 Repartir lo poco a los que dan mucho
Nuevo sistema en la administración de los recursos, para proteger a
los agricultores de mejores rendimientos

Raisa Pagés
Ultimamente se habla mucho de cultivos protegidos por los
productores vianderos. Cualquiera que oiga al vuelo una frase de esa conversación,
pensará que aluden a la colocación de una malla protectora, contra inclemencias
climáticas y el intenso calor.
El doctor en Ciencias Agrícolas Sergio
Rodríguez Nodals, opina que con este sistema se estimula a los productores de altos
rendimientos en momentos en que los recursos son escasos.
Pero no se trata de eso. Ni de un simple dilema lingüístico, sino
de una concepción diferente en la administración de los recursos dentro de la
producción agrícola. Ante las limitaciones, el Ministerio de la Agricultura aplica un
método distinto en las asignaciones de insumos, que involucra al personal científico
encargado de seleccionar a los productores merecedores del paquete tecnológico.
Si son escasas las toneladas de fertilizantes, combustibles y
pesticidas, no vale aquello de repartir lo poco entre muchos, sino de hacerlo con el
propósito de sacarle mayor provecho en quintales por área cultivada.
-Lo que queremos es no atomizar recursos -explica Sergio Rodríguez,
director del Instituto Nacional de Investigaciones de Viandas Tropicales, situado en Santo
Domingo, Villa Clara.
-Seleccionamos a aquellos que mejor aplican la ciencia y la técnica
y esos son los que se ganan el derecho a tener cultivos protegidos, sobre la base de un
contrato. La Asociación de Cultivos Varios se responsabiliza con la entrega de recursos a
los agricultores -abarca todas las formas de producción-, quienes deben corresponderle al
Estado con la venta de equis quintales acordados. Si una de las dos partes incumple,
pueden ocurrir dos cosas: si es el productor, tiene que pagar una multa y sale del
movimiento de avanzada; si el Estado no envía el paquete tecnológico en el tiempo
pactado, se estudia el caso y se indemniza al productor.
Campesinos de avanzada de varios territorios se han quejado
-durante plenarias de la ANAP, efectuadas a inicios de este año- de que no recibían los
recursos en el momento necesario ¿Qué medidas se han tomado para que esto no ocurra?
-Este movimiento se inició con algunas irregularidades e
insuficiencias en la llegada de los insumos y su diferenciación. A veces las provincias
recibían determinados recursos -como fertilizantes y combustible- y no quedaba bien claro
para qué cultivos estaban dirigidos y se colocaban en otros. También hemos encontrado
lugares, donde se dan recursos y no hay respuesta productiva. En ambos casos se analizan y
depuran responsabilidades, porque las reglas del juego están bien claras. Los litros de
petróleo deben ir hacia los que les extraen más alimentos -indica el doctor Rodríguez.
-Para escoger a los productores de avanzada, visitamos a los de
mejores resultados y evaluamos la correcta preparación de suelo (uso de implementos
adecuados); calidad de la semilla; población de los campos, estado de la fitotécnica; y
el manejo integrado de plagas. Si cumplen con estos requisitos, se les realiza el contrato
-señala.
-Durante este año solo hemos podido proteger unas
1 000 caballerías de boniato e igual cantidad de yuca. Esta área es la quinta parte de
lo que se siembra en el país. Como hay pocos recursos, el resto de la superficie se
cultiva con menos insumos, casi nulos, más bien es una agricultura de subsistencia, en
áreas de secano. Sin embargo, si a esas
1 000 caballerías -ya sea de boniato o yuca- se les saca como mínimo unos 3 000
quintales por caballería, se obtendría el 50 por ciento del plan de yuca de este año,
ascendente a seis millones de quintales. Igualmente sucedería con el boniato. Son
cantidades insuficientes para la población, pero son la base de un movimiento que puede
seguir generalizándose.
¿Se ha mejorado el control del tetuán en el boniato?
-Por pérdidas de ese dañino insecto, las mermas en producción
llegaron hasta un 50 por ciento en etapas pasadas. Ahora esa cifra se redujo a un 10 por
ciento aproximadamente.
Los niveles de infestación han bajado, sobre todo en territorios
como Ciego de Avila, Cienfuegos, Villa Clara, La Habana, Sancti Spíritus y Santiago de
Cuba, donde se aplica con mayor sistematicidad el control integrado, recomendado por
nuestro instituto. Ese trabajo, premiado en el forum nacional de ciencia y técnica en
1996, se divulga entre los productores, mediante seminarios y cursos de capacitación.
¿Cuáles son los problemas más comunes que influyen en los
bajos rendimientos agrícolas?
-La falta de población es el error más generalizado. Violaciones
en las distancias de siembra, en la preparación de suelo. El control de las malas hierbas
también es un problema bastante común, así como la falta de una cultura en la
aplicación de la tracción animal para realizar las labores de cultivos. Por ejemplo, el
tractor en la primavera no resuelve esas actividades agrícolas, sino los bueyes.
Se actualizaron, además, los instructivos técnicos con el criterio
de los mejores productores vianderos del país y se introdujeron cambios, para adecuarlos
a las nuevas realidades.
Después de escuchar los criterios de este científico prestigioso,
diputado a la Asamblea Nacional, pienso que el refrán de repartir lo poco entre muchos,
aquí se asimila con un criterio pragmático: repartir lo poco a los que dan mucho. |