ejército Rebelde. Luego del triunfo
revolucionario terminaría la carrera de Medicina y más tarde cumpliría deberes en
tierras de Africa. Ya en Bolivia, durante 11 meses -y aún en precarias condiciones de
salud- cumplió las tareas encomendadas. Murió el 12 de octubre de 1967 en la
desembocadura del río Mizque en desigual combate.
Manuel Hernández Osorio (Miguel)
Hijo de un
isleño radicado en Jiguaní, Manuel Hernández Osorio recorrería un largo camino
guerrillero que se inició con su incoporación al Movimiento 26 de Julio. En mayo de 1957
partió hacia la Sierra Maestra y en combates como los de Pino del Agua, El Gaviro y Vegas
de Jibacoa -entre otros- se ganó la admiración de sus compañeros de armas. Che lo
eligió para acompañarle en la invasión como integrante de la columna 8 Ciro Redondo.
Años después, lo escogería para acompañarle de nuevo, pero esta vez a Bolivia. En más
de cien oportunidades Che mencionará al recio combatiente que se distingue por su
entereza. El 26 de septiembre de 1967 cae en una emboscada y Che escribe en el diario:
"Fue un gran combatiente y un espíritu ejemplar. Una gran pérdida".
Francisco Huanca Flores (Pablito)
Con sus 22
años, al llegar a la guerrilla, algunos dudaron de su capacidad para el sacrificio. Pero
el diario quehacer de Francisco Huanca Flores (Pablito) demostró cuánto había de
equivocado en aquella apreciación inicial. Desde el 25 de abril de 1967, fecha de la
primera anotación del Che sobre el joven minero boliviano de la región de Oruro, Pablito
se convirtió en puntal de la fuerza guerrillera lo mismo a la hora de explorar, abrir un
camino por lo más intrincado o detener el avance enemigo. En cumplimiento de órdenes de
reagrupamiento, cae en desigual combate el 12 de octubre de 1967. Queda para la historia
su calidad humana y revolucionaria. Y la evaluación que de él hizo el Che: "muy
bueno".
Edilberto Lucio Galván (Eustaquio)
Fue uno de los
peruanos combatientes en la guerrilla del Che en Bolivia. Nació en la ciudad de Huancayo,
capital de la provincia del mismo nombre, perteneciente al departamento de Junín, el 7 de
julio de 1937. Sería Eustaquio el técnico enviado para operar la radio y permanecería
junto a sus compañeros hasta el final. Cayó en el combate de la zona de Cajones, situada
en la confluencia del río Mizque y el Río Grande, el 12 de octubre de 1967. El peruano
Edilberto Lucio Galván Hidalgo no abandonó el destacamento y entregó su vida por la
liberación de Nuestra América.
Julio Luis Méndez Korne (Ñato)
Cuando el Che
pierde sus botas durante el cruce de un río el 10 de septiembre de 1967, el combatiente
boliviano Julio Luis Méndez Korne (Ñato) le hace unas abarcas -o calzado rústico propio
de Bolivia- que llevaría el jefe revolucionario el día de su muerte. Ñato fue uno de
los cuatro primeros militantes del Partido Comunista de Bolivia integrado al foco
guerrillero. Llevaba siempre en su mochila lo necesario para ayudar a los demás. Che
dejaría constancia en su diario. "Muy bueno. Es protestón, pero ha resultado firme
y un buen combatiente amén de que sus múltiples habilidades lo hacen el hombre
orquesta". El 15 de noviembre de 1967, cayó definitivamente en combate contra
fuerzas superiores.
Roberto Peredo Leigue (Coco)
En su última anotación en el diario de campaña sobre el
combatiente Roberto Peredo Leigue (Coco), Che escribe el 27 de septiembre de 1967:
"Muere en la sorpresa de La Higuera. Junto a Inti, los mejores proyectos bolivianos.
Era una garantía en todo sentido, arrojado en el combate y de una alta moral..." El
guerrillero caído nació el 23 de mayo de 1938 en Cochabamba, Bolivia. Noble, jaranero,
siempre presto a entonar una canción, pero firme en la hora de las decisiones. Roberto
Peredo abrazó desde muy joven las ideas revolucionarias. Colabora con movimientos
latinoamericanos en la década de los 60 hasta que, finalmente, se integra al pequeño
grupo encabezado por el Che.
Aniceto Reinaga Gordillo (Aniceto)
Boliviano de
origen humilde. Aniceto conoció de cerca la vida sin esperanzas en su tierra. Con
esfuerzos y gracias al sacrificio de los hermanos, logra graduarse de maestro pero no
ejerce la profesión pues pasa a integrar el Comité Ejecutivo Nacional de la Juventud
Comunista Boliviana. Cuando el general René Barrientos toma el poder, sale rumbo a Cuba
junto a Inti Peredo. Desde enero del 67, forma parte del Ejército de Liberación de
Bolivia, bajo el mando directo de Manuel Hernández Osorio (Miguel) y del propio
Guerrillero Heroico. Numerosas menciones -siempre elogiosas- anota el Che en su diario
cuando se refiere al joven. En la madrugada del 8 de octubre, muere en combate, fiel a sus
ideales de toda la vida.
Mario Gutiérrez Ardaya (Julio)
Recién graduado
de médico en Cuba, el joven boliviano de 28 años, Mario Gutiérrez Ardaya, se incorpora
a la guerrilla del Che el 10 de marzo de 1967. Atrás queda la infancia campesina, la
familia de recursos modestos que le brindó al hijo educación hasta llegar a la
universidad donde Mario se destaca como dirigente. El triunfo de la Revolución Cubana
significa la posibilidad de continuar la carrera de Medicina, trunca por falta de
recursos. Años más tarde, decide poner sus conocimientos profesionales al servicio de la
causa de la liberación de su pueblo. Al caer en la emboscada del 26 de septiembre de
1967, Che escribe en su diario: "...brilló como combatiente ejemplar, sobre todo por
su calor humano y su entusiasmo contagioso".
Jaime Arana Campero (Chapaco)
Alto, de fuerte
complexión, pasión por la poesía, la actuación y el deporte. Estas son las
características que guardan en la memoria los antiguos becarios del edificio de 12 y
Malecón sobre el boliviano Jaime Arana Campero. Le llamaban cariñosamente Chapaco, algo
común para los nacidos en Tarija, Bolivia. Cuando llegó la hora de la incorporación a
la futura guerrilla encabezada por el Che, ocultó la falta de un pulmón producto de una
grave herida. El 8 de octubre de ese año, cuando el Guerrillero Heroico establece una
línea defensiva para contener fuerzas enemigas, Chapaco -junto a otros compañeros
enfermos- recibe la orden de alejarse del lugar del enfrentamiento. El 12 de octubre,
perseguido y acorralado, sucumbe pero sin claudicar ni siquiera en las peores condiciones
físicas.
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