| INTERNACIONALES |
Reclaman a Estados Unidos que cambie su política
hacia Cuba
QUITO, 24 de abril.-Un verdadero clamor mundial está convocando a los Estados Unidos a aprovechar la lección de lo ocurrido el pasado martes 21 en la Comisión de Derechos Humanos (CDH), en Ginebra, para modificar su fracasada política de aislamiento, agresión y bloqueo contra Cuba.
En Ecuador, el subsecretario de Organizaciones Internacionales de la Cancillería, Abelardo Pozo, estimó, en entrevista concedida a la agencia PL que ahora se demostró que en materias muy especiales no caben juicios políticos o morales de otra índole.
La votación -añadió- refleja la actitud de la comunidad internacional y en particular de la CDH de quitar toda "consideración extraña" en el tratamiento de un tema tan importante como es el relativo a los derechos humanos.
Nosotros, expresó, saludaríamos cualquier gestión que se haga tendiente a normalizar las relaciones en el continente con Cuba, en el marco de los organismos regionales, y nos parece bien que se reabra el asunto.
Por su parte, Elsy Monje, presidenta de la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos en Ecuador, calificó de hecho positivo el rompimiento del condicionamiento político que se ha hecho en la votación de Ginebra para juzgar a Cuba.
IMPACTO DENTRO DE EE.UU.
Particularmente fuerte ha sido el impacto de la noticia dentro del territorio norteamericano, donde el vocero del Departamento de Estado, James Rubin, dijo en Washington que el voto en Ginebra era "injustificable" para su país.
Al respecto, la Agencia de Información de Estados Unidos distribuyó una declaración de la representante ante los organismos internacionales en Ginebra, Nancy Rubin, en la que la diplomática exterioriza su "frustración y pesadumbre" por la votación.
Los diarios The New York Times, The Wa-shington Post, The Wall Street Journal, Chicago Tribune, Dallas Morning News, The Boston Globe, USA Today, The Christian Science Monitor y The Washington Times, entre otros principales periódicos locales, dieron cobertura al hecho, coincidiendo en señalar que la votación reflejaba una derrota diplomática para Estados Unidos y un rechazo mundial a su política de aislamiento a Cuba, especialmente criticada, según recuerdan los periodistas, durante la recién celebrada II Cumbre de Las Américas.
The New York Times menciona en un análisis la doble moral de la política norteamericana en derechos humanos, la mercantilización de principios y la incongruencia de que por razones económicas o comerciales el país mantenga vínculos con países comunistas como China o Viet Nam; con violadores de los derechos humanos o con regímenes dictatoriales, y no sea capaz de entenderse con Cuba, sometido a presiones de sectores de origen cubano, en el trasfondo de la "bochornosa derrota en Ginebra".
Titulares como "La política estadounidense hacia Cuba ha recibido un nuevo golpe con el rechazo de la CDH de la ONU a una resolución de Washington contra el Gobierno cubano"; "La Comisión de DD.HH. ha roto con años de condena contra el Gobierno de Cuba"; "Por primera vez en siete años, la Comisión de DD.HH. rechazó en votación la propuesta de EE.UU. para mantener al Gobierno de Cuba bajo vigilancia especial en materia de Derechos Humanos", o "Panel de Naciones Unidas derrota acción de censura de EE.UU. a Cuba en derechos humanos", y "Comisión de Naciones Unidas decepciona a EE.UU. y sus aliados".
Sin embargo, donde la noticia causó una verdadera conmoción fue en la Florida; el tradicionalmente anticubano Canal 23 presentó titulares como: "Exilio cubano sufre derrota en Ginebra" y "La misión imposible del Relator especial ha terminado".
Las emisoras anticubanas, por su parte, han pasado a transmitir mensajes de tono fúnebre y apocalíptico, mientras el Nuevo Herald y El Diario de las Américas, publicaron un detallado inventario de los fracasos de EE.UU. en aislar a Cuba, especialmente en los cuatro primeros meses de 1998.
Acompaña a esas noticias un escalofriante comentario de un lector que critica a Batista por "no haber tenido la intuición de Pinochet, de eliminar o desaparecer a todos los que le estorbaran".
Entretanto, la agencia AP atribuyó a funcionarios que pidieron no ser identificados el hecho de que la delegación norteamericana en Ginebra pensó ganar la votación 18 a 12, pero seis países incumplieron sus promesas, por lo cual dijeron que se están considerando una serie de posibles respuestas.
EN OTRAS PARTES DEL MUNDO
Mientras, el principal activista boliviano de los derechos humanos y un alto dirigente periodístico latinoamericano saludaron hoy satisfechos la derrota norteamericana.
En tal sentido, Waldo Albarracin e Iván Miranda expresaron la justeza del rechazo a la moción anticubana que pretendía revalidar una vigilancia internacional en el tema de los derechos humanos bajo el supuesto de que estos son afectados gravemente en el país antillano.
La prensa argentina se ha venido haciendo eco de acres intercambios de palabras entre el canciller Guido di Tella y el senador Eduardo Menem a raíz de la posición asumida por Buenos Aires en la CDH con repecto a Cuba.
Al respecto medios de prensa -particularmente los periódicos Clarín y La Nación- recuerdan otros enfrentamientos entre el Senador y el Canciller en los últimos años, casi todos por dicisiones políticas del Ejecutivo, que han limitado la soberanía argentina como la retirada del Movimiento de Países No Alineados, en 1991; la aceptación de la explotación petrolera británica en Las Malvinas, en 1993, y la oposición a una cláusula constitucional transitoria sobre la soberanía del archipiélago en disputa, en 1994.
Según las propias fuentes, el secretario general de la Presidencia, Alberto Kohan, en esta ocasión defendió la posición de Di Tella al plantear que éste había cumplido con una disposición presidencial.
Por su parte, en Montevideo, el periódico El País señaló que Estados Unidos anunció su protesta y acusó a Uruguay de "haber incumplido su promesa" acerca del voto en la CDH, mientras que el canciller interino, Roberto Rodríguez Pioli, señaló que "algo ha cambiado y es deseable que siga evolucionando favorablemente".
Mientras, el senador mexicano y presidente del Partido del Trabajo, Alberto Anaya, declaró a PL que la votación constituye un triunfo político para los cubanos y un revés rotundo para Estados Unidos "que viola sin pudor todas las garantías individuales con el criminal bloqueo que mantiene sobre la isla hace casi 40 años".