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La propuesta de Tino
Bermúdez: más tabaco
con igual inversión
ALEXIS ROJAS AGUILERA
EL HOMBRE se mueve rápido entre las matas de grandes hojas, no se concede apenas descanso y sabe lo preciso a realizar cada día. Es observador, tenaz y tiene como orgullo ser el mejor cosechero de tabaco de la región de Holguín. Es Constantino (Tino) Bermúdez, el veguero de La Breñosa de San Andrés.
El procedimiento de Tino se traduce en elevados rendimientos.
Famoso por los rendimientos obtenidos en las últimas ocho campañas, este isleño más bien delgado y con más de medio siglo en el surco, considerado maestro agrícola, acaba de revelarse como innovador y su trabajo estará en el XII Forum de Ciencia y Técnica entre los aportes holguineros.
Concebido para hacer patrimonio de todos los vegueros sus experiencias en este cultivo, Tino aborda el tema planteando que la producción de tabaco destapado no debe seguir el derrotero de los 216 quintales de rendimiento por caballerías aceptados hasta ahora como buenos.
Señala que su práctica personal es que es posible mejorar este vital indicador -en su caso situado en más de 1 000 quintales equivalentes en las últimas campañas-sin generar inversiones adicionales a las que habitualmente se realizan para el cultivo de una caballería.
Argumenta: se emplean unos 21 600 pesos en fertilizantes, pesticidas, fuerza de trabajo, entre otros conceptos, para conseguir esos quintales apuntados, que representan 54 000 pesos al productor. Deducida la inversión inicial, el margen de rentabilidad es apreciable, sin incluir el componente de estimulación en divisas.
Y precisa: al aplicarse el conjunto de procederes propuestos y obtenerse, digamos, la máxima cota conseguida que fue de 1 163 quintales, en una caballería se lograría un valor de hasta 290 750 pesos para el productor, con lo que aumenta mucho la rentabilidad, y esto es bueno para todos, en particular para la economía nacional.
Es decir, podría ser factible multiplicar alrededor de cinco veces la producción tabacalera con las mismas tierras y el mismo dinero ahora utilizados y "claro está que uso caballería de patrón para entender mejor el asunto, porque muchos de los sembradíos suelen ser menores y chicos, pero esto es válido lo mismo por debajo que por encima de esa unidad de medida agraria".
Son 14 los momentos técnicos concretos que recomienda Tino -exigen esfuerzos y consagración, disciplina, "hacer cada día justamente lo que hay que hacer"-, que van desde cómo garantizar el suelo al finalizar la cosecha, hasta la escogida de la próxima, cursando una secuencia de labores y sus especificidades.
Dice que para garantizar un buen suelo, al finalizar la cosecha habrá una sola rotación con frijol en busca de nitrógeno y que en julio y agosto comenzará la preparación de tierra con tracción animal (romper, cruzar 15 días después y continuar con labores de aradura cada ocho días hasta el momento de la siembra a fin de tenerla suave).
Constantino recomienda que a los siete días de la siembra debe aplicarse fertilizante y seguidamente tumbar el camellón. A los 12 días acometer el aporque y tres días más tarde levantar el cantero para evitar daños en las raíces.
Puntualiza que es fundamental el riego. Al respecto indica a los 16 días uno para mojar y sostenerlo cada seis o siete hasta el final del proceso, salvo si llueve.
El desbotone se hace -dice- a partir de los 30 días a la altura de la hoja 14 hasta la 20 y no entre la ocho y la 12 como es tradicional, práctica que redunda en mayor productividad y en hojas más finas.
"La ejecución del deshije la hago desde los 45 días y hasta cuatro veces, pues esta operación es necesaria en cuanto comienzan a aparecer las yemas para evitar resten fuerza a la hoja y prevenir enfermedades".
El corte lo hace entre los 75 y 80 días con tijeras para no dañar el tronco, la realización de cortes por tamaño (uno a la mitad de la planta y el otro "rente" al suelo), considerando el tiempo (adelantado o en su momento, nunca atrasado por las pérdidas), la una (jamás en luna nueva) y el viento (del norte, para evitar enrizamiento del rebrote).
Según sus experiencias, al concluir el corte, las plantas permanecerán siete días en el campo y el traslado a los aposentos se hará sin introducir carretas en la vega para evitar daños en los troncos de la capadura, la que será tan buena como el tabaco principal.
Finalmente afirma la conveniencia de realizar la escogida en mayo, que se debe mantener el tabaco 15 días en prensa y luego cuidar no haya ventilación para hacer el desplace, y concluir conformando las pacas.
Tino Bermúdez confía en la sapiencia de los vegueros. Estas son algunas de sus propuestas.