NACIONALES

Santiago de Cuba

RETOMED es ingenio
y entrega


ORLANDO GUEVARA NUÑEZ

RETOMED, la gigante fábrica santiaguera, nació en 1988 con la misión de acelerar el desarrollo de los equipos médicos en Cuba y parte de los países del CAME, base del suministro de materias primas y garantía de la comercialización.

La ruptura del sistema de cooperación sobre el cual se sustentaba, le impidió alcanzar su potencial productivo de 30 millones de pesos cada año. La cifra máxima obtenida fue de 4,2 millones en 1990 y ahí comenzó un descenso ahora frenado, contando para 1998 con un programa de 3,5 millones, aunque la aspiración de su colectivo va más allá.

Para subsistir, el centro tuvo que transformarse y ajustar su contenido a las necesidades de los nuevos clientes, como la biotecnología, el turismo, las tiendas recaudadoras de divisas, el sector minero metalúrgico, al tiempo que abre sus puertas a otras instituciones.

Allí el esfuerzo no puede medirse solo en pesos, pues no es igual producir y vender equipos de tecnología de avanzada, con un soporte electrónico, que obtener producciones mecánicas, con un empeño mayor y precios más bajos. Por eso, la aspiración es llegar a cinco millones en el año 2000 y seguir creciendo y explotando sus potencialidades.

Ahora está en marcha un proceso de redimensionamiento y se han creado grupos especializados, con talleres que les dan servicios. Un ejemplo de utilidad y posibilidades es el de Servicios Mecánicos, para dar respuesta a las necesidades de Salud Pública en la reparación y mantenimiento de equipos. Desde 1997 hasta la fecha han sido reparadas o reconstruidas 48 mesas quirúrgicas, devueltas nuevas al organismo, a un costo de 5 000 pesos por unidad.

Esos medios son producidos solo por algunos países desarrollados y para adquirir esa cantidad, el país habría tenido que invertir no menos de 700 000 dólares. El beneficio lo reciben ya las provincias orientales y el servicio se extiende a las mesas ginecobstetras.

Existe un grupo de servicios electrónicos, con un personal de alta calificación que repara equipos médicos y de otros usos. También, en asociación con una firma italiana, se producen mobiliarios para oficinas, de hotelería y tiendas, así como cortinas verticales y bancos lineales de extendido uso en terminales y aeropuertos.

En ingeniería hotelera se fabrican mesas buffet -calientes, frías y neutrales-, así como estantes, fregaderos, carros de traslado y cafeteras, entre otros insumos gastronómicos. Estantería y mobiliario ligero, por su parte, puede satisfacer pedidos para cargas fraccionadas y paletizada, sillas, mesas, taquillas...

El grupo de equipos médicos realiza ensamblajes y produce medios fisioterapéuticos, utilizados ya en más de cien instalaciones hospitalarias del país, en 12 renglones. En RETOMED se trabaja también la carpintería de aluminio -en cooperación con España y Portugal- con los servicios de diseño y montaje.

Así trabajan sus 469 obreros, quienes ya en febrero lograron producir 125 renglones, en 1997 se estrenaron como unidad sin pérdidas y proyectan ganancias para 1998.

Pero en RETOMED no todo está logrado. Por eso se advierte el intenso trabajo del Consejo de Calidad. Las producciones de rechazo, que en un tiempo alcanzaron un 27 por ciento, han descendido a un dos. Un Consejo Económico analiza en detalles cada aspecto relacionado con los costos, los gastos y demás indicadores de la eficiencia. Todo el colectivo es protagonista en la lucha por la calidad, la disciplina laboral y tecnológica.

La labor sindical se hace sentir en esta fábrica. La emulación socialista se traduce en resultados, porque se realiza sobre la base de los problemas y tareas del centro y se combina, en la medida de las posibilidades, el estímulo material con el moral.


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