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Un programa que rinde ya sus primeros frutos
Rescate en la
Cuenca del Cauto
JORGE LUIS BATISTA
BAYAMO, M.N.-El territorio oriental del país y fundamentalmente la parte central de su extremo este fue hace muchos años, un sitio espléndido por la exuberancia de su flora y la riqueza de su fauna silvestre.
Recorrido de funcionarios del Gobierno y entidades involucradas en salvar la Cuenca.
En dicha zona las tierras ricas y productivas fueron despobladas, los pastizales sustituyeron a los árboles, las plantaciones de caña y otros cultivos desplazaron a sus oriundos moradores, las comunidades y ciudades se asentaron en las márgenes de sus corrientes fluviales y el hombre, en ese empeño necesario, pero letal, destruyó, poco a poco, un hermoso paraje.
Unos 9 540 kilómetros cuadrados están distribuidos en la Cuenca del Cauto, la mayor del país, atravesada por el río que le da nombre en unos 343 kilómetros, y que corre de este a oeste, para desembocar en el Golfo de Guacanayabo, bueno para la cría de crustáceos en su medio natural, en especial el camarón, y en su delta para la nidificación de flamencos y el lento chapoteo de los cocodrilos.
Pasaron muchos años antes de que existiese plena conciencia de cuánto de natural se estaba perdiendo y naciese un empeño que, sobre todo, agradecerán las generaciones venideras: rescatar la Cuenca del Cauto, el hábitat natural de especies de animales y flora que ya no serán las mismas, pero que podrán ser repuestas con mucha voluntad y a ello se encaminan los hombres.
ESTUDIO PARA SU PROTECCION
Un Consejo que conjuga la voluntad política y de gobierno de cuatro provincias (Santiago de Cuba, Granma, Holguín y Las Tunas), tiene la responsabilidad, ayudado por instituciones como el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, la Agricultura, el MINAZ, Flora y Fauna y otros organismos, de destinar cuantiosos fondos para rescatar la Cuenca.
Así quedarán las zonas forestales a lo largo del recorrido del Cauto.
El Consejo, en primer lugar, estudió el área, hizo análisis y diversos diagnósticos sobre los recursos del suelo, valores hídricos, pesqueros, forestales, el clima, sus asentamientos poblacionales, en fin, el grado de destrucción que había sobre la Cuenca.
Los programas, a corto, mediano y largo plazos, posibilitarán la recuperación de esta área de la geografía cubana, no solo por su importancia económica, ya que en ella tienen su residencia y sustento más de un millón de personas, sino por lo que histórica y sentimentalmente significa para los pobladores de esos territorios y el país en general.
ACCIONES PARA SALVARLA
El suelo recibe el estudio requerido en cada sitio, las variedades más resistentes se siembran, así como se usan nuevas técnicas de preparación del terreno, con el empleo de los subsoladores y la aplicación de fertilizantes orgánicos.
A la par, se ejecuta un intenso plan de repoblación forestal, protegiendo la franja hidrorreguladora del río y los sitios más despoblados de vegetación, las áreas de montañas y las pequeñas cuencas de sus afluentes, las cuales son indispensables para mantener el nivel ecológico de la zona.
Como parte de este esfuerzo en Granma se trabaja en la creación de Fincas Forestales Estatales Integrales, se erradican parceleros de las orillas del Cauto (ya se han reubicado 330), se reforestaron, al cierre del pasado año, 458,5 hectáreas en la franja hidrorreguladora en las que se plantaron casi 1 300 000 posturas y en la Cuenca más de 8 millones, en un área de cerca de 1 900 hectáreas.
La provincia de Granma y sus instituciones, en particular, donde se encuentra la mayor parte de la Cuenca, tienen definida su estrategia y como resultado de las primeras acciones, ya se solucionaron, de forma total, 25 fuentes contaminantes, y parcial 35, y entre las que restan por dar respuesta figuran las altamente agresivas de complejos azucareros y de despulpadoras de café, responsabilidad que compete al MINAZ y al MINAGRI.
La salinidad y mal drenaje de los suelos también son problemáticas a resolver, pues la no conclusión de los sistemas proyectados, sobre todo en la zona del Estero Dulce, en el centro de la provincia, y la región al norte del Cauto, hacen de estos sitios áreas muy delicadas para el desarrollo agrícola extensivo.
Si bien el embalse Cauto-El Paso dio la posibilidad de controlar las crecidas de los ríos y forma parte del programa del rescate de la voluntad hidráulica, estudios de la Empresa de Proyectos Hidráulicos de Granma, permitieron conocer que el gasto sanitario de esa presa debe ser de 3,4 metros cúbicos de agua por segundo, para garantizar una estabilidad de los ecosistemas aguas abajo de esa obra.
TRANSFORMAR SU IMAGEN
Transformar la imagen de la Cuenca del Cauto es un empeño al cual el gobierno en Granma y su presidente, José Antonio Leyva, le conceden máxima prioridad. Unidas a la acción gubernamental está la valiosa cooperación de la ONG Médicos sin Frontera, a la que se debe la transformación de la comunidad de Cabezada, en las proximidades del delta del Cauto, donde el clima es agreste, sus suelos son áridos y las especies de insectos, como enjambres, toman presas en sus moradores.
Se desarrolla allí un programa de reposición de cubiertas por planchas de fibrocemento, la instalación de tanques colectores de agua de lluvia potable y construcción de aljibes, para evitar el traslado del líquido por tierra, o en una patana, desde Manzanillo.
Los beneficios se revierten ya en la comunidad, pues, a la par, se solucionan los pisos de tierra en más de un centenar de viviendas, se dotó al consultorio del médico de la familia de un sistema de paneles solares para la generación eléctrica y quedó instalada una planta de radio que enlaza a Cabezada con el municipio de Río Cauto.
En recorrido por la Cuenca del Cauto, Leyva García declaraba que el actual año será de suma importancia para esta área que recibirá 6 millones de posturas de árboles para cubrir un terreno de 1 712 hectáreas y será propiamente esta provincia la que mayor inversión ejecutará en torno al rescate, con un financiamiento por más de 3 millones de pesos y 400 000 en moneda libremente convertible.
Ello incluirá el mantenimiento al canal Estero Dulce, la solución de los residuales en los CAI José Nemesio Figueredo y Grito de Yara, así como acueductos y alcantarillados.
La acción del hombre, el desarrollo industrial, el extensionismo agrícola y ganadero, los asentamientos humanos, cuentan con un ordenamiento lógico a partir de ahora en la Cuenca del Cauto, pues la protección del área determina un quehacer sostenido para que no se pierdan los valores naturales y ecológicos, que son indispensables proteger para el bienestar y disfrute de las actuales y futuras generaciones.