 Institutos Preuniversitarios en el Campo
Radiografía de una provincia
Creadas en La Habana las condiciones indispensables para el inicio
del nuevo curso escolar

HECTOR MIRANDA Y FELIX LOPEZ
Hace
más de dos décadas La Habana se convirtió en orgullo de la educación cubana y en
motivo de canciones trovadorescas: sus campos, cerca de la capital, sirvieron de enclave a
la Nueva Escuela, movimiento que se multiplicó por toda la geografía de la Isla y que ha
dejado sus huellas en la formación de varias generaciones de jóvenes cubanos.
A pocos días de iniciarse el curso escolar 1998-99, Granma
pulsa la opinión popular y se acerca a la realidad de los Institutos Preuniversitarios en
el Campo (IPUEC) de esta provincia, ahora con una matrícula de 20 643 estudiantes, de los
cuales 13 554 residen en los 15 municipios de Ciudad de La Habana.
Interrogados por estos reporteros, Yordanka González, egresada de
secundaria en el municipio Plaza de la Revolución, no ocultó su escepticismo por las
condiciones de vida a las que se enfrentará en la beca, mientras Danay Carballido
aseguró que su mayor preocupación estaba en el futuro, "pues la mayoría de las
plazas para la Educación Superior se quedan entre quienes estudian en los Institutos
Preuniversitarios Vocacionales de Ciencias Exactas (IPVCE)"...
LA HABANA LES RESPONDE
Ya en 1991, cuando la economía cubana tocaba fondo, lacerada por el
período especial, los centros internos exhibían un cierto deterioro constructivo. Su
preservación y la necesidad de dar matrícula a un número cada vez superior de
estudiantes de la capital, hizo que la dirección del país destinara, en los últimos
tres años, un importante número de recursos financieros y humanos.
"Este curso -dijo a Granma José Manuel Yera, director
provincial de Educación en La Habana- se han creado las condiciones mínimas
indispensables, sin obviar las afectaciones constructivas y de organización que se
detectaron en el anterior. En la actualidad se reparan 77 dormitorios, y los IPUEC Mayía
Rodríguez, Ernesto Dimas y la ESBEC Gilberto Arocha reciben reparación general a un
costo de 10 000 dólares cada uno, mientras que el MICONS asume y financia la
impermeabilización de la cubierta en 13 escuelas".
La reparación de bombas de agua fue
una de las tareas cumplidas en este período
Un recorrido por los talleres de la Empresa Provincial de
Aseguramiento y Servicio a la Educación permitió constatar los esfuerzos que se realizan
en la reparación de las bombas de agua (86 en total) y de la existencia de 10 nuevas
(adquiridas por un valor de 13 000 dólares), 9 000 colchones de producción nacional, 2
800 literas (a un costo de 24 dólares la unidad) y 20 yipis que sustituirán los ómnibus
de guardia en las escuelas.
Referente a la base material de estudio, Yera aseguró contar con
los lápices y libretas necesarios, y un buen número de los cuadernos de trabajo y libros
de texto. Los estudiantes de nuevo ingreso tienen asegurado el uniforme escolar, sábanas
y toallas, mientras que se dispone de calzado y artículos de aseo personal para la
totalidad de la matrícula.
En cuanto a la alimentación, es significativo mencionar que una de
las medidas orientadas desde los cursos anteriores (la creación de las áreas de
autoabastecimiento agrícola y los módulos pecuarios) sólo se han implementado en
algunos centros. Este curso la provincia dispone de una cifra importante de cerdos y vacas
para impulsar la producción de carne y leche, al tiempo que se ha aprobado por la
dirección central del Gobierno un programa de abastecimiento.
Los recursos indispensables ya están en los municipios. Puede
suceder que la tardanza en la transportación de algún material o la rotura imprevista de
una bomba de agua obstaculicen los trabajos de reparación en alguno de estos centros, lo
inexplicable sería que a escasas horas de iniciarse el curso una sola de esas escuelas
permanezca sucia, sin sus albergues ordenados y las áreas deportivas descuidadas..., pero
de este tema y del ingreso a la Educación Superior seguiremos hablando al final de este
reportaje.
Y LOS MAESTROS, ¿DE DONDE SERAN?
La Habana, además de ser la única provincia del país que no
cuenta con una universidad pedagógica, traslada diariamente, desde Ciudad de La Habana, a
800 profesores, con el correspondiente gasto de combustible y medios de transporte.
El éxodo de docentes y la consecuente inestabilidad en los
claustros se convirtió en una de las dificultades más alarmantes de los últimos cursos.
Está probado por la práctica que allí donde existe un Consejo de Dirección con
prestigio y un equipo de profesores con sentido de pertenencia, están resueltos (o al
menos identificados) los problemas de organización y disciplina.
Dar respuesta a la demanda de profesores que ha traído este curso
el aumento de la matrícula, se ha convertido en una de las prioridades del MINED: la
provincia se responsabilizó con la búsqueda de 60 de ellos, el Ministerio envió 18 y
las restantes 551 plazas serán cubiertas por estudiantes de entre tercero y quinto año
del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona, contingente que será abanderado
hoy.
De conjunto con estas medidas, se trabaja por cubrir las asignaturas
de Física, Historia y Computación (la situación más seria de completamiento), se
estrenan 13 cuadros como directores y se entregarán 50 viviendas como estímulo entre los
profesores de mejores resultados, cifra que se incrementará a 100 en los cursos
siguientes.
Para la preparación del curso que comienza, todos los Consejos de
Dirección se han internado durante dos días. Objetivos generales de su trabajo lo
constituirán la preparación para las pruebas de ingreso, los resultados docentes, la
formación de valores y el cumplimiento estricto del nuevo reglamento.
COMENZAR POR LOS DERECHOS
Un nuevo Reglamento Escolar (para todos los tipos de enseñanza)
entrará en vigor a partir del primero de septiembre, con el objetivo de contribuir a la
organización y la disciplina: sólo con una escuela organizada se podrá profundizar en
el aspecto docente, la formación de valores y hábitos de convivencia.
"Su éxito -en opinión de José M. Yera- no dependerá de la
imposición, sino de la concientización". Interrogado al respecto, Luis Ignacio
Gómez, ministro de Educación, sugiere que los alumnos han de comenzar a estudiar el
Reglamento por sus derechos: "Algo que se puede ver como estereotipado y formal, pero
a los estudiantes hay que explicarles sus derechos: algo que es casi exclusivo de los
cubanos, comenzando por el propio estudio".
Además de organizar la vida escolar en cuanto a horarios y deberes,
existen reglamentaciones que permitirán trabajar en la orientación de los jóvenes, en
educar las relaciones sexuales promovidas por el verdadero acto de amor. Se trata de ir
más allá, formando valores para enaltecer el pudor entre personas del mismo sexo y del
sexo contrario. Una tarea que no es privativa de la escuela, sino también de la familia,
del MINSAP y los medios de comunicación.
PRIORIDAD DE PRIORIDADES
En relación con el inicio del curso escolar, Luis Ignacio Gómez
explicó a Granma que la prioridad uno está en los centros internos, y dentro de
ellos los de La Habana, por no ser estos el mejor ejemplo: "Durante los últimos tres
años se les han asignado importantes recursos a estas escuelas y no los han sabido
utilizar. Los problemas son organizativos, no de recursos".
La Habana es la única provincia del país que disfruta del pase
semanal, mientras que estudiantes de Contramaestre, en Santiago de Cuba, salen cada 25
días y los profesores no tienen cómo trasladarse. Pero en lugares como este último la
realidad es otra, hay más disciplina y no ocurre lo que en un IPUEC de San Antonio de los
Baños, donde, por citar un ejemplo, en una misma noche se permitió desaparecieran un
televisor, un equipo de audio y la planta de comunicaciones de ETECSA.
-Ministro, uno de los argumentos más recurrentes entre los
detractores de los centros internos está relacionado con el ingreso a la Educación
Superior: para algunos, la mayoría de esas plazas se quedan entre quienes estudian en los
IPVCE, ¿qué opinión le merece?
-No es así. Este año se ofertaron alrededor de 15 000 plazas para
la Educación Superior. En los IPVCE se gradúan 5 000 estudiantes, lo que representa un
tercio de las posibilidades. En La Habana es menor la proporción porque egresan los de
los IPVCE Félix Varela y Humboldt 7. En la capital está la presencia de la Lenin, donde
el 97 % de los que ingresan van a la universidad. Allí están los mejores de cada
municipio.
"Habría que decir que los peores resultados en las pruebas de
ingresos se obtuvieron en La Habana, por problemas organizativos, de exigencia y de
trabajo político. Ya no se puede justificar ni con la procedencia de los alumnos ni con
la composición de la matrícula. Está la experiencia del IPUEC Guiteras, en Pinar del
Río, con mejores resultados que el IPVCE Federico Engels y el IPUEC Roberto Rodríguez,
en Villa Clara, superando al IPVCE Che Guevara. Está probado que no hay ninguna razón
cultural en los resultados de La Habana.
"A partir del primero de septiembre se abre una nueva etapa
para la provincia: se tiene una clara interpretación de los problemas y se sabe que el
éxito dependerá de la unidad y la estrategia común. Habrá un viraje en los centros
internos de La Habana, pero esto no quiere decir que será en el inicio del curso". |