 Intensas jornadas para
resarcir los daños

En Santiago de Cuba el pueblo inició con agilidad la recuperación
de los daños ocasionados en la provincia por las lluvias y vientos asociados al huracán
Georges, para volver a la normalidad.
Las principales tareas que se realizan son el restablecimiento
de la transmisión de electricidad, del servicio telefónico y del bombeo de agua, y
mantener la distribución de alimentos a la red minorista de comercio y a las unidades
gastronómicas.
También los trabajadores de la salud, los estudiantes de Ciencias
Médicas y de los politécnicos de esta rama comenzaron las labores de saneamiento en el
sector residencial y estatal. Asimismo los obreros de los servicios comunales efectúan la
limpieza de calles, avenidas y alcantarillas, y la recogida de escombros, residuales
sólidos y ramas de árboles.
En tanto los 3 000 constructores que integran las brigadas
ingenieras encargadas de dar vialidad a las carreteras Central, de Granma, Baconao,
Segundo Frente y la Autopista aún continúan en la recogida de los deslizamientos,
desprendimientos y árboles caídos, y esperan el cese de la crecida de los ríos para
terminar la tarea.
Ya se restableció el tránsito por carretera entre las provincias
de Santiago de Cuba y Guantánamo afectado por el desbordamiento de la presa Yaya.
Aún se mantienen 1 700 hombres en la recogida de café y otros en
el drenaje de los cañaverales, de los campos de viandas y de cultivos varios, y en la
reparación de los caminos cañeros y de montañas afectados.
La presidencia de la Asamblea Provincial del Poder Popular
reconoció la actitud de los santiagueros en el cumplimiento de las orientaciones dadas
por el Estado mayor de la Defensa Civil para la protección de vidas humanas, cabezas de
ganado y objetivos económicos y la rapidez de organización para desarrollar la
recuperación. (AIN)
CIEGO DE AVILA
Intensas jornadas de trabajo para resarcir los daños del
Georges matizan el panorama en Ciego de Avila, luego de entrar en la fase recuperativa.
A unas horas del paso del huracán, fue restablecido el servicio
eléctrico en el 90 por ciento de los circuitos de la ciudad de Ciego de Avila y en los
hospitales, los frigoríficos y los acueductos de los poblados cabeceras y de Morón.
No obstante los esfuerzos, muchos lugares de los municipios de
Bolivia, Baraguá, Ciro Redondo y Majagua, los más dañados por los intensos vientos,
permanecían ayer sin corriente aunque en las próximas horas se espera restablecer el
servicio.
El trabajo fundamental ahora está dirigido a comenzar en el más
breve tiempo, de acuerdo con las disponibilidades de recursos, la reparación de las más
de 700 viviendas que, según datos preliminares, sufrieron distintos tipos de
afectaciones, y a la recuperación de productos del agro en todas las empresas de cultivos
varios del territorio muy dañadas por el fenómeno meteorológico.
Las lluvias incrementaron el nivel de almacenamiento de las aguas en
presas y embalses, alcanzando los 320 millones de metros cúbicos, el 90 por ciento de la
capacidad existente en la provincia.
Ortelio González Martínez
SANCTI SPIRITUS
Las labores de desagüe de diversos cultivos, particularmente la
caña, la recogida del plátano derribado por los vientos y el levantamiento de los daños
de la vivienda, en los diferentes municipios, marcan en Sancti Spíritus el inicio de la
fase recuperativa tras el paso del fenómeno meteorológico por esta región.
Las autoridades provinciales computaban de manera preliminar los
principales daños: cientos de viviendas afectadas en techo y varias decenas derrumbadas,
caña y arroz acamados en casi todos los CAI, unas 240 000 cepas de plátanos en el piso
en las empresas de cultivos varios Valle de Caonao, Banao, San Andrés y La Sierpe y
semilleros de tabaco perjudicados en varios puntos.
Aun así la máxima dirección del Partido en la provincia estimó
como algo muy positivo el hecho de que las presas hayan asimilado cientos de millones de
metros cúbicos de agua, especialmente La Zaza que ya supera los 400 millones y continúa
abasteciéndose, después de una etapa muy seca.
Juan Antonio Borrego |