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 ¿Conquistará el corazón olímpico?
Estreno mundial de softbol de playa

Oscar Sánchez
Si a usted le dijeran que va a jugar pelota en la playa, pues no se
sorprendería. En las bellas costas cubanas no pocos ya lo han ensayado, pero si se trata
de un deporte oficial, entonces comenzarían las interrogantes. El softbol ofrecerá las
respuestas cuando en julio de 1999 haga su estreno internacional.
Ya el voleibol es un éxito, incluso rápidamente conquistó el
techo competitivo, los Juegos Olímpicos. El fútbol está haciendo sus experimentos, y la
bola blanda, con alguna experiencia en Estados Unidos, pretende en Carolina, Puerto Rico,
llegar a seducir cuando se juegue allí el primer torneo Centroamericano y del Caribe.
A diferencia del voli, el escenario cambia. Se trata de una cancha
de 60 pies de ancho (la misma distancia entre bases que hay en un terreno) por 180 de
largo (70 menos que de home a las cercas, cuando se juega sobre césped). Ese espacio se
divide en tres zonas.
La primera, de 60 por 60 en cuyo borde delantero (al centro) se
ubica el cajón de bateo, y en la que cualquier bola bateada que caiga es out; la segunda,
de 90 por 60, en la cual todo lo que pique es jit; y la tercera, de 30 por 60, destinada
al jonrón. Toda bola fuera o en las líneas que delimitan el área de juego es foul
(incluyendo si sobrevuela la zona de cuadrangular) y con dos conexiones de ese tipo el
jugador será declarado out, lo mismo que con un swing al aire.
Si la pelota, de color naranja, hace contacto con la línea que
divide la primera área de la segunda, el bateador es out. Si pica en la segunda línea,
la que separa el jit del jonrón, será solo sencillo.
Juegan tres contra tres, en traje de baño. No hay lanzador
contrario, uno del trío se encarga de bombear la pelota a su compañero. Para anotar una
carrera es necesario tres jits como mínimo o un jonrón, pues se calcula sobre dos bases
el desafío.
Son 7 innings, en los cuales según Rafael Serrano, presidente de la
Confederación Centroamericana y del Caribe de Softbol (CONCACAS), prima una estrategia
predefinida y en "los que el rigor táctico es fundamental, desde el que bombea la
esférica más adentro, al centro o afuera, según la disposición a la defensa del rival,
hasta la ubicación en el área jit para poder fildear", dijo a Granma.
Es de la opinión que por la explosividad con que se juega el
softbol en Centroamérica y el Caribe, la zona pueda tener un papel protagónico.
Personalmente creo que el cubano tendría puntos favorables, sobre
todo si se tiene en cuenta la capacidad de dirigir la bola, incluso las virtudes a la
defensa. Por demás, muy económico, tres jugadores con sus guantes, un bate y sobre la
arena.
Serrano no lo dijo, pero tal vez lo tenga en mente. El softbol (f)
llegó a los olímpicos y causó grata impresión, pero al masculino le está vetado el
concierto de los cinco aros. El mismo Don Porter, titular de la Federación Internacional,
había dicho a Granma en 1995 que a los hombres les costaría mucho trabajo entrar. Sin
embargo, esta fórmula (se calcula menos de una hora de juego) de electrizantes jugadas
todo el tiempo, podría ser la llave olímpica de los varones. |