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Sesiona Consejo de la OIA
La industria azucarera cubana tiene
un seguro potencial de recuperaciónNo abrigamos la más ligera duda de que jugará un estratégico papel en el futuro inmediato para el desarrollo del país, afirmó el ministro de Economía y Planificación, José Luis Rodríguez
Juan Varela Pérez
La seguridad de que la industria azucarera cubana tiene un seguro potencial de recuperación, fue expresada ayer por José Luis Rodríguez, ministro de Economía y Planificación, al hablar en la jornada inaugural de la XIII sesión del Consejo de la Organización Internacional del Azúcar (OIA).
En la apertura de este foro, con la asistencia de casi 500 participantes en el Congreso Internacional de Azúcar y Derivados de la Caña (Diversificación-98) -este se desarrolla simultáneamente en el Palacio de las Convenciones- el también Vicepresidente del Consejo de Ministros aseguró que no abrigaba la más ligera duda de que la industria azucarera jugará un estratégico papel en el futuro inmediato para el desarrollo del país.
Mencionó como elementos a tener en cuenta, pese a las dificultades que aún deben eliminarse, la tradición azucarera de los cubanos, la calidad de los suelos y los niveles de mecanización y automatización.
A esto se le suma la capacidad industrial instalada e infraestructuras de apoyo que pueden integrarse al proceso de recuperación económica ya presente en otras ramas y una reorganización empresarial -ya en marcha- que debe elevar la eficiencia de los complejos y de toda la gestión agrícola y fabril del sector.
Manifestó el Ministro que no se trata de minimizar las dificultades presentes, ni la magnitud del desafío que enfrentamos, pero no debemos permitir tampoco que la coyuntura actual nos impida identificar las potencialidades de esta industria y hacer todo lo necesario para materializarlas.
Calificó de ciertamente complejo el actual año e hizo una detallada valoración del entorno internacional donde se impone una globalización preñada de contradicciones, que se revela incierta, y de fenómenos especulativos que alcanzan hoy dimensiones sumamente peligrosas.
Hizo alusión a la reestructuración del sistema bancario adoptada el pasado año y que junto a los efectos de la política monetaria permitió financiar, con créditos a corto plazo, más de 700 millones de dólares a empresas radicadas en el país, en 1997.
Los resultados a partir de esa estrategia, aseguró, han demostrado su validez alcanzándose tasas de crecimiento favorables desde 1995; pero ello no impidió el fuerte impacto de la crisis en sectores de la economía cuya recuperación toma un período mayor de tiempo.
Tal es el caso, enumeró, de la industria azucarera que llegó a promedios superiores a los 7 millones de toneladas en los años 80.
Pero en la actual década, producto de la descapitalización sufrida y la ausencia de suministros fundamentales (herbicidas, fertilizantes, combustibles...) llega la producción-promedio a solo 5,4 millones de toneladas hasta 1997. Por las razones antes apuntadas el peso de las exportaciones totales del azúcar y sus derivados bajó de un 73 por ciento en 1989 a un 46 por ciento en el 97.
También -indicó José Luis Rodríguez- ha sido una decisión planificada producir este año una cantidad de azúcar inferior a 4 millones de toneladas con vistas a garantizar la recuperación mínima en nuestras plantaciones que permita niveles sostenidos de incrementos a partir de la próxima zafra.
Subrayó que este será, por tanto, un año con una producción azucarera inferior, pero el país adopta las medidas pertinentes para satisfacer sus compromisos financieros y, como en otras ocasiones, encontraremos las soluciones apropiadas para asegurar los beneficios mutuos que deriven de aquellas relaciones que no se pliegan a presiones externas y consolidan vínculos crecientes entre nuestro país y hombres de negocios de todo el mundo.
En la ceremonia de apertura también hablaron Ricardo Cabrisas, ministro cubano de Comercio Exterior y presidente en funciones del Consejo, quien saludó a los azucareros de todos los continentes que nos honran con su presencia. Señaló que en la medida en que se ha modificado el entorno internacional en el mercado azucarero mundial se han experimentado importantes cambios.
Se refirió a la necesidad de adaptar la economía azucarera de nuestros países a las nuevas situaciones del contexto internacional.
El doctor Peter Baron, director ejecutivo de la OIA, al agradecer los sentimientos fraternos y las muestras de solidaridad para los ejecutivos de esa organización, saludó la responsabilidad de Cuba que, aun en las situaciones más difíciles, siempre ha cumplido sus compromisos con la OIA, y se mostró confiado en que la recuperación azucarera a los valores tradicionales del país, será una realidad.
Carlos Lage, secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, y el general de división Ulises Rosales del Toro, ministro del Azúcar, ambos miembros del Buró Político, presidieron junto a otros dirigentes de diferentes organismos e instituciones, la inauguración de los trabajos que proseguirán hasta el viernes.