La sede del 26 de Julio

Sobre los peldaños de proezas multiplicadas

Entrevista concedida a Granma por Juan Carlos Robinson Agramonte, integrante del Buró Político y primer secretario del Partido en la provincia de Santiago de Cuba

ORLANDO GUEVARA NÚÑEZ

SANTIAGO DE CUBA alcanzó la victoria esperada por su pueblo. Además de cuna, este año es sede del 26 de Julio. Puede decirse que el júbilo ante la noticia resumió en un día el esforzado trabajo de toda una etapa durante la cual, en sigular porfía con las demás provincias, no perdió nunca la certeza de un triunfo donde historia y victoria se funden en un resultado premiado.

En entrevista exclusiva para Granma Juan Carlos Robinson Agramonte, integrante del Buró Político y Primer Secretario del Partido en Santiago de Cuba, ofrece sus impresiones sobre este acontecimiento cuya relevancia trasciende la provincia y se inserta en el sentimiento de todos los cubanos.

P.-Todas las victorias tienen premisas que las fraguan. ¿Por cuáles peldaños ascendió el triunfo santiaguero anunciado por el Buró Político?

R.-Por los peldaños de las proezas multiplicadas del pueblo, protagonista de una lucha cotidiana y un entusiasmo dignos de admiración. Sin esa decisión del pueblo, convertida en acción, no habríamos alcanzado la victoria.

P.-¿Cómo califica usted el papel del Partido en la orientación y control de la estrategia revolucionaria en esta etapa?

R.-El trabajo del Partido se ha encaminado a lograr que los núcleos, la comités de base de la UJC y cada una de las instituciones desempeñen un papel dinámico en el impulso a todas las tareas planteadas, partiendo de la participación ejemplar de sus miembros, el fortalecimiento de sus organizaciones de base y su poder movilizativo de las masas.

Se ha fortalecido el trabajo de las organizaciones de masas y de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana. Esto se traduce no solo en los lugares destacados alcanzados por estas en el país -primer lugar la FMC y segundo la ANAP y los CDR- sino en que ha crecido la autoridad de las organizaciones y de sus cuadros, al tiempo que sus procesos orgánicos han hecho más efectivo su funcionamiento, sin que esto signifique que no existan dificultades en este sentido, principalmente en la base.

Las organizaciones sociales, como la ANSOC, la ACLIFIM, la ANCI y la ANEC, entre otras, también han mejorado su trabajo y ya alcanzan primeros lugares en la emulación nacional.

Las elecciones del Poder Popular en todos los niveles no solo contaron con la masiva y consciente participación del pueblo, sino que fueron una expresión de la madurez política alcanzada y la defensa consecuente de los conceptos democráticos que defiende nuestro Partido.

La presencia de Fidel y el orgullo que significa para nosotros elegirlo, junto a Raúl y Almeida, como diputados a la Asamblea Nacional por nuestro heroico Santiago de Cuba, constituyó un símbolo, una distinción especial a la responsabilidad concedida a nuestro pueblo, la cual se cumplió de forma ejemplar.

El proceso del V Congreso del Partido, los eventos y actividades que tuvimos en enero y la celebración del 40 aniversario del II y III Frentes, el 120 de la Protesta de Baraguá y el aniversario 40 de Radio Rebelde, entre otras efemérides, fueron momentos donde el trabajo político tuvo una connotación especial, a partir de poder hurgar en lo más puro de nuestras raíces y tradiciones de lucha.

Las estructuras del gobierno en la provincia, los municipios y consejos populares se han fortalecido. La UJC, inmersa en el proceso orgánico de su 7mo. Congreso, renueva y fortalece su dirección, con el objetivo de mejorar su funcionamiento.

Ha sido una etapa de intenso trabajo en todos los órdenes. Contamos con un colectivo de dirección del Partido, en los municipios y en la provincia, que conjuga la juventud con la experiencia. La ejemplaridad de los cuadros y militantes del Partido ha sido un factor decisivo en la orientación y movilización de las masas, sin que estemos totalmente satisfechos por lo logrado, pues cada manifestación de falta de combatividad y ejemplaridad daña el cumplimiento de los objetivos trazados y lamentablemente existen algunos casos de compañeros que no han estado a la altura de lo que exigen estos tiempos.

P.-Usted ha reiterado que mientras mayores sean las dificultades y obstáculos, mayores méritos tendrá la victoria. Al ganar Santiago de Cuba la sede de este aniversario del Moncada, ¿cómo explica este concepto?

R.-Trabajamos enfrentando limitaciones de todo tipo. Todas las provincias han tenido una activa participación en la emulación, destacándose la hermana Ciego de Avila, que logró la condición de destacada, por lo cual la felicitamos. A ello se unía un compromiso con raíces en la práctica histórica de celebrar en aniversarios cerrados el 26 en Santiago de Cuba; ya no nos tocaba por tradición, había que ganárselo.

Sabíamos que para alcanzar la sede había que lograrlo con resultados, los cuales sumaríamos a los méritos históricos de nuestra provincia y que no podíamos fallar.

Era una cuestión de honor y un deber hacer el máximo esfuerzo y para ello convocamos al pueblo; la pelea por el 26 devino llamado a aumentar los resultados en todos los puestos de trabajo, a alcanzar niveles superiores de eficiencia. Día tras día se logró una mayor comprensión de este mensaje político en los colectivos obreros, campesinos y estudiantiles, los que establecían sus compromisos y cada meta alcanzada se convertía en soporte de la confianza en la victoria que debía coronar el esfuerzo realizado. Había conciencia. Eso no ha cambiado y la consideración es válida para la nueva etapa ya iniciada.

En 1996 la provincia solo logró que nueve organismos incluidos en el movimiento por la sede alcanzaran la condicíon de destacados; en ocasión del 44 aniversario la cifra ascendió a 15 y ahora, como respuesta al esfuerzo especial convocado, 24 organismos alcanzaron la categoría de destacados, es decir, entre el primero y el quinto lugares. Otros cinco se ubicaron entre el sexto y el noveno puestos y cuatro entre el décimo y el último. En total 29 avanzaron y mejoraron su trabajo de los 33 que participan en el movimiento por la sede.

Si se alcanzó la sede en las condiciones que ya describí, ahora el compromiso es mucho mayor, pues se trata de que los organismos que no alcanzaron la condición de destacados avancen y los que la obtuvieron no retrocedan, de modo que se repite el reto de ¡mantenernos en el pelotón de vanguardia!

Tenemos reservas en la alta e inconmovible estirpe de lucha de los santiagueros, en la eficiencia no alcanzada, en la eliminación de las manifestaciones de descontrol y en la capacidad de encontrarles solución a los diferentes problemas en el proceso de la producción y los servicios, teniendo por base un constante perfeccionamiento del trabajo ideológico y movilizativo.

P.-Para las nuevas aspiraciones con vistas a 1999, con motivo del 40 aniversario del triunfo de la Revolución, ¿cuáles considera usted los más altos retos? ¿Cuáles las mayores motivaciones?

R.-El interés de nuestro pueblo se concentra en la búsqueda de la necesaria eficiencia con que tenemos que cumplir todos los planes orientados hacia la reanimación económica. Además de un reto, esta es una dirección principal del trabajo político que desarrolla nuestro Partido en cada uno de los núcleos y también donde no los hay.

Se fortalecen la lucha y el trabajo ideológico, uno de los retos donde ponemos a prueba el constante perfeccionamiento de los métodos que desarrolla el Partido, que teniendo como base una constante y dinámica vinculación con las masas, también trabaja en la reafirmación de nuestros valores morales, éticos y patrióticos, simiente de la sólida convicción revolucionaria que caracteriza al pueblo santiaguero. Nuestro Partido es hoy más fuerte, cuenta con más militantes y es superior su influencia entre las masas.

Si en estos años duros de período especial -de los cuales venimos recuperándonos desde 1994- los sucesivos avances confirman la certeza del camino escogido, ello es un logro del trabajo político ideológico. Nuestros cuadros del Partido, del Gobierno y nuestras organizaciones de masas han venido perfeccionando su labor, hay mayor búsqueda de soluciones a los problemas y explicación cuando no es posible resolverlos. Aspiramos a que esta labor se perfeccione y que las dificultades en el trabajo sean reducidas a su mínima expresión, o se eliminen, lo cual redundará en una mayor solidez de la labor que se realiza.

Hoy libramos una dura batalla contra las conductas impropias que niegan los verdaderos valores morales de la mayoría de nuestro pueblo. Me refiero a los delincuentes, a quienes no respetan las leyes y pretenden negar nuestra historia de lucha y sacrificios. Por eso es un imperativo fortalecer el Sistema Unico de Vigilancia y Protección, la participación de todo el pueblo en esta tarea y lograr que la disciplina social y la combatividad revolucionaria ante lo mal hecho sean ahora, más que nunca, armas insustituibles de la Revolución.

Muchos de los jóvenes que fueron vilmente asesinados durante la década del 50, hubieran compartido con nosotros la alegría de este aniversario 45 del Moncada.

La cultura política que nos ha dado la Revolución en estos casi 40 años, demuestra, irretufablemente, que hemos sido invencibles porque asumimos los principios defendidos por Martí y por Fidel, al crear un Partido único para hacer libre y próspera la Patria.

Tenemos muchas e importantes motivaciones para la nueva etapa. Celebraremos el 16 de octubre el aniversario 45 de La historia me absolverá, documento programático sobrecumplido por la obra de la Revolución; conmemoraremos en todos los municipios de la provincia el aniversario 40 de las batallas decisivas; el siete de diciembre en La Maya, el ocho en San Luis, el 27 en Palma Soriano, el 30 en Maffo. Y el primero de enero esperamos, celebrar aquí el 40 aniversario del triunfo de la Revolución.

Nuestro pueblo, con su Partido y su Gobierno al frente, estará a la altura del alcance histórico de estas conmemoraciones y rendiremos homenaje a nuestros libertadores y a nuestros mártires con renovadas victorias para la Patria.

P.-¿Cómo celebra Santiago de Cuba esta victoria de la sede?

R.-Cuando se dio a conocer la noticia, el pueblo, protagonista principal, salió a las calles, el júbilo se compartía, el entusiasmo se multiplicaba y, como salido del alma del santiaguero, al compás movilizador de la conga se volcó a las plazas, fue algo así como una detonación. Sabemos lo que esto significa y quiero utilizar estas páginas para reiterar el sentido y caluroso saludo a ese noble, heroico y hospitalario pueblo que fue capaz de vencer, peldaño tras peldaño, hasta alcanzar la sede del acto central por el 26 de Julio, en este 45 aniversario.

Ahora se le da un impulso decisivo a las tareas estratégicas en la economía, en particular a la producción de alimentos y al programa cañero-azucarero. Se incrementan las movilizaciones y se alargan las jornadas de trabajo en obras comprometidas o no con el 26 de Julio. Se embellecen poblados y ciudades y se aceleran los preparativos para el carnaval y el propio acto central.

El carnaval lo estamos celebrando este año del 21 al 27 de julio y es un premio al esfuerzo realizado por nuestro pueblo. En el acto central por el 26 de Julio nos reuniremos los santiagueros para proclamar ante el mundo, como nos dijo Raúl, "Santiago sigue siendo Santiago, que fue, es y seguirá siendo la cuna de la Revolución".

 
 
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