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 Música
para disfrutar y aprender

Fernando Rodríguez Sosa
En su medular ensayo La música
en Cuba, Alejo Carpentier comentaba que la Isla ha tenido el poder de crear una
música con fisonomía propia que, desde fecha muy temprana, conoció un extraordinario
éxito de difusión. Reflexionaba en el alcance de tan preciso juicio, ante la
publicación de un nuevo libro que viene a reafirmar, una vez más, esta tesis referida a
una de las más sólidas y ricas manifestaciones artísticas desarrolladas en el país.
Ellos hacen la música cubana (Editorial Letras Cubanas, 159
p.) es el título de ese volumen, escrito por el musicólogo Raúl Martínez Rodríguez.
Un libro que presenta al lector, en apretada y amena síntesis, un documentado
acercamiento a la vida y la obra de quince figuras emblemáticas dentro del panorama
musical cubano. Nombres que han dejado su huella, de una u otra forma, en la cultura
nacional, al ser expresión de perdurables valores dentro de esta manifestación.
Concebidos originalmente para publicaciones especializadas, estos
ensayos biográficos, reunidos ahora en forma de libro y acompañados de una iconografía
en parte inédita, permiten recuperar, de las efímeras páginas de la prensa periódica,
unos textos que merecían una mayor permanencia. Y ello porque estos materiales
constituyen, por la minuciosidad y veracidad de la investigación llevada a cabo por su
autor, una fuente insustituible para el conocimiento de los personajes antologados.
Así, Raúl Martínez Rodríguez se acerca a músicos de épocas y
tendencias diversas, unidos todos por el denominador común de su comprobado talento.
Desde Juan Federico Edelman considerado el iniciador de la impresión musical en la Isla,
y Ana Aguado, la soprano conocida como La Calandria cienfueguera, hasta esa dama de la
canción cubana que es Esther Borja y la injustamente olvidada compositora Gisela
Hernández, aparecen reflejados en este cuaderno.
Antes de este libro, el también músico, promotor e investigador
del Museo Nacional de la Música, había publicado la útil monografía Benny Moré
(1994), acerca de ese fenómeno popular sabiamente calificado como el Bárbaro del Ritmo.
Una obra que, al igual que la ahora comentada y que sus artículos en publicaciones
periódicas, constituye una bibliografía dirigida al urgente rescate y conservación de
las más auténticas expresiones de la cultura cubana.
Ya Raúl Martínez Rodríguez anuncia nuevos proyectos: piensa
entregar a la editorial un volumen de similares características a Ellos hacen la
música cubana. Y creo que esa es una feliz iniciativa, porque libros como estos son,
más que necesarios, imprescindibles. |