 Para darle más vida al bidón
En Cienfuegos única planta del país encargada de
reacondicionar los tanques para envasar jugos concentrados de cítricos y pulpas de frutas
Ramón Barreras Ferrán
CIENFUEGOS.-Con
el lógico afán de buscar por todas las vías posibles el ahorro de divisas, en esta
provincia funciona la única planta del país reacondicionadora de bidones para envasar
jugos concentrados de cítricos y de pulpas de frutas.
Administrada por Cítricos Caribe S.A. está responsabilizada con la
recepción, mejoramiento general y pintura de los también conocidos como tanques de 55
galones que se destinan, fundamentalmente, al combinado de Ceballos, en Ciego de Avila.
Su montaje fue ejecutado por los propios técnicos y trabajadores de
la entidad, quienes idearon y construyeron, además, una cepilladora que limpia las
partes, interior y exterior, y el fondo del bidón y lo deja en condiciones para recibir
la pintura correspondiente.
Con ese trabajo es posible ahorrar más de diez dólares en cada
tanque, pues de no reacondicionarse en Cuba tendrían que ser comprados en el mercado
internacional a un precio que se acerca a los 20 dólares cada uno.
El propósito del colectivo, formado por 26 trabajadores, vinculados
directamente a la producción, un administrador y una oficinista, es completar este año
la cifra de 300 000 bidones reacondicionados desde que la planta inició su
funcionamiento. Las posibilidades técnicas instaladas permiten mejorar no menos de 600 en
cada jornada de labor.
"Nosotros no tenemos horarios para trabajar -señala Carlos
Alvarez, subdirector de Cítricos Caribe S.A.-, de aquí no nos marchamos hasta completar
el plan diario. Hemos tenido días de dejar listos 1 000 tanques. Es que tenemos el
compromiso de que el Combinado de Ceballos no pare ni un minuto por falta de
bidones."
Los barcos que llevan a Europa las frutas frescas, los jugos
concentrados y los aceites básicos, recogen al regreso los tanques que se adquieren y que
deben ser mejorados en la planta cienfueguera, para posteriormente ser embarcados de nuevo
con las exportaciones que Cuba garantiza.
La vinculación colectiva por la producción terminada precisa que
todos mantengan un interés constante por lograr un ritmo de labor que facilite la
materialización de los programas. El trabajo es fuerte y el ruido, ensordecedor, pero
sobre todo, se impone la voluntad para que los bidones vuelvan a ser útiles y el país
ahorre divisas, como tanto se necesita. |