| NACIONALES |
Asambleas por la eficiencia económica
Sin vendas en los ojos
Enrique Atiénzar Rivero
Muchos pensaron: ¿de dónde sacó Ricardo Cis los datos que sirvieron, con simples operaciones aritméticas de multiplicación, para concluir que si por cada tonelada de cartón producido el consumo de diésel es de 64,71 litros, el gasto en 24 horas no puede exceder los 1 152?
El instrumentista de la fábrica de tejas de fibroasfalto de Camagüey se preparó para intervenir en la asamblea por la eficiencia económica y demostrar, con argumentos, la imperiosa necesidad de cuantificar cuántos litros consume esa área específica de producción, los montacargas, el comedor y el transporte. A su juicio este último punto con fisuras en el control de gastos por kilómetros recorridos.
De este modo, fue la apreciación de Cis, puede saberse quién es eficiente y quién no. Fue más explícito. En ahorro de electricidad hay mucho por hacer. ¿Cuántos kiloWatts menos no gastarían si en lugar de utilizar por el día un reductor eléctrico emplearan una barrera manual en la puerta de entrada principal?
Tales enfoques dejaron como resultado el acuerdo de intensificar la vigilancia con los portadores energéticos, y la aclaración de Francisco Gómez, director de la entidad, de que si bien son altos consumidores, ello no quiere decir que sean derrochadores. "Que se puede mejorar es otra cosa, dijo, desde la puerta hasta el área de pulpa de papel y cartón".
Tanto o más preocupante es resolver los problemas con los salideros de vapor en la línea de secado (que requiere el montaje de nueva tecnología), inversión en negociaciones con una firma española, apagar los bombillos encendidos innecesariamente o cumplir con lo establecido en el acomodo de carga...
Si en la fábrica de tejas infinitas, como es conocida esta industria, se hubiesen dejado llevar por el conformismo y la autocomplacencia, de que los principales indicadores: -disminución de costos y el plan de ganancia- expresan una situación favorable, a esta altura estarían con una venda en los ojos y no verían las potencialidades que les quedan para ser eficientes.
No se plantearían tampoco vencer el plan para 1998 de dos millones 700 000 tejas y caballetes (un millón 100 000 más que el real de 1997), disminuir en 0,05 centavos el costo por peso, cumplir el programa de ganancias de 283 000 pesos y disminuir los índices de consumo de combustible y electricidad.