NACIONALES

A propósito de la temporada ciclónica (I)

Los ciclones tropicales

Pronósticos del Instituto de Meteorología


Doctor JOSE RUBIERA, jefe del Departamento de

ESTAMOS EN la llamada temporada ciclónica, la época del año en que más frecuentemente se forman ciclones tropicales en el área del Atlántico, Mar Caribe y Golfo de México. Por tanto, resulta apropiado y conveniente conocer aspectos relacionados con estos sistemas meteorológicos tropicales para encontrarnos más preparados para comprender y dar respuesta a las informaciones que en estos casos emite el Departamento de Pronósticos del Instituto de Meteorología.

En primer lugar, ¿qué es un ciclón tropical? Es un enorme sistema de vientos que giran, junto a nubes de tormenta y lluvia, alrededor de un centro de bajas presiones. Este giro de los vientos ocurre en dirección contraria a las agujas del reloj en el hemisferio norte. El ciclón tropical, pues, no es el punto con el que se señala el centro, sino que posee una extensa zona de influencia que puede alcanzar hasta un diámetro de 800 a 1 000 kilómetros.

El término ciclón tropical es genérico, pues cada organismo ciclónico se clasifica atendiendo a los vientos máximos sostenidos que alcance. Así, se denomina depresión tropical si sus vientos máximos sostenidos son inferiores a 63 km/h. Si sus vientos están entre 63 y 117 km/h, se llama tormenta tropical y se le asigna un nombre como recurso mnemotécnico. Por último, si los vientos máximos sostenidos alcanzan una velocidad de 118 o más kilómetros por hora, estamos en presencia de un huracán, el ciclón tropical plenamente desarrollado.

Para los huracanes existe una escala llamada Saffir-Simpson, que los clasifica según sus vientos máximos sostenidos en cinco categorías.

Categoría del Huracán, Vientos máximos sostenidos, Ejemplos en Cuba

Categoría 1, 118 - 153 km/h, Gladys,, 16.10. 1968,, Pinar del Río

Categoría 2, 154 - 177 km/h, Lili,, 18.10.1996,, Cienfuegos y Villa Clara

Categoría 3, 178 - 209 km/h, Flora,, 4-7.10.1963,, provincias orientales

Categoría 4, 210 - 250 km/h, Huracán de 1944,, 18.10.1944,, provincias habaneras

Categoría 5, Más de 250 km/h, Huracán de Sta. Cruz del Sur,,  9.11.1932,, Camagüey

Como los daños causados por el viento dependen no de la velocidad de este, sino del cuadrado de su velocidad, esta escala es muy conveniente, pues un huracán Categoría 2 no es dos veces más destructor que el categoría 1 respecto al viento, sino 4 veces, mientras que un huracán Categoría 5 resulta 25 veces más destructor que un Categoría 1.

Hay varios elementos peligrosos en un ciclón tropical:

1) La Marea de Tormenta o Surgencia: Es una sobrelevación del nivel del mar que se produce en la costa al penetrar el centro del huracán en tierra. Esta se extiende hasta unos 180 kilómetros a la derecha de la trayectoria del huracán y es mayor mientras más intenso sea el organismo y más suave el perfil del fondo marino. Este elemento es el causante del mayor número de víctimas a nivel mundial. En Cuba, fue el que ocasionó la mayor catástrofe natural de nuestra historia al elevarse el mar 6,5 metros en Santa Cruz del Sur en el huracán de 1932, hecho que produjo unos 3 500 muertos.

2) El Viento: Es muy importante en los ciclones que tienen categoría de huracán. Hay que tener en cuenta que no es sólo el viento máximo sostenido el que ocasiona daños, sino en especial las rachas que duran sólo 2 ó 3 segundos, pero que alcanzan hasta 1,5 veces la velocidad del viento máximo sostenido. Así que un huracán como el Lili de 1996 que fue un Categoría 2, tuvo rachas de hasta 192 km/h. Además, en la circulación de un ciclón tropical hay tornados y tormentas locales severas, por lo que ocurren en forma localizada daños que superan a los de los vientos generales. También hay que tomar muy en cuenta los objetos que llevados por el viento se convierten en proyectiles.

3) Las Lluvias: Este elemento no está relacionado con la intensidad del ciclón tropical, pero sí con su velocidad de traslación. Sin embargo, en una depresión tropical o una tormenta tropical las lluvias más intensas ocurren a la derecha y algo distantes del centro de circulación, mientras que en un huracán éstas están distribuidas más uniformemente alrededor del centro. En todos los casos, son lluvias intensas. El huracán Flora de 1963 ocasionó un gran desastre debido a que una trayectoria anómala sobre las provincias orientales mantuvo las lluvias intensas por tres días sobre ese territorio montañoso, por lo que hubo zonas en las que en ese lapso cayó la lluvia de un año.

¿Cómo se comportan estadísticamente los ciclones tropicales en el área atlántica? ¿Cuáles son históricamente los meses de mayor peligro para Cuba? Las respuestas a estas preguntas aparecerán en un próximo trabajo de esta sección.


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