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CIMEX: una organización socialista
que aspira a ser moderna y eficienteCelebra este domingo su XX aniversario. Entrevista con Eduardo Bencomo, presidente de la corporación
SUSANA LEE
Creada a finales de la década de los 70 como una Corporación Importadora y Exportadora -este domingo cumplirá su aniversario 20 y mañana lo celebrará en el Palacio de las Convenciones-, durante tres lustros las operaciones de CIMEX se movieron en el sector financiero, el turismo, el comercio mayorista, y algunos servicios y producciones especializadas.
Con la despenalización de la tenencia de la moneda libremente convertible en el segundo semestre de 1993, comienza una nueva etapa de expansión al dársele la misión de ampliar su perfil e introducirse en el mercado minorista interno para la recaudación de divisas, lo cual de inmediato implicó un fuerte proceso inversionista que conduciría a un crecimiento explosivo en actividades, instalaciones, personal, resultados y en el incremento de sus aportes a la economía.
De ahí que a la vuelta de apenas cinco años cuente con más de 900 puntos de venta en 147 municipios, entre los que se incluyen los más de 600 de la cadena de tiendas Panamericanas, además de servicentros, estudios fotográficos, cafeterías, entre otros, integrados en una red que duplicó sus ventas en ese lapso y representa más del 50% de los ingresos y casi el 70% de las ganancias de la corporación.
En entrevista concedida a Granma, Eduardo Bencomo, presidente de CIMEX, explicó que la característica de este último período es el reto que significa para un grupo empresarial cualquiera un crecimiento a esa velocidad.
Hay que recordar, añadió, que se trataba de una organización que crecía en medio del período especial, tocando asuntos muy sensibles y difíciles de manejar pues lo que hacíamos generaba diferencias entre la población, con independencia del destino social de esa recaudación de divisas. Cuando empezamos, solo una pequeña parte manejaba divisas; después se fueron sumando los estímulos en pesos convertibles y finalmente las CADECA hicieron posible que un sector mucho más amplio pudiera acceder a este mercado.
El crecimiento de CIMEX no es solo por vía de la actividad comercial minorista. Lo sustentan, además, el turismo, mediante Havanatur (movió hacia Cuba en este lustro más de 800 000 visitantes); el comercio mayorista, servicios aduanales, mensajería, técnicas digitales e informática, transporte marítimo con su flota de buques portacontenedores, etc.; y otras nuevas en desarrollo, como la operación de tarjetas de crédito internacionales y nacionales; la Zona Franca y más recientemente el mercado inmobiliario.
¿LOGROS, INSATISFACCIONES, OBJETIVOS INMEDIATOS?
La gran familia de CIMEX -con más de 19 200 trabajadores, frente a los 5 000 de 1993- exhibe muchos logros al arribar a su XX aniversario, aspira a consolidarlos y a sumarle otros.
El primero, puntualizó Bencomo, es haber cumplido la tarea de crear la red comercial en divisas y poderle dar al país mayores ingresos, ganancias y, sobre todo, aportes a la Reserva para contribuir a enfrentar el déficit financiero externo y necesidades vitales de la población.
Después enumeró, entre otros: un nivel de organización mucho mayor; una contabilidad de calidad, no perfecta ni mucho menos, con problemas aún en algunos lugares, pero que ha mejorado muchísimo; un elevado grado de automatización; haber sindicalizado a los trabajadores; y estar aspirando a obtener este año la bandera de Listos para la Defensa en la Segunda Etapa.
Mencionó también la presencia de productos nacionales en el mercado en divisas -llega ya al 50 por ciento de las ventas-, en lo que, dijo, "hemos sido un dinamizador de la economía"; y haber transitado de forma ordenada por un redimensionamiento que nosotros llamamos compactación.
En cuanto a insatisfacciones, el Presidente de CIMEX vinculó la primera al enunciado como primer logro, por no haberlo alcanzado en el tiempo que lo querían; e igual ocurre con el propósito de alcanzar una rentabilidad superior porque equivaldría a aportarle más al país.
No es que de hoy sea mala, pero estamos convencidos de que con las condiciones que estamos creando puede ser mejor mediante el incremento de los ingresos por trabajador, la disminución de costos y gastos por dólar de ingreso, continuar reduciendo los niveles de inventarios y las cuentas por cobrar, indicadores en los que hemos venido mejorando cada año, pero hay base para aspirar a más.
Por otro lado, agregó, involucrar a un volumen tan grande de personas en todas estas técnicas modernas, nuevas, desconocidas, requiere un enorme esfuerzo de capacitación y calificación, que aunque lo hemos hecho, todavía no estamos satisfechos con los resultados; y desde luego, trabajamos arduamente para lograr en todos nuestros trabajadores, funcionarios, cuadros, una conducta acorde con las circunstancias del país, y esto aún no es una batalla ganada.
Por ahí también pasan nuestras insatisfacciones, al igual que por todo lo concerniente al delito, el control y conservación de los recursos, la protección e información al consumidor.
¿Llegar a ser una organización moderna, eficiente y socialista? Sí, respondió, ese era el lema que resumía nuestro objetivo esencial hasta hace poco, cuando nos dimos cuenta que a socialista no debíamos aspirar porque lo somos.
Lo que queremos, eso sí, es que nuestra organización socialista sea moderna y eficiente, y podemos lograrlo porque estamos utilizando técnicas avanzadas de dirección, gestión y control. Y el hecho de que sea moderna te da el rasgo de la eficiencia y la posibilidad de ser cada vez más eficiente.