 La recompensa de ver crecer a hombres ahorrativos

Oria de la Cruz
Por esas vueltas que da la vida, el ingeniero Mario Luis García
Purón empezó a ejercer el magisterio. Una maestra del municipio de Arroyo Naranjo le
pidió que la ayudara a formar un círculo de interés sobre el ahorro de electricidad.

Los pioneros aprenden las interioridades del mundo de la electricidad y son capaces
de ahorrar en sus casas y promover la cultura del ahorro en la comunidad.
Entre dudas y desconcierto por no tener ninguna experiencia en la
compleja labor de enseñar, aceptó en principio solo animado por el mundo fascinante de
la energética, especialidad que desarrolla en la empresa productora de cocinas (PIKE)
Estrella Roja, de Ciudad de La Habana.
Ocho pioneros de sexto grado de la escuela primaria Carlos
Gutiérrez Menoyo integraron el grupo que denominaron Amiguitos de la electricidad y
del ahorro de energía.
Las clases fueron atípicas por completo -explicó Mario Luis-,
tanto por mi falta de conocimientos pedagógicos como porque siempre pensé que a los
niños hay que enseñarles con palabras asequibles, pero a la vez hacer que dominen el
vocabulario técnico, la esencia de los conceptos y sepan exponerlos y trasmitirlos.
No medió el habitual pizarrón. Se agrupaban en interés de los
temas que correspondían a cada sesión y trabajaban con láminas, maquetas, equipos y
otros medios técnicos, incluida la computación; porque esa industria capitalina cuenta
con un software -creado por Mario Luis- para registrar y controlar el consumo de los
portadores energéticos, y se caracteriza por ser de fácil utilización para los jefes y
especialistas encargados de tomar las decisiones que contribuyan al ahorro de energía.
Los mensajes del joven instructor, de la técnica Camelia Hernández
y de la maestra Mayda Alarcón germinan entre los inquietos, pero disciplinados muchachos:
Raidel Ramos: "Mi abuela decía que para qué ahorrar si
de todas formas iba a pagar lo mismo". Después de mucho insistirle, Pura Tourón
comprobó lo dicho por el nieto y "respeta mis conocimientos y mis versos Ahorrar
energía, ahorrar electricidad, aporta a su economía, y también a su voluntad".
Susel Fundora: "También las luces de mi casa siempre
estaban encendidas y yo les decía a mi abuela y a mi papá que las apagaran, pero no
hacían caso; ahora después que estoy en el círculo de interés obedecen porque saben
que yo les digo la verdad".
Rainier Navarro: "Durante la convención METANICA 98, en
el Palacio de las Convenciones, había buena iluminación solar en la sala del evento
Mecánica Ligera -donde nosotros expusimos lo aprendido sobre el PAEC- y sin embargo
había muchas luces encendidas innecesarias".
Para integrar el grupo es fundamental mantener buenos resultados
académicos. El aval dado por la escuela -maestra y director- para adjuntarlo a la
ponencia presentada al XII Forum de Ciencia y Técnica, en la fábrica capitalina, afirma
que esos alumnos mejoraron la redacción, enriquecieron su vocabulario, adquirieron
habilidades para el dibujo y la expresión oral, desarrollaron la capacidad de observar
con juicio crítico, y aprendieron a operar computadoras, entre otras ventajas, con
respecto a sus condiscípulos.
Para Mario Luis, el ingeniero devenido maestro, quien "quería
hacer algo diferente con la enseñanza de aquellos muchachos", es una satisfacción
constatar que "hablan como niños que tienen una cultura energética", porque lo
que tuvo claro desde el principio -como enamorado de su profesión- es que "este
mundo de la energética los iba a fascinar".
Camelia integró a su hijo Ernesto, motivada por la bonita
experiencia que ella vivía en su centro con el grupo de pioneros formado por Raidel,
Susel, Rainier, Disleydis Serrano, Rosaida Domínguez,
Yilka García y Jorge Luis Pavón. Han aprendido tanto en tan pocos meses que
ya son capaces de hacer el acomodo de carga, empezando por sus propias viviendas y la
fábrica de cocinas", apunta Camelia.
Los niños a veces han sacrificado horario de juego, vacaciones,
pero son como semillas, muy importantes para el objetivo de formar generaciones más
ahorrativas. Sus maestros les dedican parte de su tiempo libre, con la única recompensa
de verlos crecer más cultos. Es un ejemplo digno de imitar. |