PUERTO PADRE.-En el contexto de un festivo ambiente, mezcla de la
vocación patriótica y de los arraigados valores culturales de esta zona, miles de
portopadrenses se congregaron en el corazón de la villa para celebrar los 40 años de la
liberación de la ciudad por parte de las tropas del Ejército Rebelde.
Considerada como la más importante acción del IV Frente Oriental Simón Bolívar,
dirigido por el comandante Delio Gómez Ochoa, la liberación de Puerto Padre se sustentó
en un cuidadoso plan que contemplaba atacar y tomar desde medianoche los cuarteles de la
Guardia Rural y de la Marina, la Policía Nacional y municipal, el Ayuntamiento, la Junta
Electoral, la Zona Fiscal y el Fuerte de La Loma, lugar este último donde se produjeron
las principales hostilidades el 25, alrededor de las cinco de la tarde.
Las armas, municiones y demás pertrechos ocupados durante la victoriosa jornada, por
parte de fuerzas combinadas de la columnas 12, 14 y 32 del IV Frente, resultaron de una
inestimable utilidad para el propósito guerrillero de sitiar seguidamente a las ciudades
de Gibara, Holguín y Las Tunas.
Como expresó el joven Ramiro Santiago, primer secretario del Partido en el actual
municipio de Puerto Padre, la también llamada Villa Azul de Cuba se insertaba así en el
conjunto de territorios liberados ya en Oriente, por vocación de la rebeldía, mientras
las columnas encabezadas por Camilo y el Che proseguían su exitosa actividad en el centro
del archipiélago.
Con uno de los mejores índices de mortalidad infantil de la provincia hoy (4,6) uno de
los tres colosos que más azúcar le aporta al país (el Antonio Guiteras), Puerto
Carúpano entre las mejores terminales de embarque del crudo y una salinera decisiva
también para enfrentar las necesidades nacionales, era obvio que los portopadrenses
experimentaran esta vez un júbilo similar al de aquel 25 de diciembre, cuando empezó a
transformarse el triste panorama de la localidad.