Alternativas del poderoso
huracán Mitch

Doctor José Rubiera
Jefe del Departamento de Pronósticos,
Instituto de Meteorología

Mitch ha resultado ser un poderoso huracán categoría cinco del Mar Caribe. En la tarde de ayer un avión de reconocimiento registraba en este huracán vientos máximos sostenidos de 285 kilómetros por hora y una presión mínima de 905 hectopascal (hPa). Con ello se igualó al cuarto huracán más intenso del siglo en el área atlántica, el Camille de 1969, que también alcanzó 905 hPa, siendo superado por el Gilbert de 1988 (888 hPa), el más intenso del siglo, el huracán de los cayos de la Florida de 1935 (892 hPa) y el Allen de 1980 (899 hPa). Sin embargo, la naturaleza no puede resistir la presencia de un categoría 5 por mucho tiempo, apenas 12 a 24 horas. Simplemente no hay suficiente energía disponible en la atmósfera para alimentar tal sistema. Por ello, Mitch deberá debilitarse algo hoy, aunque siendo de categoría 4 ó 3 seguiría siendo un huracán de gran intensidad y por ello muy peligroso.

Pero si interesante es lo relacionado con su intensidad y perfecta estructura, también lo son las alternativas de su movimiento futuro. El movimiento al norte de Mitch al sur de Jamaica, lo que se considera un desplazamiento normal de octubre, fue desviado al oeste y oestenoroeste por un poderoso anticiclón continental antes de llegar el huracán a esa isla, librándola de su azote directo. Este desplazamiento prosigue ahora al oestenoroeste sobre el noroeste del Mar Caribe Occidental, el cual llevó al centro de Mitch a cruzar anoche sobre la isla Swan.

Pero ahora el movimiento de Mitch para el futuro cercano (de plazos mayores de 24 horas) se encuentra ante una encrucijada. O sigue al oeste u oestenoroeste hacia la Península de Yucatán, o se abre camino con rumbo al noroeste o norte. Tal disyuntiva obedece a dos factores: a) el anticiclón al norte del huracán se ha debilitado algo, y de continuar haciéndolo o de moverse rumbo al este, le abriría camino hacia el norte, y b) hay un anticiclón en los niveles medios (6 kilómetros de altura) sobre la porción occidental del Golfo de México, con una cuña extendida hacia el norte de Mitch. De prevalecer este anticiclón, podría lanzar al huracán al oeste sobre Belice o Yucatán, pero si también se debilitara, podría abrirle paso al norte.

De ocurrir el movimiento al norte o rumbo próximo, lo que tiene probabilidad de ocurrir, representaría un peligro cierto para la zona occidental del país. Aun en el caso de que Mitch cruzara algo distante por el Canal de Yucatán, puede ser peligroso. Hay que recordar que este es un huracán poderoso, 25 veces más destructor que el Georges y 20 veces más que el Lili, con vientos de tormenta tropical (63-117 km/h) que llegan hasta 280 kilómetros alrededor del centro y vientos con fuerza de huracán (mayor de 118 km/h) hasta 100 kilómetros de su región central, sin contar las lluvias intensas que lo acompañan hasta una distancia de 400 kilómetros a su alrededor. Por eso habrá que vigilar con mucho detenimiento y también con paciencia porque puede ser algo de dos o tres días, y mantenerse todos informados, especialmente en occidente y la Isla de la Juventud, de la evolución de Mitch por el noroeste del Mar Caribe.

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