DEPORTES

¡Hola Francia!

Antes que empiecen los cuartos de final


Miguel Hernández

Ojalá a partir de mañana los partidos terminen sin tarjetas rojas -y sin penales por simplezas- porque el verdadero fútbol es el del 11 contra 11, lo demás es desfiguración... A uno le cuesta entender que profesionales probados pierdan la cabeza, como el francés Zidane o el inglés Beckham, y suelten pataditas de niños roñosos contra sus rivales y ante las mismísimas narices del juez, para dejar a un lado el interés de un equipo, y de una nación... Con silbantes que se olvidan de otras opciones y recurren al rigor máximo frente a una escala demasiado amplia de irregularidades, olvidando la trascendencia de un partido, el espectáculo también pudiera resultar herido...

Ronaldo contra Dinamarca, mañana en cuartos de final, junto al Italia vs. Francia.

En estos partidos que comienzan mañana, donde como en octavos de final sólo existe una oportunidad, las tarjetas rojas debieran sacarse en casos gravísimos y no cantarse penales por pellizcos... Por supuesto, la preocupación de todos es cuidar a los jugadores, y en especial a los estelares jugadores, de las amenazas peligrosas intencionales, pero la violencia, en honor a la verdad, no la va a liquidar la tarjeta roja mientras la exagerada comercialización la siga exacerbando... Jugadores destacados que hemos conocido en el modesto contexto cubano lo han llegado a ser también por su instinto en la esquiva de "la leña", mote con el que se bautiza el juego sucio en nuestro mundillo balompédico... Y cuántos nombres pudieran mencionarse de grandes estrellas en el planeta que para llegar a la cima han tenido el olfato de quitarse el golpe de encima... Es que este es un deporte, de por sí traumático, no aptos para "hipersensibles" (ya no puede decirse "para señoritas" porque ya las señoritas lo juegan y muy bien). Cuidemos a los futbolistas también del aberrado número de competencias en contra de su anatomía; del estado de las canchas y de los entrenamientos inadecuados que muchas veces son las causas de graves lesiones irreversibles y no por encontronazos en la cancha... En fin empiezan los cuartos de final y ojalá jugadores y árbitros mantengan la sangre fría para que las tarjetas rojas sean cuestión de excepción... Y como todo pasa por la economía, les digo que en la Copa una tarjeta amarilla implica una multa de unos 650 dólares; dos amarillas en partidos diferentes, 1 300; la doble amonestación en un mismo encuentro, 1 950; y la tarjeta roja directa, 3 250 dólares... Y siguiendo con la bolsa de valores: la Copa del Mundo no otorga premios en efectivo según la clasificación final sino que atribuye una prima de 660 mil dólares a cada equipo por partido disputado, por lo que dos finalistas habrán recibido 4,6 millones cada uno, precisan las agencias cablegráficas... La fiebre del Mundial de estos días en nuestro país propicia anécdotas como la que me ocurrió ayer por lo del juego Argentina-Inglaterra: de buenas a primeras la octogenaria Carmela, que vive en la esquina de casa, y que nunca había visto un partido de fútbol, me detuvo indignada para decirme: mijo, no estoy de acuerdo en que hayan quitado a "Batuta", el del pelito largo...


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