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 En Eslovenia se baila el son

Pedro de la Hoz
Enviado especial de Granma
LIUBLIANA, Eslovenia.-Nadie se
explica cómo llegó, pero lo cierto es que el son cubano
llena locales, cuenta con conocedores y marca el tiempo
de las noches de esta hermosa ciudad, capital de la
República de Eslovenia, la más septentrional de las
naciones balcánicas bañadas por el Mar
Adriático.
Mientras el público se desborda
ante las presentaciones de Afrocuban All Stars, la
agrupación que bajo la conducción de Juan de Marcos
González obtuvo una de las cinco nominaciones para el
Grammy'98 en la categoría de música tropical, y vibra
con el conjunto Cubanismo, un colectivo ocasional
lidereado por el trompetista Jesús Alemañy para
acometer un proyecto discográfico que causa furor este
año en Europa luego de una temporada exitosa en Estados
Unidos durante 1997, la crítica local señala cómo los
eslovenos transitan de la curiosidad al gusto.
Si en un principio el acercamiento
a la música cubana y, en general, a la latina, venía
por el costado del exotismo, muy pronto aquí se
comprendió que se trataba de un fenómeno que podía
generar auténtica afinidad a partir de su
descubrimiento.
Katia Biloslav, una socióloga y
politóloga que se ha especializado en la cultura cubana,
opina que el deslumbramiento ante la tradición musical
cubana se debe no solo a los evidentes mecanismos
comerciales de promoción que desde Europa occidental han
potenciado en esta parte del mundo un sonido de moda,
sino sobre todo, a la sensibilidad de una comunidad que
ha aprendido a admirar una riqueza artística singular.
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