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Comunicaciones a debate
Más allá del pase de revista a un año de trabajo, el Ministerio de Comunicaciones ahondó en su balance en lo que falta por hacer
Iraida Calzadilla Rodríguez
El balance anual del Ministerio de Comunicaciones trascendió el habitual hecho de informe-intervenciones-conclusiones, para convertirse en un diálogo incisivo y oportuno donde mucho se habló de lo bueno que durante el pasado año se logró en la gestión del organismo pero, sobre todo, se insistió en las deficiencias que persisten en un sector con suficiente repercusión en la vida del ciudadano común.
Y es que en esa institución, aun cuando se dieron incrementos en comparación con 1996 en los ingresos brutos y las utilidades, no quedaron satisfechas las expectativas del plan anual por causas externas e internas.
Cuentas por cobrar fue un tema en el que Carlos Lage, miembro del Buró Político y secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, precisó que este año debe quedar resuelto, sin resquicio para los términos de "ha mejorado" o "se ha avanzado". Significó las dificultades que acarrean al país tales incidencias, tanto en el orden económico, como en el de la disciplina.
En el caso del MINCOM, este fenómeno aparece donde menos es factible, pues no hay razones para los atrasos mayores se den en las cuentas en moneda nacional.
También insistió en la urgencia de hacer eficiente y confiable la contabilidad, que aquí, como en la mayoría de las entidades estatales, es todavía crítica.
Otro tópico abordado fue el necesario ahorro de combustible, como prioridad en el Ministerio, pues en la medida que se avanza en la recuperación, el uso de éste tiene que ser más eficiente.
"El crecimiento de la economía debe superar el de los consumos de combustible y elevar la eficiencia, pues si no estaríamos atentando contra el desarrollo del país", enfatizó Lage.
La reunión, presidida además, por el general de brigada Silvano Colás, titular del MINCOM, también señaló deficiencias en el servicio de la telefonía pública que no ha logrado suficientes incrementos, y puntualizó que el desarrollo actual de ella no permite satisfacer la demanda de crecimientos en el servicio residencial, ni traslados hacia zonas donde no existan facilidades técnicas.
También se analizaron los errores en el cobro de los servicios telefónicos, donde se dan las mayores quejas de la población, así como la baja calidad en la atención e inadecuado trato que frecuentemente se observa en los correos.
Entre lo bueno, se conoció que en 1997 el MINCOM aportó 38,2 millones de dólares al Estado, para un crecimiento del 6,6 por ciento; disminuyeron sensiblemente las interrupciones en las llamadas telefónicas; se inauguró el servicio de la red nacional de transmisión de datos; quedó instalada la telefonía rural en la Ciénaga de Zapata; disminuyeron los plazos en la distribución de la correspondencia; mejoraron los servicios postales y se atendieron 9 734 casos de planteamientos de la población.
Y, con vista en el presente, 1998 trae entre sus propósitos lograr una mejor confiabilidad en la contabilidad; reducir los ciclos de cobros y excesos de inventarios; incrementar el servicio de telefonía pública; lograr que el 90 por ciento de las cartas nacionales circulen en un ciclo menor de 96 horas; reparar y mantener alrededor de 100 oficinas de correos; y crecer en líneas, fundamentalmente para el mejoramiento del tráfico y sustitución de tecnología obsoleta.
Carlos Lage, en sus palabras finales, insistió en el concepto que define al dirigente de empresa en el socialismo, y subrayó que éste es, ante todo, un dirigente de la nación y los intereses de su entidad tienen que corresponder con los del país.
"Ante cada decisión hay que preguntarse primero qué es lo más importante para el país en ese momento, lo más prioritario. Esta es una diferencia esencial que tenemos que aplicar en cualquier empresa", subrayó.
Asistieron a la reunión, además, Juan Antonio Rosas, jefe del Departamento de Construcciones, Transporte y Comunicaciones del Comité Central, Ernesto Freyre, secretario general del SNTC, y otros dirigentes políticos del organismo.