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Otra vez la CIA...
ELSON CONCEPCION PEREZ
EL PERIODISTA ecuatoriano, Rodrigo Santillán, en su libro En las garras del imperio, define a la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA), como la encargada de "desestabilizar naciones y estados, derrocar gobiernos, planificar y ejecutar asesinatos, encarcelamientos, torturas, desapariciones de líderes políticos, practicar el terrorismo de estado, realizar actos de sabotaje, chantajes, sobornos.. violar los derechos humanos, practicar genocidios, imponer bloqueos".
Y precisamente por estos días, coincidiendo con la reunión en Ginebra de la Comisión de Derechos Humanos, la revista norteamericana Newsweek, en su último número, hizo público el plan de la CIA para derrocar al presidente iraquí, Sadam Hussein.
La Agencia aprobó la utilización de 20 millones de dólares anuales para una campaña encaminada a derrocar a Hussein, pero todas las operaciones saldaron con un estrepitoso fracaso.
La citada publicación refiere que la guerra secreta de la CIA en Iraq ha sido el peor fiasco de los servicios secretos estadounidenses desde la conocida operación de Bahía de Cochinos, en Cuba.
El plan concebido para "acabar con el Presidente iraquí", estaba contenido en las directrices dadas por el entonces presidente norteamericano, George Bush, tras la guerra del Golfo en 1991.
El despacho de la agencia EFE relacionado con el tema, informa que los agentes de la CIA en Iraq habían desechado la insurrección entre las tropas presidenciales, cuya fidelidad y fuerza parecían inviolables, y optaron entonces por un plan con los kurdos, pese a la desconfianza de éstos hacia Estados Unidos.
Sin embargo, la idea de organizar ataques armados contra tres ciudades iraquíes: Mosul y Kirkuk, al norte, y Basora, al sur, para alentar insurrecciones locales, también fracasó.
Así las cosas, el principal agente de la CIA en la zona, al que la revista Newsweek llama "Bob", comunicó en el invierno de 1995 a sus superiores en Estados Unidos, que los kurdos se estaban robando el dinero que entregaba la Agencia destinado a la oposición.
Otras opciones que se analizaron fueron la de atentados en carreteras, asesinato directo del presidente Hussein, intento de soborno a militares, y otras.
Sin embargo, las divisiones entre los principales líderes kurdos, los del Partido Democrático Kurdo (PDK), y la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), obligaron a suspender muchas de las acciones previstas por la CIA y sus agentes en Iraq.
Ahora, cuando salen a la luz pública estos hechos, la propia publicación norteamericana explica que en Estados Unidos se abrió una investigación interna sobre el trabajo de sus agentes en Iraq -derrochadores y fracasados-, pero se cerró sin mayores consecuencias e, incluso, el llamado agente "Bob" fue condecorado.
Los 20 millones anuales gastados por la CIA en este siniestro plan, quizás aparezcan como "aporte" de los Estados Unidos en su campaña por los derechos humanos...