 Programa de
Ahorro de Electricidad
Racionalidad en el verano hará
bajar la curva de consumo

ORIA DE LA CRUZ
Continuar los esfuerzos por bajar
el consumo de electricidad en el horario pico, es un
propósito que los cubanos debemos mantener durante los
meses de verano más intenso, julio y agosto, porque en
definitiva la racionalidad equivale a una actitud
inteligente.
A la labor que realizan miles de
trabajadores de operación y mantenimiento de las
centrales termoeléctricas, hay que unir el empeño en el
hogar y en los centros laborales, pues reducir al mínimo
el consumo es un aporte decisivo para evitar el apagón.
En enero último la cifra promedio
fue superior a igual período del año 97, mientras que
febrero, marzo, abril y mayo no sobrepasan a sus
similares. En junio no se incrementó entre las seis y
las diez de la noche, pero sí en la madrugada;
obviamente, por el aumento notable de la temperatura.
La curva histórica revela que en
julio y agosto el sector residencial alcanza los valores
máximos en el uso de la electricidad, por ser estos los
meses de vacaciones, haber mayor permanencia de la
familia en el hogar y las temperaturas suben un poco
más.
Pero ¿qué relación existe entre
temperatura y consumo? Cuando la primera se eleva, los
equipos electrodomésticos funcionan más al tener que
"vencer" mayor cantidad de calor. Ejemplo de
ello lo constituyen los refrigeradores y los aire
acondicionados, pues a mayor temperatura requieren más
energía y tienen que redoblar su tiempo de trabajo.
A lo anterior se suman los
ventiladores, el uso de las batidoras, radios y otros
equipos de música y televisores, aún más con la
programación de verano que, si bien es una buena opción
para la distracción de la familia, exige un ordenamiento
riguroso en el hogar para poder disfrutarla mejor.
Derrochar electricidad -como
cualquier otro recurso- es un vicio que nos perjudica a
todos. La práctica demuestra, día a día, que para
tener más hay que ahorrar más, en particular cuando son
mayores las limitaciones materiales.
El incremento en los recibos de
cobro de julio, agosto y septiembre, incluso en familias
ahorrativas, crea confusiones y disgustos, muy
comprensibles por cierto, porque se trata de su
"bolsillo" y se olvida que en el verano se
disparó el consumo.
Para ayudar a la comprensión de la
población la Unión Eléctrica anotará en esos recibos
lo consumido por cada casa en similares meses del año
anterior, de manera que las personas tengan un punto de
comparación para el análisis de su proceder como
consumidor y puedan enmendar o mantener sus medidas de
ahorro.
El Programa de Ahorro de
Electricidad, a la vez que se ocupa de informar y
orientar a la población sobre la situación de la
demanda, el consumo y el modo de usar de manera racional
los equipos y la iluminación en el hogar, acomete
múltiples tareas en el sector no residencial para lograr
igual propósito.
Los territorios deben realizar un
control estricto del cumplimiento del plan de consumo
mensual de cada entidad, incluido el desplazamiento de
carga del horario pico, aspecto esencial que debe
mantenerse sistemáticamente.
Además, todas las organizaciones
básicas eléctricas (OBE) deben evitar que el alumbrado
público permanezca encendido en horas del día, como
ocurre en algunos lugares. Eso contradice los ingentes
esfuerzos que se hacen para garantizar la electricidad
que demanda el desarrollo económico del país y para
seguir reduciendo el apagón.
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