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Estas nuevas generaciones van
a vivir en un mundo más complicado en el siglo que viene, pero extraordinariamente interesante
Entrevista concedida por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, a la prensa extranjera, después de la Conferencia Magistral del Ministro de Industrias de España, efectuada en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, el día 23 de junio de 1998, "Año del Aniversario 40 de las batallas decisivas de la Guerra de Liberación".
(Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado)
Periodista.- Presidente, ¿cómo valora la visita del Ministro de Industrias español?
Fidel Castro.- Ah, ¿tú eres el español?
Periodista.- Sí.
Fidel Castro.- Tenemos unas cuantas visitas.
Periodista.- Sí, tienen muchísimas.
Fidel Castro.- Muy bien, estamos muy satisfechos.
En los contactos con él, personalmente he sacado una excelente impresión de su capacidad, de su trato, de su manera de expresarse. Incuestionablemente es un hombre muy bien preparado, muy bien informado.
Yo estaba conversando con él ahora sobre la conferencia, me interesé. No pude venir, me habría gustado estar. El improvisó algunas cosas, tenía un guión; la universidad me sacará una copia de lo que él dijo, también de las preguntas, las respuestas y todo eso, para tener una idea. Tengo mucho interés en todos los temas que él pueda haber tratado aquí.
Yo pienso encontrarme con él otra vez. Dije que tenía que dar una conferencia particular para nosotros, y como tenemos varias visitas, recepciones y todas esas cosas, entonces estamos compartiendo el tiempo. Pero hoy voy a tener oportunidad también, antes de que regrese, de conversar con él.
Periodista.- ¿La relación de Cuba con una Europa unida puede ir en aumento? ¿Puede ser positivo para los cubanos una Europa unida?
Fidel Castro.- (En ese momento se escucha un fuerte trueno) Hay tremendo trueno, eso es en saludo a la Europa unida (Risas). Antes eran los truenos de la guerra y ahora serán, digamos, los truenos que anuncien la alegría, serán los aplausos de la paz de esa Europa, que guerreó tanto durante tantos siglos, unida. Es un verdadero milagro de la historia y también una necesidad de la época actual y de la evolución del mundo. Nosotros nos alegramos muchísimo, lo consideramos altamente conveniente para todo el mundo, no solo para Europa, sino para todo el Tercer Mundo. Es el punto de partida que nosotros tenemos para analizar la cuestión de la unidad europea, no solo lo que signifique una Europa unida y en paz, sino el papel que puede desempeñar en el mundo, la cooperación que puede prestar a otras regiones que están por ganar la difícil batalla del desarrollo, y porque no nos gusta un mundo unipolar bajo la hegemonía de una superpotencia. Preferimos un mundo multipolar, al menos, en el aspecto económico; si no estaremos bajo la égida de todo el poder económico, más los demás poderes del vecino del Norte.
Periodista.- ¿Cómo puede enfocar Cuba ese mundo cada vez económicamente más abierto, más interdependiente?
Fidel Castro.- Es el mundo más interesante que la humanidad ha conocido. A fines del siglo pasado había 1 000 millones de habitantes que estaban conociendo un mundo diferente. Ahora hay 6 000 millones, hay más testigos, ahora el estadio está lleno totalmente en un mundo interconectado y globalizado. Ahora empieza la etapa más importante de la historia de la humanidad, a la vez que una de las más difíciles, con mil interrogantes por esclarecer. A mi juicio, estas nuevas generaciones van a vivir en un mundo más complicado en el siglo que viene, pero extraordinariamente interesante. Tratamos de ver, aunque sea con un telescopio o un anteojo, todo lo que sea posible sobre el futuro. Es lo más que podemos hacer ya nosotros; nos tocó vivir este siglo para mirar lejos, ver qué tendencias se desarrollan, como evolucionan y dedicamos bastante tiempo a esa tarea de reunir información, de analizar y meditar sobre lo que viene.
Periodista.- Comandante, ¿qué impresión le merece el ministro Piqué?
Fidel Castro.- Ya lo dije aquí: Excelente, capaz, inteligente. Siento no haber escuchado la conferencia, pero voy a tener la oportunidad de recibir una copia completa de la conferencia, porque él le añadió cosas a los guiones, más las preguntas y las respuestas.
El mismo me estuvo contando hace unos minutos los temas de los que habló, que fueron más bien históricos. Le pregunté que si había hablado del momento actual de Europa; me respondió que dedicó a ese tema una parte de la exposición. Le pregunté si habló del euro, y dijo que sí. Después me explicó una de las primeras preguntas que le hicieron que consideraba muy interesante.
Periodista.- Se comenta que el Ministro...
Fidel Castro.- No, pero el Ministro está joven, lo vi corriendo y no fue por temor a la lluvia, sino por exceso de energía. Llegó corriendo. Claro, pero ellos tienen problemas con el tiempo, porque organizaron una recepción; nosotros debemos a esa hora asistir a otra, tenemos varias visitas. Por eso un poco más tarde vamos a volver a vernos; voy a procurar aprender lo más posible. Lo estoy comprometiendo a que nos dé una conferencia; además, tiene que salir a las 6:00 de la mañana para Santiago de Cuba. Suerte que como es joven y está fuerte, si se extiende un poco la conversación esta noche y duerme un poco menos de tiempo, no creo que le afecte la salud.
Periodista.- Comandante, ¿se puede decir que están totalmente normalizadas las relaciones con España?
Fidel Castro.- Están no solo normalizadas, sino avanzando, desarrollándose aún más.
Esta visita es muy interesante. Hemos tenido algunas visitas españolas, aquí estuvieron hace poco unos 100 empresarios, y en esta visita el Ministro viajó con un grupo de gente muy capaz en muchos campos. Podemos tener una mejor idea del grado de desarrollo alcanzado por España, e ideas precisas sobre lo que proyectan hacer posteriormente. Hay que conversar con muchos para ver el punto de vista de cada cual sobre la cuestión de la integración, dificultades y perspectivas, situación de los distintos países, pasos futuros, la forma en que han de conciliarse o pueden conciliarse determinados intereses.
He sacado la impresión, en lo que he conversado con la delegación, de que hay optimismo entre los españoles y entre los empresarios, y se ve que son gente que pueden estar al nivel de cualquiera de los grandes empresarios norteamericanos. No creo que España se haya quedado muy atrás en el desarrollo de gente competente para trabajar. Los veo activos, los veo casi como en las épocas aquellas en que llegaron a este hemisferio. Como se sabe, eran muy activos.
Ahora, trabajando en el campo económico los veo también muy activos, impresiona la cifra de las inversiones españolas en América Latina, y nos agrada mucho. No queremos que sean otros, realmente, los que acaparen todas las posibilidades económicas de este hemisferio. Nos alegra mucho que España, que Europa, invierta en América Latina; es el mejor lugar del mundo en este momento donde invertir. Esto lo pensamos no por Cuba, pensamos como parte, como miembro de la familia del hemisferio, y porque tenemos un vecino muy poderoso al que conocemos muy bien y que tiene un apetito muy voraz.
Periodista.- Yo le preguntaba si se iba a firmar algún tipo de convenio con esta visita de Piqué.
Fidel Castro.- No sé cómo andan esos aspectos, sé que han conversado muchísimo. Varios ministros han estado atendiendo la visita y han estado conversando con los hombres de empresa en las más variadas ramas, desde industrias turística y energética hasta el transporte. Hay bastantes posibilidades; pero sobre todo veo energía, veo dinamismo, veo agresividad -empleando la palabra en el mejor sentido- en sus iniciativas, veo empuje en estos dirigentes empresariales.
Periodista.- ¿Comandante, le hubiera gustado que sus Majestades los Reyes visitaran a Cuba este año?
Fidel Castro.- Y el año pasado también, y el antepasado y el que viene, por supuesto. Tenemos contactos. Lo conozco personalmente, he hablado unas cuantas veces con el Rey, es una persona muy agradable, muy simpática, de muy buen humor. Nunca había conocido a un rey, realmente; pero creo que he tenido oportunidad de conocer a uno de los mejores reyes de España, un hombre con el que se puede conversar e intercambiar.
Mira, con un rey como este quizás no habría habido aquella guerra, cuyo fin y cuyo desenlace se conmemora ahora después de 100 años. Seguramente habría comprendido mejor las aspiraciones y los derechos de Cuba, sin los ríos de sangre derramada.
No sé si ustedes saben que hay un acto preparado en homenaje a Cervera, porque creo que una de las páginas más heroicas de la historia de España la escribió la escuadra de Cervera, y la más grande victoria moral. Realmente yo casi me río cuando veo a los vecinos hablando de sus glorias en aquel episodio. Fue una batalla donde tuvo lugar un gran heroísmo, pero no por parte de los supuestos triunfadores; en la historia no constará lo que hicieron los norteamericanos, la historia hará constar como un ejemplo imperecedero lo que hicieron los marinos de los barcos españoles, que salieron uno a uno del puerto de Santiago de Cuba por una estrecha boca, frente a una escuadra en completa formación, con cañones, blindaje y armamento tres veces superior a la española. Se puede decir que no fue la lucha de una escuadra contra otra; fue la lucha barco por barco, uno tras otro, contra una poderosa escuadra. No combatió la escuadra de Cervera, combatió cada barco de la escuadra de Cervera a medida que salían del puerto, y se enfrentaron a aquella línea acorazada. Creo que nunca se dio ninguna batalla semejante en que barco por barco, casi sin combustible, cumpliera la orden recibida.
Creo que no fue correcta, fue un gran error la decisión de la dirección política, la decisión, incluso, de enviarla a Cuba, ya declarada la guerra por Estados Unidos, en la forma en que la enviaron. Fue enviada sin la ayuda siquiera de un barco auxiliar con carbón. Tuvieron que ir hasta las proximidades de Venezuela a buscar carbón y después entrar en la bahía de Santiago de Cuba. Creo que esa escuadra habría desempeñado un papel mucho más eficiente defendiendo la ciudad con su infantería de marina y los cañones de sus barcos. Reciben una orden absurda. Se aprecia que quienes dieron la orden no sabían ni disparar un fusil; no tenían ni la menor idea de la estrategia militar. Era un suicidio, pero los marinos cumplieron, barco por barco. Ninguno de ellos se rindió, los hundieron o se estrellaron contra la costa ya heridos de muerte. Pero hay que decir que fue la batalla -vuelvo a repetir- de barco contra escuadra, uno por uno.
Hay mucho de qué hablar sobre eso, que no se ha dicho. Hay que recordar aquella batalla como una gran victoria del honor y del heroísmo, incluso de la disciplina, pudiera decirse, del espíritu de disciplina, al cumplir aquella absurda orden; sin embargo, entendiendo que era ese su deber, la cumplieron hasta el final.
Yo veo aquella batalla como una victoria de España, no como una victoria de Estados Unidos. No estaban en condiciones ni de provocarle una herida a un marino norteamericano, si se analiza el poder de los cañones y el alcance de los cañones españoles y la concentración de fuego tan terrible que caía sobre cada barco. Hay que recordar, yo diría que con orgullo, esa batalla. Me alegro, como latinoamericano, realmente de lo que hicieron, de su comportamiento, porque honra a Iberoamérica. Así que si pueden trasmitir eso a los españoles, les ruego que lo trasmitan, y mi saludo.
Creo que el día 6 se van a depositar unas flores frente a Santiago de Cuba, en honor de aquellos heroicos marineros.