Aniversario 35 del Servicio Militar

Trinchera y forja de la juventud

El 26 de noviembre de 1963 se promulgó la primera Ley del Servicio Militar. Desde entonces, más de un millón 700 mil jóvenes han cumplido este honroso deber y supera los 14 mil, la cifra de graduados universitarios beneficiados por la Orden 18 del Ministro de las FAR

Cuando el 26 de noviembre de 1963, entró en vigor la primera Ley del Servicio Militar de la etapa revolucionaria, adquirió carácter institucional una realidad presente desde mucho antes: la incorporación masiva de la juventud cubana a la defensa de la Patria.

En las fotos de la prensa de inicios de la década del sesenta, está el testimonio de cuán jóvenes eran los soldados rebeldes y milicianos de entonces, que han pasado a la historia simbolizados en esos casi niños artilleros antiaéreos de Girón que enfrentaron decididos a la aviación mercenaria.

El presente, como es lógico, ha introducido cambios en las formas de manifestarse esa actitud consecuente y patriótica, pero su esencia se mantiene incólume.

En este preciso momento, solamente en los centros de educación superior, más de 70 mil estudiantes integran las unidades de las MTT allí constituidas. A ellos se añaden los muchos más jóvenes obreros, campesinos e intelectuales que forman parte de esa millonaria fuerza miliciana y de la reserva de las unidades regulares de las FAR.

Suman más de un millón 700 mil los jóvenes que han cumplido el Servicio Militar Activo en las Fuerzas Armadas Revolucionarias o el Ministerio del Interior. Ellos son legítimos herederos de mambises, rebeldes y milicianos.

Como es conocido, el SMA ha ido cambiando con las propias transformaciones ocurridas en el país. Al principio, por ejemplo, les resultaba imposible a todos los jóvenes incorporarse a filas, especialmente a los de mayor rendimiento académico; la agobiante escasez de personal calificado lo impedía. Hoy la situación es muy diferente.

Progresivamente, el propio desarrollo educacional del país, ha permitido a decenas de miles de jóvenes, graduados de obreros calificados, técnicos medios y preuniversitarios, incorporarse a cumplir el SMA.

En 1987 se llamó a las FAR el primer grupo de graduados de preuniversitario con carreras otorgadas en la enseñanza superior, para cumplir un año de servicio, lo que hoy constituye la práctica generalizada. Asimismo, en agosto de 1991, se decidió reducir el plazo para todos los jóvenes de tres a dos años, al lograrse reunir las condiciones necesarias para este importante paso.

La creación del Servicio Militar Voluntario Femenino en el año 1986, dio a la mujer una vía más de participación directa en la defensa. Más de 18 mil muchachas han pasado por sus filas, lo cual dice mucho de la disposición de las mujeres cubanas de compartir, junto a los hombres, este importante deber.

También el sistema de reclutamiento se ha perfeccionado constantemente; las comisiones de reclutamiento cuentan con una composición más amplia y representativa de los factores de la sociedad en cada territorio y su vinculación es mayor con los jóvenes y familiares, sesionando a nivel de barrio, poblado y consejo popular.

Se ha incrementado la información sobre las opciones que las FAR ofrece mediante el servicio militar y son mayores las posibilidades para los jóvenes de manifestar sus intereses o preferencias por algún tipo de unidad o especialidad, los cuales se han podido satisfacer en más de un 70%.

Han surgido nuevas formas de prestación del Servicio Militar que constituyen alternativas para que una mayor cantidad de jóvenes puedan cumplir con este honroso deber.

El Servicio Militar es una tarea difícil y está lejos de ser algo perfecto, eso es cierto; como también lo es, que resulta algo no solo necesario, sino sumamente valioso a la sociedad.

Cuánta importancia ha tenido el esfuerzo y sacrificio de casi dos millones de jóvenes, que derramando su sudor en los polígonos de instrucción y en las tareas de la economía, han contribuido decisivamente a salvaguardar las conquistas de nuestra Revolución.

Cuánto ha enriquecido la conciencia de nuestro pueblo el cumplimiento voluntario de las misiones internacionalistas por cientos de miles de combatientes. Qué gran aporte ha significado para el desarrollo económico, la preservación del medio ambiente y el uso racional de los recursos naturales, la labor de más de 300 mil jóvenes que han prestado sus servicios en el Ejército Juvenil del Trabajo.

El SMA ha sido, sobre todas las cosas, una gran escuela formadora de valores, en la que muchos de nuestros mejores jóvenes han podido forjar su carácter y demostrarse a sí mismos su capacidad de pasar exitosamente esa fuerte prueba.

Como parte de los estímulos que han sido otorgados a los jóvenes que han cumplido con éxito el SMA, más de 35 mil de ellos, que no obtuvieron carreras universitarias al concluir sus estudios del nivel medio superior, han tenido una segunda oportunidad de ingresar a la educación superior, gracias al cumplimiento ejemplar de su Servicio Militar. De ellos, una cifra superior a los 14 mil son ya graduados universitarios. Suman muchos más los que alcanzaron la militancia de la UJC en las filas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias o el Ministerio del Interior, y decenas de miles han recibido el aval de buena conducta con vistas a su inserción laboral.

También en las unidades de estudio de las FAR o como resultado de la prestación del servicio en las tropas, cientos de miles de jóvenes se han formado como mecánicos, electricistas, operadores de equipos, choferes, cocineros, sanitarios y en otros oficios útiles en la vida civil.

En este aniversario 35, merecen la más calurosa felicitación todos los sargentos, cabos, soldados y marineros que cumplen con honor sus tareas para con la defensa. También es ocasión para reconocer la labor desplegada por los comités militares, comisiones de reclutamiento y responsables de áreas de atención.

Los jóvenes de ayer, de hoy y de mañana, nuestra magnífica juventud de siempre, ha sido, es y será un eslabón decisivo de la defensa de la Patria.

Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias

pixelb.gif (34 bytes)