 La solidaridad como formadora
de conciencia
Melba Hernández: Junto a mi participación en el ataque al cuartel
Moncada, lidereado por Fidel, está la vinculación con Viet Nam. Han sido dos momentos de
lucha y de victoria, que han dejado profunda huella en mí

ARNALDO MUSA
Las crecientes amenazas y agresiones del imperialismo norteamericano contra
la Revolución Cubana coadyuvaron a profundizar la resistencia de nuestro pueblo y a
apoyar a los países que, de una forma u otra , se enfrentaron a una situación similar.
Y en ello descolló Viet Nam. La solidaridad con su lucha sirvió de
vehículo educativo a la inmensa mayoría del pueblo cubano.
Nuestro Gobierno Revolucionario tomó la iniciativa del apoyo
reclamado por el heroico pueblo sudvietnamita hacia su lucha, reconoció rápidamente a la
primera misión del Frente Nacional de Liberación en nuestro país y el 25 de septiembre
de 1963 constituyó oficialmente el Comité Cubano de Solidaridad con Viet Nam del Sur.
En 1962 -relata Melba Hernández- visité
por primera vez a Viet Nam, oportunidad que me permitió ver en toda su magnitud el crimen
que cometían los yankis contra aquel pueblo. Allí conoció al Presidente Ho Chi
Minh, al primer ministro Phan Van Dong y otros dirigentes de la entonces República
Democrática de Viet Nam, quienes le informaron sobre la lucha de liberación que se
llevaba a cabo en el Sur.
Por indicaciones del Comandante en Jefe, Melba presidió la
institución, avalada con su larga y rica trayectoria revolucionaria.
Melba: Comenzamos a trabajar en colectivo con representantes
de todas y cada una de las organizaciones políticas y de masas, y algunas personalidades
más; el trabajo fue inflamando a todo el pueblo y, en la medida que esto ocurría,
nosotros lo convertíamos en una verdadera solidaridad con el pueblo vietnamita, que se
iba extendiendo a todas las provincias del país.
¿Quiénes de aquella generación no recuerdan las primeras
actividades del comité, de carácter divulgativo y de movilización de las fuerzas
populares que integraban las distintas organizaciones de masas y políticas que formaban
parte de él? Como primer paso, se hicieron los preparativos para celebrar el tercer
aniversario de la constitución del Frente Nacional de Liberación de Viet Nam del Sur, el
20 de diciembre de 1963, más una jornada de una semana, que culminaría en un acto
central, celebrado en el teatro de la Central de Trabajadores de Cuba. Allí, el
Comandante Ernesto Che Guevara fue el primer orador que intervino en un acto público de
esa envergadura en solidaridad con Viet Nam del Sur.
Melba: El 20 de diciembre de ese mismo año, Ernesto Che
Guevara pronunció un discurso medular en el que situaba las posiciones de Cuba ¿y por
qué no? algunas de sus más profundas ideas acerca de la lucha antimperialista que más
tarde lo llevaron a otras tierras del mundo.
Y es que el ejemplo del Che enseña a todos que la sangre hay que
derramarla por la humanidad y por un planeta donde tiene que vivir en paz algún día la
familia humana, bajo principios verdaderamente de solidaridad, y por eso sí vale la pena
cualquier sacrificio.
Melba: El pueblo de Cuba no escatimó esfuerzos para
estimular moralmente a aquellos hombres que combatían a la otra vuelta del mundo y, sin
la menor duda, se habían convertido en nuestros hermanos, conscientes de que peleaban por
ellos, por nosotros y por la humanidad.
Relata la Heroína del Moncada que se celebraron diversos simposios
para condenar los crímenes de guerra norteamericanos en los que se insertaban hombres de
nuestra cultura con el pueblo trabajador; según las características geográficas, fueron
hermanadas ciudades, se constituyeron 25 000 equipos de estudio, desde la base; y el
movimiento de emulación impulsó más y mejor el trabajo general de solidaridad.
Melba: Era tan cruel la guerra, Estados Unidos enviaba cada
día más soldados para destruir al país de Ho Chi Minh, que nosotros creamos distintas
comisiones que nos garantizarían un estudio y una divulgación mejor:
científico-técnica, médica, de educación, histórico-cultural, económica y
administrativa, como las de organización y divulgación.
Luego, debido a la extensión de la agresión a los países vecinos,
el Comité amplió su marco de actividades y denuncia al imperialismo, y desde el 4 de
agosto de 1970 se empezó a llamar Comité de Solidaridad con Viet Nam, Cambodia y Laos.
En abril de 1972, nuestro pueblo se movilizó para denunciar la
ferocidad de los bombardeos genocidas a Viet Nam, seguida en mayo de la intensificación
irrefrenable de la guerra de destrucción en el Norte. En Haiphong se encontraban, y se
mantuvieron nuestros buques Imías y El Jigüe, con una tripulación que se mantuvo firme.
En Cuba se celebró el Tercer Simposio contra el genocidio yanki en Viet Nam y su
extensión a Laos y Cambodia, durante el cual se produjo la intervención del Comandante
en Jefe en la que pronunció una frase histórica que daría la vuelta al mundo:
¡Por Viet Nam estamos dispuestos a dar hasta nuestra propia sangre!
Y agregaba, convencido que la causa de Viet Nam era invencible, que
triunfaría: "¡Y en esa lucha, hasta la victoria, el pueblo de Viet Nam puede contar
con el apoyo incondicional del pueblo revolucionario de Cuba!".
En noviembre de 1972, Melba visitó otra vez la República
Democrática de Viet Nam al frente de una delegación, e incluyó a las zonas liberadas de
Laos. Era la primera delegación del Comité de Solidaridad que visitaba las zonas
liberadas del Laos combatiente. Estuvo al frente del Comité hasta la victoria de la lucha
de liberación, en 1975, dando paso a la creación de las actuales asociaciones de
amistad.
Melba: ¿Qué es la solidaridad revolucionaria? En la hora
actual, en la que estamos tan entregados al trabajo político-ideológico, ésta es una
forma muy bella para realizarnos. Porque, en dificultades, la solidaridad, entre otras
cuestiones, es formadora de conciencia.
Conciencia formada con el quehacer solidario con Viet Nam y tantos
otros pueblos, que hace que en muchos lugares del mundo los representantes de esta Cuba
bloqueada y calumniada tenga tantos amigos y encuentre que hombres y mujeres del pueblo
comprendan su lucha, sueñen con un futuro mejor, un mundo más justo y una sociedad
global, universal, humana. |