NACIONALES

Marcha de la zafra

Abril puede ser grande

Reconoce el Ministro del Azúcar la actitud y respuesta de los macheteros. Sin el esfuerzo de ellos el atraso sería hoy mayor


Juan Varela Pérez

Si no fuera por la actitud y la respuesta de los macheteros, los atrasos en la producción azucarera serían hoy mayores.

El general de división Ulises Rosales del Toro, ministro del Azúcar, afirmó que pese a las limitaciones que en determinados avituallamientos enfrentan las fuerzas del corte manual, éstas han sabido imponerse, vencer obstáculos y ser fieles a su historia.

En las fuerzas de corte manual hay una destacada y activa presencia de la mujer cubana también con resultados notables.

En no pocos complejos han tenido que asumir parte de la tarea que correspondía a las combinadas, impedidas de trabajar cuando predomina la humedad en los suelos cañeros.

Uno de los problemas graves de la zafra ha sido, precisamente, la frecuencia de las lluvias en el occidente y centro y que en días pasados se extendió al territorio oriental. Este había laborado con más soltura y posibilidades y la molienda estaba menos interferida, al extremo que allí se concentraba el mejor cumplimiento potencial.

En un provechoso diálogo con obreros y dirigentes del complejo capitalino Manuel Martínez Prieto, el Ministro recordó lo difícil que es llevar adelante la zafra con estabilidad y eficiencia en medio de condiciones de humedad prolongada.

Pero, comentó, la reacción no es pareja, ni igual, ante este fenómeno. Hay ingenios y provincias que no dilatan mucho normalizar las operaciones en la cosecha y en la industria en evidente muestra de organización e inteligencia en todo el sistema. Otras, en cambio, lo hacen lentamente y el camino hacia la recuperación plena se les torna difícil.

Mencionó la utilidad de descorrer el velo de la lluvia y descubrir lo que ella pueda esconder porque hay errores e insuficiencias que tienen otro origen, otra categoría, y poco o nada se relaciona con los tropiezos originados por la humedad.

Queda bastante por hacer en esta zafra -dijo- y es preciso ir cuanto antes a las moliendas fuertes que el período actual demanda y sacarles el máximo de provecho a los recursos disponibles.

Todavía el rendimiento en azúcar es favorable, y abril, por sus características, puede convertirse en un mes altamente productivo y eficiente.

La presión sobre el abasto de caña debe aumentar porque es indispensable que cada unidad de base corte, alce y envíe al central los volúmenes que tenía en sus planes y defienda la calidad de esa materia prima.

El Ministro recomendó a la dirección y trabajadores del Martínez Prieto ir en pos de nuevas metas, pensar en ampliar su abanico productivo con otros derivados y mantener en alto la lucha por la eficiencia, que permitirá reducir los insumos y bajar los costos porque en eso siempre hay reservas sin explotar.

Daniel Rosabal, jefe de un turno en fabricación, explicó las razones del optimismo que experimenta el colectivo y la confianza en el futuro. Habló también de las mejoras tecnológicas que se introdujeron en la etapa de reparaciones y lo que esperan obtener a partir de ahora.

El titular del MINAZ insistió en la importancia de no tomar decisiones apresuradas y estudiar y analizar bien cada paso, siempre desde una óptica económica, pues lo fundamental es consolidar posiciones. Una cosa, reiteró, son los sueños y otra la realidad que enfrentamos.

A propósito de la lluvia y la humedad, el 24 último fue el peor día de esta zafra. A las 11 de la mañana estaban inactivos cien centrales. En esa jornada apenas se molió. Las condiciones adversas, que aún persisten en el oriente del país, influyen en el pobre suministro cañero. Las capacidades apenas se aprovechan al 30 por ciento.

En el acumulado solo tres provincias rebasan el 70 por ciento de la norma potencial: Guantánamo, Santiago de Cuba y Sancti Spíritus. Pinar del Río y La Habana, son las peores.


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