Renato Guitart dos veces héroes

MARTA ROJAS

Renato Guitart Rosell fue el único santiaguero, residente en esa provincia, que conocía el plan de asaltar los cuarteles Moncada en Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, el 26 de julio de 1953.

Su discreción a toda prueba y el eficiente trabajo clandestino que desplegó durante meses, prácticamente solo, en la antigua provincia de Oriente le valen el calificativo de héroe, además del que obtendría cuando penetró en el Moncada bajo el grito de "¡Abran paso al general!", que franquearía la irrupción de los demás autos en los cuales se trasladaron los combatientes desde la Granjita Siboney hacia la fortaleza militar.

"...El, todo ideal, todo valor, todo dignidad, todo carácter, estará eternamente entre nosotros".-Fidel en carta a los padres.

Pepe Suárez, combatiente del Moncada que sobrevivió al combate y a la cacería del ejército después del asalto contó: "Renato mantenía una sorprendente serenidad y control mientras disparaba incesantemente. Vimos acercarse a José Luis Tasende con el pantalón ensangrentado, lo ayudé a acostarse cerca de la posta 3, mientras Renato se mantenía disparando rabiosamente. De pronto él daba un violento salto hacia la derecha y caía manando abundante sangre por la cabeza. Viendo su inmovilidad, comprendí que estaba muerto".

La serenidad era una de las características de Renato Guitart, según su padre y demás compañeros y amigos que lo conocieron. Otto Parellada, uno de sus mejores amigos, llegó a la casa de Renato el 26 de Julio. Lloraba de angustia, me contó el padre del héroe. Decía: "¡Guitart! ¡Es que Renato no me avisó!". Otto Parellada, quien caería combatiendo el 30 de noviembre de 1956 en el alzamiento de Santiago de Cuba organizado por Frank País mientras se acercaba el Granma a nuestras costas, fue el primero en admirar la gran calidad revolucionaria de Renato Guitart.

El padre -René Guitart- que era también uno de los mejores amigos de su hijo y su jefe en la empresa marítima que tenía, le preguntó unos días antes del 26 de Julio:

-Renatico, me dijeron que alquilaste una casa en el reparto Sueño, ¿para qué la quieres si tienes esta?

-Viejo, sí, la alquilé, vienen los carnavales. Tú sabes como es el ambiente, tengo una amiga.

Renato era alegre y muy sociable, además aunque si bien no era rico tenía holgura económica y podía hacer una cosa semejante. Al padre no le extrañó su respuesta, menos aún cuando había pedido vacaciones en el trabajo y un adelanto en sus ganancias.

LOS PRIMEROS PASOS DE REBELDIA DE RENATO Y SU VINCULO CON FIDEL

Tras el golpe de Estado del 10 de marzo, Renato Guitart Rosell se manifestó contra el cuartelazo acercándose a todo aquel que pensó hacer algo para oponerse al régimen de facto, como se decía en aquellos primeros meses posteriores al golpe. No quería una "componenda" política sino una solución radical y pronta.

Como le encantaban los deportes marinos, y su vida juvenil en Santiago casi siempre estuvo relacionada con el mar, Renté y otras instalaciones aledañas a la bahía santiaguera eran frecuentadas por él. Para sus conocidos no era raro que Renato se desplazara hacia esos lugares ni que empleara parte de su tiempo libre en el Snipe Capitán Simbad, una pequeña embarcación que había comprado.

Habría que situarse en el comienzo de 1953: Es herido de muerte el joven Rubén Batista en la calle San Lázaro, durante un acto represivo de la policía de Batista a una manifestación de protesta por haberse mancillado con tinta el busto de Julio Antonio Mella.

Rubén Batista es trasladado a la Clínica Universitaria enclavada en el hospital Calixto García y tanto Fidel Castro como otros jóvenes revolucionarios permanecen junto al herido, lo visitan continuamente. También lo haría Renato Guitart quien llegaba de Santiago para expresar sus sentimientos solidarios con el que fuera el primer mártir en el Año del Centenario del Apóstol. Y es cerca del lecho de Rubén Batista donde se encuentran Fidel y Renato estableciéndose una comunicación fácil. Fidel conoce por Renato el estado actual de la situación en Santiago de Cuba, en qué actitud están los jóvenes y el pueblo en general con respecto al funesto golpe del 10 de Marzo.

Como en el caso de Abel, Renato Guitart Rosell quedará comprometido con el plan de Fidel y sus compañeros. Bastó ese primer contacto.

Pero con el nuevo conocido la cosa sería distinta: "Cada 500 años nace un hombre como ese, papá". Le dijo entusiasmado a su padre cuando regresó a Santiago. Fue más explícito:

"Estuve en el hospital a ver a Rubén, allí conocí a un muchacho que es un fenómeno ¡qué mentalidad!, ¡qué atractivo! ¡Papá, es un revolucionario, mira, cada quinientos años nace un hombre como ése. Se llama Fidel Castro, es un temperamento de mucho empuje, vive muy adelantado".

Y su padre sin querer cortarle el entusiasmo pero conociendo lo que había sucedido con los otros que le habían ofrecido armas y hechos que nunca ocurrieron le contestó:

"Bueno, si vive tan adelantado, Renato, no vas a poder alcanzarlo".

Renato se echó a reír siguiéndole la corriente al padre. No se habló más del asunto pero un día llegó a la oficina naviera un joven muy elegante, era rubio y fuerte: se trataba de Abel Santamaría. Renato le dijo al padre que Abel vivía en La Habana, que era como el brazo izquierdo de Fidel y (bromeando) "el otro bracito soy yo".

PERSONALIDAD DE RENATO

No era raro que le presentara nuevos amigos, Renato era alegre, generoso, festivo, jugaba baloncesto, pescaba, practicaba el tiro deportivo y era un buen nadador de distancia y profundidad. Tenía su propia habitación. El palomar, le decía, a los altos de su casa y era muy independiente. En su palomar había una bandera cubana y tres estatuillas: la de Martí, la de Maceo y la de Chibás. Otro de sus entretenimientos en el poco tiempo libre era la carpintería y contaba con todos los instrumentos básicos de ese oficio, con ellos fabricó su propia cama, a su gusto, de un tamaño superior al tipo de camera normal y construyó un librero con doble fondo. Lo del doble fondo se supo después del asalto a la fortaleza. La familia lo descubrió. Se presume que como estaba abierto, guardó en él algunas armas de las que fueron al Moncada.

Dinorah Rosell, la madre, admiraba a su hijo, entre otras cosas, porque nunca tuvo complejos. Había nacido con una mancha de sangre que le cubría parte de un ojo y una de las mejillas, pero con tratamientos médicos fue desapareciendo. Ella se preocupaba mucho por esa razón: "Mi hijo era muy distinguido y yo pensaba que eso lo afeaba y podía amargarlo, pero parece que no, a él no le importaba".

En 1953 Renato Guitart tenía 22 años, había nacido en Santiago de Cuba el 2 de noviembre de 1931. Cursó estudios primarios en el Colegio Dolores y Juan Bautista Sarraga de la ciudad de Santiago, y matriculó Comercio en la Escuela Progresiva de Cárdenas, donde vivió unos años. Allí conoció al joven José Antonio Echeverría quien una vez visitó su casa en Santiago, enclavada en la calle Santa Lucía a dos o tres cuadras del Parque Céspedes en el centro de la ciudad.

Su padre contaba con rubor algo que enaltece a Renato como hombre: "Renatico era muy humano, andaba con la gente humilde, la gente toda del puerto lo quería, los estibadores, todo el mundo en la marina, y esta casa la visitaron esas personas tan pronto supieron que había muerto en el Moncada.

YO SENTIA QUE LOS ACOMPAÑABA A TODOS: RENE GUITART

El cadáver de Renato fue el único entregado a sus familiares, al ser reclamado por René Guitart -el padre-, pero no pudieron velarlo en la funeraria sino llevarlo directamente del cuartel al cementerio.

No obstante, René Guitart siguió el cortejo con los restos de su hijo: para ello pidió ayuda a un amigo que había sido oficial del ejército norteamericano. Aunque desde hacía tiempo vivía en Miami, frecuentaba la ciudad para matricular a jóvenes que iban a estudiar a los Estados Unidos. El carro del amigo tenía vía libre porque llevaba puesta una pequeña bandera norteamericana. Con ese "salvoconducto" pudieron él y su esposa acompañar el cadáver del hijo.

"Yo sentía que los acompañaba a todos", diría René Guitart quien ofreció la bóveda de la familia para que se conservaran allí los restos de Abel Santamaría y otros jóvenes cuando fueron exhumados clandestinamente gracias a la solidaridad de los santiagueros en particular de Guitart y Gloria Cuadras.

Desde la cárcel de Isla de Pinos, Fidel diría en carta a los padres de Renato: "Renato está y estará presente entre nosotros, y estará cada día más en el corazón de todos los cubanos, él, todo ideal, todo valor, todo dignidad, todo carácter, todo inolvidable ejemplo, era de los que sabían que nunca mueren, los que caen por lo que él cayó". (Diciembre de 1954)

DIRECCION DEL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO

Comité Militar: Fidel Castro Ruz, Abel Santamaría Cuadrado, Pedro Miret, Renato Guitart Rosell, Ernesto Tizol y José Luis Tasende. Comité Civil: Fidel Castro Ruz, Abel Santamaría Cuadrado, Oscar Alcalde, Boris Luis Santa Coloma, Mario Muñoz y Jesús Montané.

 
 
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