NACIONALES

¡7,2!, mortalidad infantil en 1997

Es la más baja de nuestra historia. Cuba entre
los 25 países con mejor indicador. El promedio
mundial de la tasa de mortalidad infantil es de
60 por mil nacidos vivos, similar al existente
aquí antes del triunfo de la Revolución.
Disminuyen también la mortalidad materna,
la del menor de cinco años y el bajo peso al nacer


José A. de la Osa

Una mortalidad infantil de 7,2 por mil nacidos vivos en el año recién finalizado, inferior a la registrada en 1996 (7,9), sitúa a Cuba entre los 25 países del mundo con más baja tasa en este indicador de salud, que mide el nivel de atención que se brinda a la madre y al niño y también el desarollo social y cultural de un país.
Siete provincias muestran una tasa inferior a la media nacional: Villa Clara (5,4), La Habana y Sancti Spíritus (5,7), Ciego de Avila (6,0), Pinar del Río (6,2), Matanzas (6,5) y Santiago de Cuba (6,6)
En 1997 se registraron 152 547 nacimientos, que sobrepasan en más de 12 mil a los ocurridos en 1996, y el 99,8 por ciento de los cuales se produjeron en las maternidades.
En este nuevo logro de la salud pública desempeñaron un papel principal los médicos y enfermeras de familia, quienes junto a ginecobstetras, neonatólogos, personal de enfermería y técnicos, ofrecen una privilegiada atención a la madre y al niño.
El doctor Carlos Dotres, ministro de Salud Pública, indicó anoche a la prensa que los esfuerzos del sistema sanitario se ven fortalecidos por la colaboración que brindan a estos nobles objetivos las organizaciones políticas y de masas mediante los Consejos de Salud, y de manera destacada las brigadistas sanitarias de la FMC.
El promedio mundial de la tasa de mortalidad infantil es de 60 por mil nacidos vivos, similar a la que se registraba en Cuba antes del triunfo de la Revolución.
Otros tres indicadores presentan en 1997 las tasas más bajas de nuestra historia: el de la mortalidad del menor de 5 años (9,3 por mil nacidos vivos), la materna (2,2 por 10 mil), y el bajo peso al nacer (6,9 por ciento), este último vinculado con la mortalidad infantil y el desarrollo intelectual de la población.
En el análisis de las causas de muerte de los menores de un año, las enfermedades diarreicas agudas no figuran desde décadas anteriores dentro de las principales, con una reducción sostenida de las tasas.
El doctor Carlos Dotres afirmó que nuestros hijos nacen y viven en un país que eliminó la poliomielitis, el tétanos del recién nacido y el niño, la difteria y el sarampión, en el cual además se ha interrumpido la trasmisión de la rubéola durante 22 meses y de la tosferina por casi dos años.
En 1997 se registran también las tasas más bajas de la historia en afecciones trasmisibles, como la sífilis congénita, enfermedad meningocóccica, fiebre tifoidea, tétanos del adulto, meningitis viral y bacteriana.
Sólo estos logros de la salud pública, con la seguridad que entrañan para la felicidad de la familia cubana, bastarían a nuestro juicio para concurrir masivamente el próximo día 11 a depositar nuestro voto por la Patria.

 


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