NACIONALES

Las Tunas, mejor provincia

Señales de reanimación en derivados de la caña


Juan Varela Pérez

PUERTO PADRE.-Tratando de avanzar en medio de las limitaciones materiales que enfrentan, los derivados de la caña muestran hoy, aunque con valores discretos, señales de reanimación en ocho de sus renglones fundamentales.
Representantes de las unidades más destacadas del país proclamaron aquí la necesidad de disminuir el gasto de portadores energéticos, los insumos en general, mejorar la calidad y la imagen de sus productos, terminar la creación de las unidades básicas industriales en las plantas de derivados y establecer mecanismos de control y organización, que permitan un óptimo aprovechamiento de los recursos.
También se proponen triplicar este año los ingresos en divisas sobre 1997 y elevar las ventas en moneda nacional.
Del análisis entre trabajadores y dirigentes de base del Ministerio del Azúcar y el Sindicato, sobresalen las destilerías, que elevaron su programa de alcohol al 112 por ciento, haber consolidado la producción de rones con 125 136 cajas, que triplican los registros del pasado año, tanto para consumo nacional como el dedicado al llamado mercado de fronteras.
Cuba posee una fuerte red de plantas dedicadas a las producciones de derivados de la caña de azúcar, pero en los últimos años estas han aprovechado muy poco sus capacidades -algunas inactivas totalmente- por dificultades con el combustible, la disminución de los volúmenes de bagazo y miel, al reducirse la producción cañera y otros abastecimientos que completan esas gestiones.
El sindicato Azucarero y el MINAZ premiaron a los colectivos más sobresalientes tras 12 meses de trabajo, entre los que aparecen Las Tunas, como la mejor provincia; el complejo Melanio Hernández, las destilerías del Antonio Maceo y el Antonio Guiteras, las roneras del Argeo Martínez, el Heriberto Duquesne y el propio Antonio Guiteras, y las plantas de tableros Jesús Menéndez, de Matanzas, y la del Camilo Cienfuegos, de La Habana.
Fue un encuentro emulativo, modesto, pero bien organizado, en el cual abundaron los retos entre colectivos y algo no frecuente: la mayoría de los participantes eran obreros y técnicos de la base premiados por su labor individual. Por eso se pudo apreciar el interés de estos hombres y mujeres para que los derivados, en fecha no lejana, vuelvan al lugar cimero que ocuparon en pasados años.
Antonio Acosta, miembro del Secretariado del Sindicato Nacional Azucarero, recordó algo esencial al saludar a todos los galardonados: que pese a los inconvenientes antes señalados, los trabajadores y especialistas de los derivados se han mantenido firmes y dispuestos, los que están fuera de sus plantas, en retornar a éstas, lo cual asegura la reanimación cuando las condiciones lo permitan.


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