 BELLAS ARTES: Una nueva dimensión

TONI PIÑERA
El 24 de abril de 1996, el Museo
Nacional de Bellas Artes (MNBA) cerró temporalmente sus
puertas al público, comenzando así una etapa decisiva
de remodelación y rehabilitación en una de las más
prestigiosas instituciones cubanas.
El
antiguo Centro Asturiano formará parte del Museo en la
nueva remodelación.
La historia de la instalación se
inicia en 1913, aunque es en 1954 que pasa a ocupar la
sede actual de Trocadero, entre Zulueta y Monserrate, La
Habana Vieja, en lo que fueran los terrenos del Mercado
de Colón (Plaza del Polvorín), a partir de un proyecto
del arquitecto Rodríguez Pichardo, aunque no es hasta
1959 que se redefine como museo de arte.
Dado el constante incremento de las
colecciones, la reducción de los espacios expositivos,
así como la incapacidad física para satisfacer sus
demandas como institución moderna, se hace necesaria
esta remodelación para que pueda cumplir una función
cultural de primer orden.
LOS PROYECTOS
En la sede del MNBA está ubicado
el cuartel general donde van creciendo los proyectos de
remodelación, por una parte; por otra, la dirección,
especialistas y trabajadores de la institución laboran
en la museología-museografía de las sedes, porque se
proponen extender la actual ubicación de edificio único
a otros inmuebles; un conjunto coherente que incluirá el
actual Palacio de Bellas Artes: la antigua sede del
Centro Asturiano (1927), así como el otrora Cuartel de
Milicias (1764), situado a un lateral del MNBA
(Monserrate y Empedrado), según explicó José Linares,
arquitecto y proyectista general.
Parte del equipo que trabajó en la
realización del Memorial José Martí, en la Plaza de la
Revolución, se hizo cargo del proyecto de Bellas Artes,
cuya fuerza técnica especializada la aporta la EMPROY II
dirigida por el arquitecto Alberto Molinet en calidad de
proyectista principal y la EPROY IV.
Participan también la Oficina del
Historiador, con el proyecto de restauración del Centro
Asturiano, y otras entidades que hacen una labor de
levantamiento arquitectónico de los edificios.
Con este proyecto, las colecciones
-actualmente están protegidas en condiciones de
seguridad y ambientales-, se ubicarán en dos grandes
conjuntos temáticos: las de Arte Cubano (Palacio de
Bellas Artes); Arte Antiguo, Europeo y el Gabinete de
Estampas (Centro Asturiano); mientras que las
dependencias administrativas y logísticas ocuparán las
áreas del antiguo Cuartel.
LA REMODELACION POR PARTES
En Bellas Artes se propone una
remodelación espacial interior de los pisos dos y tres
como lugares de exhibición permanente con una imagen
contemporánea, poniendo énfasis en la organización
museológica de las exposiciones, la incorporación de la
luz natural en el sistema general de iluminación, así
como la creación de condiciones técnicas que aseguren
la protección y conservación de las obras.
En cuanto a la imagen del edifico,
será reevaluada arquitectónica y museográficamente con
la creación de una circulación coherente y flexible a
partir de un centro de acceso, acogida y distribución
-un primer nivel transparente en torno al patio central-
que permita al visitante diversas opciones de recorrido.
En esta zona habrá un área de exposiciones temporales,
el teatro, la biblioteca y un mínimo de espacio
destinado a oficinas.
El antiguo Centro Asturiano, cuyo
perfil arquitectónico ecléctico, profusamente decorado,
no predispuesto para uso museístico, y situado en la
manzana encuadrada por San Rafael, Zulueta, San José y
Monserrate, cuenta con un amplio sótano de más de 4 mil
metros cuadrados, y excelentes condiciones constructivas
que de inmediato se determinó como un lugar ideal para
el almacenamiento de las colecciones.
Entre el cuarto y quinto nivel
quedarían las colecciones inglesas, francesas, alemanas,
italianas, así como las de Países Bajos. Lo que era
originalmente el salón de baile -de más de 900 metros
cuadrados cubierto por una enorme bóveda-, será el
espacio para exhibir el Arte Antiguo. En el último piso
se ubicarán los talleres de restauración de todas las
colecciones de la institución.
¿CUANDO COMENZARAN LAS OBRAS?
Los proyectos ejecutivos deben de
estar listos en la segunda mitad de este año con el
propósito de comenzar las obras en el último trimestre.
"La idea, después de una preparación técnica de
obra que debe llevar al menos tres meses, con una
definición de línea de suministro, de ingeniería para
instalar, haríamos un proyecto de preparación que nos
permita ejecutar uno de los trabajos más complejos en
Ciudad de La Habana: tres edificios vinculados funcional
y tecnológicamente a la vez. Son cerca de 40 mil metros
cuadrados de área constructiva la que va a ser reparada,
restaurada, intervenida desde el punto de vista
museográfico al unísono", comentó Jorge
Candelaria, director de la inversión.
"En el último trimestre de
1998 se deben comenzar los trabajos en la remodelación
del Museo Nacional de Bellas Artes, dijo. Porque una
máxima es que se empiece cuando estén terminados los
proyectos definitivos sin posibles modificaciones, las
empresas designadas que van a intervenir, asegurados los
suministros... lo que permite establecer un verdadero
cronograma con una secuencia para cumplir. Un museo
supone la mejor calidad en la terminación",
agregó.
¿Y cuándo se terminaría la obra?
"Es algo que no se puede afirmar categóricamente
hasta que no se haga el programa, pero una empresa de
este tipo no se hace en menos de dos años y medio, a
tres. Además del trabajo posterior de instalación de
las colecciones, que supone un edificio terminado y
libre, con las tecnologías a punto y la puesta en marcha
de las mismas que permitan entrar las colecciones cuando
estén creadas las condiciones funcional, arquitectónica
y tecnológicamente".
UN NUEVO PERFIL EXPOSITIVO
¿Qué van a hacer los trabajadores
del Museo mientras se ejecutan las obras? "Además
de laborar en la museografía del proyecto, y en el
traslado de las piezas, debemos abrir con un gran
catálogo para la reapertura del MNBA, hay que trabajar
con las colecciones, restaurar las obras. Todo ello exige
este tiempo", comentaron Pilar Fernández y Luz
Merino, directora y subdirectora técnica,
respectivamente, de la institución. También se mueven
las colecciones, y para ello realizan dos tipos de
muestras: unas en el extranjero y otras en Cuba.
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