La nueva era de expansión económica se está agotando a sí misma

Expresó el Canciller cubano en reunión del Grupo de los 77

NACIONES UNIDAS, 25 de septiembre (PL).-El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Roberto Robaina, calificó hoy de fracaso total el discurso económico globalizador neoliberal que se extendió con fuerza tras los acontecimientos que marcaron el fin del socialismo en Europa.

En una intervención ante la vigésimo segunda reunión de cancilleres del Grupo de los 77 (132 estados en desarrollo), añadió que la nueva era de expansión económica se está agotando a sí misma ante la amenaza de una crisis económica globalizada de consecuencias incalculables y que ya golpea a países del Tercer Mundo.

"La aplicación a ciegas de recetas neoliberales impuestas por instituciones financieras internacionales y lamentablemente respaldadas por los gobiernos de muchos países en los últimos 15 años, son la causa principal de la actual crisis financiera y bursátil internacional, que puede evolucionar de forma más profundamente adversa que las anteriores", afirmó Robaina.

Citó estadísticas según las cuales en América Latina, laboratorio predilecto de la política neoliberal, hay más de 84 millones de indigentes, lo cual signfica que uno de cada cinco habitantes está clasificado en esa categoría después de 15 años de aplicación sostenida de esas recetas.

Tras afirmar que por encima de todo la globalización benefició al sector privado y las grandes transnacionales, señaló que cada vez más amplios sectores de la población en muchos países del Tercer Mundo son menos protegidos de la acción arbitraria y lucrativa de las fuerzas de un mercado, el cual calificó de cada vez más salvaje.

Indicó que la empresa y la industria nacionales, garantías durante años de importantes fuentes de empleo, desaparecen tras el influjo de grandes compañías extranjeras y como consecuencia de ello crecen el desempleo y la pobreza, y se derrumba la cobertura social de salud y educación allí donde precariamente existía.

Robaina expuso la preocupación cubana, sobre la cual se impone una reflexión del G-77, sobre la forma en que ahora ciertas políticas de exclusivo ámbito nacional se instrumentan a través de instituciones internacionales controladas por el Norte, las cuales actúan básicamente por intereses de élites dominantes y de grandes corporaciones.

Citó como ejemplo las programas de ajuste estructural diseñados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), que han trasladado el peso del ajuste económico a los pobres e incrementado las inequidades sociales y la estabilidad política, con la consecuente erosión de la soberanía nacional de muchos países en desarrollo, dijo.

Añadio que Cuba no comparte tampoco la percepción de que un clima comercial y de inversiones más liberalizado resolverá los problemas del crecimiento o que implicará automáticamente su aceleración y el desarrollo económico de los estados del Tercer Mundo.

Robaina dijo que, junto a los nuevos retos y creciente incertidumbre, se agravan viejos e importantes problemas de las relaciones económicas internacionales.

Al respecto citó datos que establecen un crecimiento de la deuda externa de un billón 118 000 millones de dólares en 1989 a un billón 875 000 millones en 1998, a un ritmo anual del 6%, mientras que similar desbalance puede observarse en la erosión de los precios de los productos básicos.

ELEGIDA GUYANA PARA PRESIDIR TRABAJOS DEL GRUPO

NACIONES UNIDAS, 25 de septiembre.-Guyana fue elegida hoy con una gran ovación para presidir los trabajos del Grupo de los 77 durante el año 1999.

La elección fue realizada en la apertura misma de la reunión a nivel de ministros de Relaciones Exteriores. Al presentar la candidatura por el grupo de países de América Latina y el Caribe (GRULAC), el embajador Bruno Rodríguez, representante permanente de Cuba, -país que lo preside en este mes- calificó de honrosa y feliz la tarea de hacer la proposición por los estrechos lazos que a todos los estados de la región les unen con Guyana.

Mientras tanto, este viernes concluyó la primera semana de la Asamblea General de la ONU, en su 53 período de sesiones, donde han intervenido 33 jefes de Estado y gobierno y 47 cancilleres para exponer las posiciones de sus respectivos países sobre los más acuciantes problemas de la actualidad internacional.