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Fidel en la sesión constitutiva de la V Legislatura de la Asamblea Nacional
No habrá en este país ninguna transición al capitalismo
Electos por votación unánime Fidel y Raúl como Presidente y Primer Vicepresidente del Consejo de Estado, respectivamente. También fue elegido Ricardo Alarcón, por votación unánime, como presidente del Parlamento
María Julia Mayoral y Raisa Pagés
No habrá en este país ninguna transición del socialismo al capitalismo, ratificó nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro, al clausurar la sesión constitutiva de la Asamblea Nacional del Poder Popular electa por voluntad de nuestro pueblo en los comicios del pasado 11 de enero.
El líder de la Revolución señaló al Partido, al Gobierno, a las instituciones y organizaciones y a todo el sistema del Poder Popular, como responsables y necesarios impulsores de las transformaciones que deberán suceder en la nación y no para retornar al pasado capitalista, sino para perfeccionar cada día el funcionamiento de nuestro sistema político socialista.
Durante poco más de siete horas y media, Fidel reflexionó acerca de importantes hechos y procesos de nuestra historia, del presente y futuro de la Patria y sobre la situación internacional y sus tendencias. El texto íntegro de la intervención será publicado por Granma en próximas ediciones.
Por votación unánime, los 595 diputados reunidos en el Palacio de las Convenciones (6 ausentes por razones justificadas), eligieron a Fidel y al General de Ejército Raúl Castro como Presidente y Primer Vicepresidente del Consejo de Estado, respectivamente.
También en clara muestra de confianza y reconocimiento a la labor realizada durante los cinco años de la IV legislatura, fueron electos mediante sufragio secreto Ricardo Alarcón de Quesada, Jaime Crombet Hernández-Baquero y Ernesto Suárez Méndez, como presidente, vicepresidente y secretario del máximo órgano del poder estatal respectivamente.
Fueron electos como vicepresidentes del Consejo de Estado los compañeros Juan Almeida Bosque, Abelardo Colomé Ibarra, Carlos Lage Dávila, Esteban Lazo y José Ramón Machado Ventura y la tarea de secretario recayó en José Miyar Barrueco.
Compuesto por 31 diputados, el nuevo Consejo de Estado conjuga una representación de los diferentes niveles del Poder Popular y de la dirección política del país mediante la presencia de dirigentes del Partido y la Unión de Jóvenes Comunistas, así como de la empresa estatal socialista, representantes del Estado y el Gobierno, de las actividades y sectores de nuestra sociedad y las organizaciones de masas y estudiantiles.
Al igual que el Parlamento, el Consejo de Estado fue objeto de una importante renovación (45 por ciento), expresión del natural acceso de las nuevas generaciones a las fundamentales tareas de la nación y garantía de la continuidad de nuestro proceso revolucionario. Dicho órgano de la Asamblea Nacional la representa entre uno y otro períodos de sesiones, ejecuta los acuerdos de ésta y cumple las demás funciones que la Constitución le atribuye.
Posee el Consejo de Estado un carácter colegiado y, a los fines nacionales e internacionales, ostenta la suprema representación del Estado Cubano, según se refrenda en el artículo 189 de nuestra Carta Magna.
INICIO DE LA SESION
Bajo la conducción de Manuel de Jesús Pírez Pérez, presidente de la Comisión Electoral Nacional (CEN), comenzó la sesión a las 10 de la mañana del 24 de febrero, en fecha histórica que conmemora el 103 aniversario del reinicio de las guerras por la independencia nacional, en 1895, y a 22 años de la promulgación de la primera Constitución Socialista en 1976 y de la constitución de la Asamblea Nacional. Se encontraban presentes, además, invitados nacionales y extranjeros, entre estos últimos, los miembros del cuerpo diplomático acreditado en La Habana y representantes de la Asamblea Nacional de Angola, del Congreso Nacional de Honduras y de la Diputación de Sevilla, España.
Pírez informó que la Asamblea está integrada por 435 hombres (72,38 por ciento) y 166 mujeres (27,62 por ciento). La participación femenina aumentó en un 4,87 por ciento en relación con la legislatura que concluyó.
Con un promedio de edad de 45 años, creció también en el Parlamento el número de jóvenes: 189 diputados poseen entre 18 y 40 años, 374 están entre los 41 y 60 y solamente 38 sobrepasan las seis décadas de vida.
Significativo resulta igualmente el elevado nivel de instrucción de los diputados: 471 son graduados universitarios, lo cual representa el 78,36 por ciento, índice mayor al logrado en la IV legislatura en un 3,6 por ciento. Un total de 111 vencieron los estudios de nivel medio superior, 18 cuentan con preparación media básica y un diputado posee nivel primario.
Por su ocupación, 145 parlamentarios trabajan directamente en la producción material y los servicios como obreros, campesinos, cooperativistas, educadores, trabajadores de la salud pública, otros 26 se desempeñan en el terreno de las investigaciones, 7 en el deporte, 30 son profesionales de la prensa, escritores, artistas y otros trabajadores de la cultura; 35 pertenecen a las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior.
Entre los diputados hay 64 dirigentes y funcionarios políticos del Partido y la UJC, 26 de los cuales actúan en el nivel municipal, 24 en el provincial y 14 en el ámbito nacional.
De los 601 diputados, 56 son dirigentes de las organizaciones de masas y 41 del Estado y el Gobierno. En tanto, otros 83 se desempeñan como presidentes, vicepresidentes y secretarios de los órganos locales del Poder Popular y 90 fueron electos presidentes o vicepresidentes de los consejos populares, 21 trabajan como dirigentes administrativos, funcionarios y representantes de instituciones nacionales y tres son pastores religiosos.
Consustancial al carácter democrático del Parlamento, 278 de sus integrantes (46,26 por ciento) son delegados de circunscripción.
Pírez también destacó el índice de renovación de la Asamblea: 392 son nuevos en el cargo para un 65,22 por ciento, reflejo de la calidad y potencialidades existentes en nuestro pueblo.
Correspondió al diputado más joven, la estudiante Nely Morera Quintana, actual presidenta de la FEEM, dar lectura al juramento, que fue ratificado y suscrito por cada uno de los electos para tan importante mandato otorgado por el pueblo.
Al presentar los dos proyectos de candidaturas, Ernesto Freire, presidente de la Comisión de Candidaturas Nacional, recordó todo el complejo y arduo proceso de selección y consultas desarrollado por los más de 2 200 integrantes de las comisiones a todos los niveles, compuestas por representantes de las organizaciones de masas y estudiantiles.
Freire, quien se desempeña como secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de las Comunicaciones, ratificó que la labor realizada durante ocho meses constituyó un significativo aprendizaje para todos acerca de los métodos y estilos de trabajo colegiados y de profundo carácter participativo y popular.
El dirigente sindical recordó que las comisiones de candidaturas consultaron a lo largo de estos meses a más de 1 600 000 ciudadanos. Haber empleado ese método inicial para el análisis sirvió de base para llegar a las conclusiones más justas y de mayor integralidad y permitió alcanzar un alto grado de identificación del pueblo con sus candidatos a delegados provinciales y a diputados.
En la elaboración de las dos candidaturas aprobadas en la sesión se mantuvo el mismo rigor y las múltiples consultas que caracterizaron las etapas anteriores del proceso electoral. Tuvimos en cuenta -recordó Freire- la importancia de proponer para la Presidencia de la Asamblea, así como para ocupar los cargos de Presidente, Primer Vicepresidente, Vicepresidentes, Secretario y demás miembros del Consejo de Estado, a los mejores compañeros y compañeras con capacidad para ejercer esas altas funciones de dirección, dentro del contexto de las significativas tareas que tiene por delante la nación a finales de este milenio y principios del entrante, cuando se impone cumplir los acuerdos y resoluciones del V Congreso del Partido.
INTERVENCION DE ALARCON
El titular del Parlamento al tomar posesión de su cargo, destacó la labor de las comisiones electorales y de candidaturas y la postura del pueblo, el protagonista de la colosal victoria obtenida en las urnas, el que otra vez puso de manifiesto su conciencia, unidad y patriotismo.
Ponderó el privilegio de haber dirigido este órgano en los últimos cinco años, caracterizados por la lucha abnegada, firme y la heroica resistencia del pueblo en este período especial. La Asamblea Nacional -expresó- acompañó a este pueblo en todas esas jornadas y aportó, con sus deliberaciones, medidas que contribuyeron a nuestra estrategia de enfrentar las dificultades, de preservar los logros y alcanzar nuevos resultados en el desarrollo económico y social con el esfuerzo de todos.
El máximo órgano del poder estatal logró encauzar la participación del pueblo y la victoria electoral de octubre y enero pasados confirmaron el éxito de nuestro sistema político, que los cubanos aprecian y respaldan de manera consciente, aseveró Alarcón.
Constituir la Asamblea Nacional un 24 de Febrero no sólo significa recordar una fecha histórica para la nación sino que re-presenta el compromiso de vivir, actuar y cumplir el mandato con el espíritu y sentido patrióticos de aquella gesta. Con la convicción de defender unidos toda la justicia, como quería Martí, es que los diputados asumimos nuestra sagrada responsabilidad ante la Patria y el Pueblo.